25 de mayo de 2016 12:44

El terremoto juntó a los devotos de la Virgen del Cisne en Bahía de Caráquez

La señora Rosa Aura María Vera Rodríguez, devota de la Virgen del Cisne dice que la fe en la imagen le ayudó a sobrevivir al terremoto del 16 de abril. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

La señora Rosa Aura María Vera Rodríguez, devota de la Virgen del Cisne dice que la fe en la imagen le ayudó a sobrevivir al terremoto del 16 de abril. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

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Martha Cordova
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Dice que su fe en "la churona" los tiene con vida. "Se cayeron paredes y no podíamos salir de un segundo piso. Mi nieto, que es voluntario de los bomberos rompió una puerta y nos sacó de la casa", relató Aura María Verá Rodríguez, maestra jubilada que hoy lidera a los damnificados del parque Sucre en Bahía de Caráquez.

Vive allí desde la noche del 16 de abril, día del terremoto. Levantó sus carpa junto a otras 46 familias. "Con algunas nos conocíamos, con otras no, pero ahora todos somos una familia, que atravesamos las mismas necesidades y limitaciones".

La imagen de la Virgen del Cisne le acompaña, y quien pasa por ahí, no puede dejar de mirarla y encomendarse a ella. "Ella nos mantiene con vida", añadió la maestra que vive en el parque con su esposo, y uno de sus tres hijos. Su nieto estudia en Quito.

"Hace cuatro años, un amigo de mi hijo Luis fue a la peregrinación de la Virgen del Cisne en Loja y le trajo esta imagen. Mi hijo me la dio a mi". La imagen es una réplica de la original, mide unos 35 centímetros de alto y destaca su pelo que se asemeja al natural.

Se la guarda en una urna de vidrio. "Estaba colocada en una mesa de un medio y medio de alto. En el terremoto se cayó pero la imagen y la urna quedaron intentas".

Su experiencia en la docencia hizo que liderara al grupo de 119 personas. Levantó una lista que facilitó la entrega de víveres y otra donaciones.

El improvisado albergue cuenta ya con baños portátiles, agua y luz. "Las entidades del Estado han venido. Hay visitas de brigadas médicas y gente del Ministerio de Inclusión Social que han venido a mirar cómo estamos. Ellos nos dicen que tenemos que ir al albergue oficial cuando esté listo".

Sin embargo, el mensaje principal que ella transmiten es el de que deben retomar su vida y sus actividades y empezar de nuevo una nueva etapa. "Algunas familias ya han salido a sus casas, otras fueron a casas de sus familiares, pero todos debemos pensar ya en el futuro".

Su casa fue declarada Patrimonial, por lo que tiene que realizar algunas gestiones adicionales para su demolición y posterior construcción de una nueva.

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