22 de November de 2009 00:00

Thay aún siente discriminación en espacios públicos

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

Redacción Quito

Con un buzo negro debajo de un abrigo largo del mismo color, Thay cuenta que nació en Machala pero se crió en Quito hasta los 15 años. “Siempre estuve segura de mi condición de mujer”. Luego vivió en Machala y en Cuenca hasta los 18 años.
 
Mientras bebe con calma un jugo de naranja, en un cafenet de La Mariscal, Thay cuenta que al cumplir la mayoría de edad regresó a la capital, pero conseguir empleo fue una de sus principales dificultades. “A mucha gente no le gusta emplear a una persona como yo”.

Hasta hace tres meses administraba un local de comidas en el sector de La Floresta. Pero un problema sentimental con su jefe le obligó a dejar el empleo.
Desde entonces, Thay está empeñada en formar un grupo coreográfico integrado por personas con diferentes identidades sexuales. “Es mi manera de mostrar a la gente cómo personas de distintos géneros podemos vivir sin conflictos”.

Para eso, ella ha tomado varios talleres de baile y ya tiene algunos contactos con los administradores de varios bares del sector de La Mariscal, que le ofrecieron un espacio para presentar su coreografía. El pop y el hip hop serán los ritmos que guíen las coreografías que prepara.
 
Su  amiga Paris, también transexual, le  ayuda a desarrollar ese proyecto. La joven,  de 20,   asegura que en la capital se notan más restricciones para las personas de su género. “El otro día no nos dejaron entrar a un bar por el simple hecho de ser trans”.

Cuando camina por las calles de la Costal, Paris asegura que los hombres la miran de frente y hasta le sueltan algún piropo. Pues ella se esmera mucho en su maquillaje y su atuendo, como la mañana del pasado viernes cuando  vestía   una blusa floreada de amplio escote en su espalda, jeans y botas de tacones.

El maquillaje y el vestuario de Thay son más sencillos. “Me gusta mucho la ropa negra  de estilo gótico”. A su paso por las calles de La Mariscal, las dos amigas se roban las miradas curiosas de los peatones y conductores que circulan por el lugar.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)