22 de marzo de 2017 20:09

La turbiedad del río Daule aumenta las alertas de suspensión del servicio de agua para Guayaquil

Imagen del Río Guayas con un color más turbio del normal.  El suministro de agua potable se ha suspendido en al menos cinco ocasiones en determinados sectores de Guayaquil

Imagen del Río Guayas con un color más turbio del normal. El suministro de agua potable se ha suspendido en al menos cinco ocasiones en determinados sectores de Guayaquil, por esta razón. Foto: Mario Faustos/EL COMERCIO

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Elena Paucar

Las alertas se encendieron desde febrero de este 2017. Por la alta turbiedad del río Daule, el suministro de agua potable se ha suspendido en al menos cinco ocasiones en determinados sectores de Guayaquil.

La más reciente fue el pasado lunes 20 de marzo y se extendió por casi dos días. La concesionaria Interagua, empresa encargada de la provisión de agua potable para la ciudad, registró en la mañana 2 130 NTU o unidad nefelométrica de turbidez, un parámetro de control de turbiedad.

Esto activó la alerta roja y la cancelación del bombeo para el suburbio guayaquileño, más los cantones Nobol y Samborondón. La alerta fue levantada pero se reactivó al siguiente día, para ciertas zonas del sur de Guayaquil.

Esta mañana, el alcalde Jaime Nebot habló de los continuos cambios en la principal fuente de abastecimiento. Dijo que la ciudad no se quedará sin agua potable y que los altos niveles de turbiedad están relacionados con la intensa estación lluviosa, que ocasiona el desprendimiento de tierra y limo de sus orillas, aguas arriba.

“Lo ideal sería que Guayaquil tenga otra fuente de captación de agua y eso implicaría otra toma”, dijo durante un enlace radial. Frente a la posibilidad de contar con otra planta, el alcalde reveló que se encuentra en estudio, aunque sería un proyecto a largo plazo.

La Empresa Municipal de Alcantarillado y Agua Potable para Guayaquil (Emapag) y la Municipalidad realizaron un estudio integral hidrológico en los ríos Daule, Babahoyo y Guayas, que contó con la cooperación del Banco de Desarrollo de las Américas (CAF).

El informe aconseja ejecutar con celeridad el dragado entre el islote El Palmar y la Puntilla de Samborondón, una tarea a cargo de la Prefectura del Guayas y para la cual ya se firmó un convenio. Pero a más de la limpieza el estudio recomienda construir espigones en la margen derecha del río Daule (del lado de Guayaquil) para redirigir el flujo y desembocadura del caudal, y a la vez conseguir un canal más profundo que incremente la capacitad de transporte de sedimentos.

También aconseja “la operación de la represa Daule Peripa, por parte de la autoridad competente, con desembalses controlados, con el objetivo de reducir la sedimentación en el tramo final del río Daule”.

Cada día, los más 3 millones de habitantes de Guayaquil consumen cerca de 1 millón de metros cúbicos de agua. El gran río Daule, de 245 kilómetros de extensión y que da cabida en sus planicies a casi el 28% de la población nacional, es la principal fuente de captación.

Entre los planes para mejorar la calidad del suministro está el proyecto Fondo para la Conservación del Agua para Guayaquil, que empezó en el 2015. El director de Ambiente del Cabildo, Bolívar Coloma, explica que el objetivo es realizar un diagnóstico y luego aplicar medidas de remediación. El análisis está por concluir y entre las medidas se plantea reforestar las orillas e implementar mejores prácticas productivas aguas arriba.

Con 1 200 NTU en el Daule, la alerta desciende a naranja. La concesionaria Interagua explica que pueden trabajar con niveles de entre 700 y 1 500 NTU en el proceso de potabilización, que se realiza por fases en las piscinas de tratamiento, con el uso de químicos, en la planta La Toma, ubicada en la vía a Daule.

Después del último aviso de emergencia, el pasado lunes, 20 de marzo del 2017, el servicio se normalizó. Pero una coloración opaca y lodosa se mantuvo en el caudal este miércoles, específicamente en el río Guayas.

La primera alarma durante la actual estación lluviosa se activó el 9 de febrero, cuando hubo reportes de 1 900 NTU. Luego, el 18 de febrero hubo un reporte de 1 680 NTU. Y el 23 de ese mes hubo otro aumento significativo que obligó a frenar, parcialmente, la potabilización de agua.

A inicios de marzo se registró otra alerta roja, que se sumó a la del pasado lunes. En casi todas las emergencias, el servicio se restringe en parte del sur, el suburbio, el centro de Guayaquil, Nobol y Samborondón.

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