16 de julio de 2014 00:05

701 conductores sancionados desde enero por no tarifar con taxímetro

Julio Estrella/ el comercio

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Evelyn Jácome.  Redactora (I)

La Agencia Metropolitana de Tránsito continúa con los operativos de control en la capital. En los primeros 15 días de este mes hubo 85 multados.

Pasan 15 minutos, cinco taxis y ninguno quiere hacer un viaje desde El Condado hasta San Bartolo. Son las 15:00 del martes y las excusas son varias: “yo no voy al sur”, “le cobro un dólar más”, le cuesta USD 12”. Finalmente, uno acepta, pero no pone taxímetro porque el dispositivo aún no está conectado.

Pese a que desde el 11 de abril la Agencia Nacional de Tránsito dispuso que todos los operadores deben usar de manera obligatoria el dispositivo durante las 24 horas del día, aún se presentan irregularidades en el servicio.

En lo que va del mes, solo en el Distrito 85 taxis han sido sancionados por no usar el taxímetro. Según la Agencia Metropolitana de Tránsito, AMT, desde enero hasta el 15 de julio, 701 unidades fueron multadas. Debieron pagar el 15% de una Remuneración Básica Unificada (USD 51), y perder 4,5 puntos en su licencia.

Pese a los controles y las sanciones, la irregularidad continúa. La estadística actual de taxis de la capital señala que diariamente circulan por las vías 9 868 taxis convencionales y 2 474 ejecutivos. A ellos se suman unos 1 921 que están en proceso de regularización.

La AMT indicó que el taxímetro funciona con cifras estandarizadas. En el día, por ejemplo, la arrancada cuesta USD 0,35, el kilómetro recorrido USD 0,26, el minuto de espera USD 0,06, y la carrera mínima USD 1. Mientras en la noche (de 22:00 a 05:00), la arrancada USD 0,40, el km recorrido USD 0,30, y la carrera mínima USD 1,10. Pero esos valores no siempre se respetan.

El taxi que accedió a hacer la carrera hasta San Bartolo cobró USD 9,80, mientras que en los taxis que trabajan con dispositivo homologado, marcan en promedio USD 7 por el mismo trayecto.

Pero ¿por qué no usan el dispositivo si es obligatorio? Hay varias respuestas, una de ellas es que el taxímetro les genera un gasto extra: un pequeño rollo de papel en el que imprimen los tiquetes a sus clientes. El problema, según Jaime Flores, taxista desde 1997, es que los usuarios no quieren recibir el papel y si lo hacen, lo arrojan dentro de la unidad.

Un rollo de papel alcanza para imprimir un promedio 90 carreras. Flores cuenta que cuando le pusieron por primera vez el dispositivo, se le acabó el rollo al cuarto día. Usualmente, desde las 06:30 hasta las 20:00 hace un promedio de 30 carreras. Lo que significaría que cada tres días debería reemplazar el rollo.

Hay otros detalles. Cada vez que termina una carrera y presiona un botón para que se detenga el taxímetro, el aparato, automáticamente empieza la impresión. “Muchas veces no es necesario el papel, pero igual sale y se me gasta el rollo”. El aparato imprime dos tiques: uno para el cliente y otro para el conductor.

Él trabaja en la Cooperativa Barrionuevo 91 y tiene el dispositivo desde octubre del año pasado. Flores ha optado por no encender el taxímetro cuando la distancia es mínima y sabe que saldrá un dólar. Pero cuando son carreras grandes, ahí sí debe utilizarlo porque sino la gente no se sube, explica.

Asimismo, si se termina el rollo, el taxímetro no funciona, lo que le obliga a ir a comprar un rollo extra. Y no puede hacerlo en cualquier lugar, menciona, sino solamente el sitio donde compró el dispositivo, es decir en la avenida 6 de Diciembre, en el norte.

Clementina Vallejo, usuaria frecuente del servicio de taxis, cuenta que al menos en cuatro ocasiones ha tenido problemas con los conductores porque no quieren encender el taxímetro con el argumento de que la impresora no tiene papel.

Vallejo asegura que con ese pretexto le cobran un precio injusto por el servicio.

Gonzalo Quinaucha, de la cooperativa Bicentenario, al principio tenía el mismo problema. Incluso intentó comprar el rollo en una papelería, pero no pudo imprimir, porque al parecer es un papel especial. Finalmente, encontró la forma de que el dispositivo no siempre le entregue factura. Ahora, cuando el pasajero le pide factura, presiona un botón, caso contrario no.

Fernando Guarderas, de Optronic, una de las empresas autorizadas para la venta de los taxímetros homologados, dijo que una de las alternativas que las cooperativas pueden optar, es por comprar paquetes de 100 unidades, que cuesta USD 68. Cada unidad cuesta USD 1,20.

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