20 de October de 2014 20:28

Los sismos en Quito y en la zona fronteriza se diferencian por su origen

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 5
Triste 2
Indiferente 10
Sorprendido 2
Contento 1
Andrea Medina. Redactora

El enjambre de temblores que se sintió en Quito, y con menor intensidad en otras ciudades del país en agosto pasado, no son iguales a los sentidos este lunes 20 de octubre de 2014, en las provincias de Carchi, Imbabura y parte del sur de Colombia.

Así lo explicó el director del Instituto Geofísico de la Politécnica Nacional, (IGPN) Mario Ruiz. “Pueden ser muy parecidos, porque los dos se dan por un desplazamiento súbito a lo largo de una falla. La diferencia está en lo que genera este movimiento”. Es decir, según Ruiz, la diferencia entre ambos sismos está en las causas que los producen.

Una secuencia de más de diez temblores registrados por el IGPN, desde las 05:37 del lunes, fueron generados por las presiones que causó el magma en el interior de los volcanes Chiles, en Ecuador y Cerro Negro, en Colombia y bajo sus zonas aledañas. “A diferencia de los sismos de Quito, cuyos movimientos fueron generados por la actividad tectónica que está presente el país”. Agrega que la manifestación del sismo sí es muy parecida, porque en ambos casos se produce un movimiento intenso o leve del suelo.

Los sismos de ayer fueron sentidos en las provincias de Carchi, Imbabura y en una parte de Pichincha, en la región interandina. Según Ruiz, hasta las 18:30 de ayer, se reportaron daños en viviendas. Por ejemplo, las paredes de algunas casas en el cantón Espejo, en Carchi, se cuartearon.

Estos movimientos en la zona fronteriza se intensificaron a partir del 29 de abril del 2014, producto de una reactivación de la actividad volcánica de las elevaciones cercanas. En los últimos 20 días se han registrado cerca de 40 000 sismos en la zona fronteriza, sobre todo en la población de Tufiño, y en el lado noroccidental de Carchi.

Ruiz recordó que las precauciones por ambos tipos de temblores deben ser las mismas. “Las personas deben valorar o que alguien les ayude a valorar el estado en que tienen sus viviendas, como primera norma de previsión. También hay que evitar caer en pánico, porque es el peor acompañante en estos casos”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)