1 de mayo de 2016 15:12

La vida nocturna de Canoa se apagó

La noche del sábado, 30 de abril del 2016 en Canoa. Los habitantes de esta zona costera del Ecuador esperan que la minga de solidaridad que anunció el Gobierno para este domingo 1 de mayo sea el primer paso para atraer a los turistas nuevamente. Foto: Arm

La noche del sábado, 30 de abril del 2016 en Canoa. Los habitantes de esta zona costera del Ecuador esperan que la minga de solidaridad que anunció el Gobierno para este domingo 1 de mayo sea el primer paso para atraer a los turistas nuevamente. Foto: Armando Prado

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 1
Triste 67
Indiferente 1
Sorprendido 1
Contento 6
Diego Puente

Los plásticos negros se estiran entre palos para simular una carpa. En el parque central de Canoa, en Manabí, hay 17 tiendas improvisadas que sirvieron de refugio para los habitantes que perdieron sus casas tras el terremoto del 16 de abril.

En las playas de Canoa todavía no hay turistas. Captura video

Reporte desde las playas de Canoa en la mañana del domingo, 1 de mayo del 2016. Las playas de este balneario en la Costa del Ecuador lucen desoladas, sin embargo, se espera que con la minga de solidaridad que anunció el Gobierno, de a poco regrese la actividad turística.

Ese día la guerra de ritmos musicales cesó en el malecón de Canoa. Como todos los sábados, los parlantes colocados en las afueras de las covachas sacudían hasta la arena del piso.

A las 18:58 un terremoto sacudió todo el sitio y transformó la alegría en desesperación. Durante dos semanas no ha habido música en este balneario que se ganó espacio entre los jóvenes que buscaban diversión.

Ángel Montaño cerró su local de artesanías. Él se aferró a uno de los pilares de madera cercano cuando sintió que el remezón le ganó a sus piernas.

La noche del sábado, 30 de abril del 2016 en Canoa. Los habitantes de esta zona costera del Ecuador esperan que la minga de solidaridad que anunció el Gobierno para este domingo 1 de mayo sea el primer paso para atraer a los turistas nuevamente. Foto: Arm

Foto: Armando Prado


La noche del sábado 30 de abril, Montaño colocó una mesa sobre la arena de la playa, bajo el techo de su local. En la mano derecha tiene una linterna que le sirve para ajustar cables y ordenar un poco la cabaña. Él abrirá su negocio desde hoy 1 de mayo del 2016.

Esto, tras escuchar la campaña de solidaridad de la secretaria de Gestión de la Política, Paola Pabón, quien anunció una minga para activar el comercio de la zona.

Otro de los comerciantes que abrirá las puertas es Manuel Hernández. No es tan optimista como su vecino, pero espera tener clientes. En la cocina tiene todos los ingredientes para preparar platos con mariscos.

Hernández acude a la mitología para explicar lo que espera. “Nos vamos a levantar como el ave fénix”.

Luego rectifica. “No, debemos ser mejores". Pide que Canoa conquiste nuevamente a las familias que son las que, según él, mejoran la industria turística.

El silencio domina al lugar. Las personas que pasan a esa hora (22:00) por ahí hablan despacio, como si respetaran a los muertos que quedaron atrapados en los escombros.

Por la calle Marcos Quinto, los techos de los segundos pisos están en el suelo. Las paredes desmoronadas dejan ver el interior de otras viviendas en las que ya no hay nada. Muchas familias retiraron sus pertenencias luego del primer impacto que les dejó el sismo. Otras no corrieron con tanta suerte y fueron víctimas de saqueadores.

El control policial y militar ha aumentado. Patrullas de vehículos militares recorren las zonas vulnerables. En ocasiones llevan en la parte de atrás a moradores del sector que necesitan movilizarse.
Otras cuadrillas de militares llevan radios de comunicación. Los policías también hacen rondas. Ellos son los únicos comensales que hacen el gasto en las noches.

Dos jóvenes extranjeras paseaban solas esa noche. Con sus teléfonos tomaron una foto de una de las casas que quedó en peor estado. Mariona Emilio, enfermera española, contó una anécdota.
Ella estuvo un día antes del terremoto en Canoa. Ahí vio a la gente sonreir, practicar surf... El día de la tragedia se encontraba en Olón y se aprestaba a partir a Chile, pero decidió quedarse como voluntaria.

La semana pasada estuvo en el Subcentro de Salud de Canoa. Ayudó a tratar a personas con heridas, quemaduras, hipertensión y otros problemas de salud. Espera quedarse en el país porque se enamoró de los ‘paisajes y la gente’.

El sábado 30 de abril solo se escuchaban el golpe de las olas. El océano habla. Los habitantes de Canoa escuchan, sonríen y dicen que volverán a levantarse. Esperan que la minga de solidaridad que anunció el Gobierno para este domingo 1 de mayo sea el primer paso para atraer a los turistas nuevamente.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (27)
No (7)