23 de septiembre de 2015 19:10

Timochenko, el líder guerrillero que llevó a las FARC a la paz

Timochenko

Rodrigo Londoño, conocido por sus nombres de guerra Timoleón Jiménez o Timochenko, derecha, junto al presidente Juan Manuel Santos y Raúl Castro. Foto: AFP

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Agencia AFP

El jefe máximo de las FARC, Timochenko, que este miércoles 23 de septiembre protagonizó en Cuba un encuentro histórico con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, es el guerrillero que llevó a la paz al grupo insurgente más antiguo del continente tras medio siglo de conflagración interna.

Rodrigo Londoño, conocido por sus nombres de guerra Timoleón Jiménez o Timochenko, líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas) desde hace casi cuatro años, ha guiado a los insurgentes en las negociaciones iniciadas con el gobierno colombiano en La Habana en noviembre del 2012.

“Es el hombre que pasará a la historia por llevar a las FARC a un proceso de paz”, dijo a la AFP Ariel Ávila, analista de la Fundación Paz y Reconciliación, especializada en el conflicto armado colombiano.

Para Ávila, Timochenko, “uno de los tipos más queridos en las FARC” por su estrecha relación con el fallecido líder histórico de esa guerrilla, Manuel Marulanda (Tirofijo), siempre será recordado por su rol clave en el camino a la paz de Colombia.

Nacido el 22 de enero de 1959 en Calarcá (Quindío), en plena zona cafetera de Colombia y muy cerca del pueblo natal de Tirofijo, Timochenko fue uno de los guerrilleros de mayor confianza del fundador de las FARC, tanto que fue quien anunció públicamente su muerte, ocurrida por un infarto el 26 de marzo del 2008.

Pero no fue hasta el 4 de noviembre del 2011, cuando el sucesor de Tirofijo, Alfonso Cano, fue abatido en una operación militar, que Timochenko tomó las riendas del grupo rebelde, surgido de una insurrección campesina en 1964.

A los 52 años, con un perfil de estratega militar y reputación como jefe de la contrainsurgencia, se convertía así en 2011 en el tercer líder de las FARC, actualmente con unos 7 000 combatientes en sus filas, según cifras oficiales.

Carrera meteórica 

De cuna marxista, Timochenko militó en la Juventud Comunista en los años 1970 y recibió cursos de medicina en la Unión Soviética y en Cuba, aunque nunca se graduó.

A su regreso al país, en 1979, se unió a las FARC y en apenas dos años se convirtió en comandante de frente. En 1982, con 23 años, integró el Estado Mayor de la guerrilla, de 30 miembros, y a los 26 pasó a conformar su Secretariado, la cúpula rebelde compuesta por siete comandantes.

A principios del 2012, cuando llevaba unas semanas al mando de las FARC, le escribió al presidente Santos para entablar “una hipotética mesa de conversaciones, de cara al país” para retomar el último fracasado proceso de paz con el gobierno de Andrés Pastrana, entre 1998 y 2002.

Días después se comprometió a cesar el secuestro de civiles con fines de extorsión económica, contemplando una de las más insistentes demandas del jefe de Estado. Santos reconoció entonces que la guerrilla había dado un paso hacia el establecimiento de un diálogo, aunque lo calificó de insuficiente.

Miembro más antiguo del Secretariado, este hombre corpulento, de barba cana y que suele llevar al cuello una toalla como lo hacía Tirofijo, vive recluido desde hace años en “las montañas de Colombia”, desde donde ha firmado varios comunicados con relación al proceso de paz publicados en el sitio web de las FARC dedicado a las negociaciones.

El jefe máximo de las FARC es acusado de delitos como homicidio agravado, terrorismo, secuestro extorsivo, hurto y rebelión, entre otros. Además, ha sido condenado en ausencia en varios procesos judiciales, y tiene condenas por más de 150 años.

Sin embargo, y aunque Estados Unidos sigue ofreciendo una recompensa de hasta cinco millones de dólares por cualquier información que pueda conducir a su captura, Timochenko ha podido participar en los diálogos de paz en Cuba porque más de cien órdenes de arresto en su contra fueron especialmente suspendidas con ese fin.

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