3 de septiembre de 2017   00:00

El SRI suspendió el RUC a las empresas Easy Taxi y Cabify

Las empresas Uber y Cabify se quedan con el 25% del costo de una carrera. El cálculo de la tarifa es por kilometraje. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

Las empresas Uber y Cabify se quedan con el 25% del costo de una carrera. El cálculo de la tarifa es por kilometraje. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

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Patricia Carolina González
y Diana Viveros. 
Redactoras (I)

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Las aplicaciones móviles de origen extranjero usadas para solicitar el servicio de taxis o de transporte en vehículos particulares siguen con problemas para operar en el país.

El Servicio de Rentas Internas (SRI) suspendió el Registro Único de Contribuyentes (RUC) a las empresas Cabify e Easy Taxi, el 24 y 26 de julio pasados, respectivamente.

El motivo de la suspensión, según explicó la entidad, es que no existe una correlación entre la actividad económica declarada y la que efectivamente desarrollan. La actividad que declaran las firmas es el desarrollo de programas informáticos, servicios de Internet y aplicaciones móviles.

“En ningún momento se habla de traslado de pasajeros o de prestar un servicio tecnológico de ubicación de pasajeros”, señaló Guillermo Belmonte, subdirector general de Cumplimiento Tributario de la entidad pública.

La resolución del SRI fue impugnada por las dos compañías luego de ser emitida. El proceso administrativo se encuentra en etapa de revisión de pruebas. Belmonte recalcó que las compañías deben justificar, con documentos, que brindan servicio de software.

Easy Taxi opera en el país desde hace cuatro años, con taxis convencionales. Juan Camilo Sepúlveda, gerente, aseguró que son unidades autorizadas por la Agencia Nacional de Regulación y Control del Transporte Terrestre.

Sepúlveda reiteró que la empresa no es una operadora de transporte ni una cooperativa de taxis. “Conectamos taxis legales con título habilitante o permiso de operación con usuarios que requieren el servicio de transporte”.

El servicio continuará prestándose “sin ningún problema”, afirmó. La ‘app’ es utilizada por más de 15 000 conductores en las ciudades de Quito, Guayaquil y Cuenca.

Desde 2014 hasta el pasado mes de junio esta empresa canceló USD 142 265 al SRI por el pago de impuestos.

Cabify, a diferencia de Easy Taxi, opera con vehículos privados en Quito y Guayaquil, desde julio del 2016. Desde entonces hasta el momento de la suspensión del RUC, la compañía canceló USD 562 531 en impuestos. Esta empresa no respondió a la solicitud de entrevista de EL COMERCIO.

Aunque la mayoría de los clientes de Cabify son particulares, el 80% de sus ingresos corresponde a 19 empresas del país, según datos del SRI. La administración tributaria indicó que también realizará un control sobre las compañías que han utilizado los servicios de Cabify. En caso de que no hayan recibido un servicio de diseño de sistemas informáticos se les considerará como un gasto no deducible.

Uber, con apenas dos meses de operaciones, tampoco está exento de controles por parte del SRI. El organismo confirmó que esta empresa no cuenta con RUC. “Si Uber está ejerciendo actividad económica en Ecuador, lo está haciendo de manera no apegada a la normativa tributaria. Eso constituye una evasión. Estamos iniciando los análisis y controles”, indicó Belmonte.

La empresa aseguró que cuenta con una entidad legalmente constituida en el Ecuador. Sobre sus contribuciones al fisco, señaló que los socios-conductores, al generar ingresos, tienen autonomía para el pago de impuestos.

En el caso de Uber y Cabify, las personas pueden asociarse bajo varias modalidades: conductor con vehículo, conductor sin auto o inversionistas que colocan sus unidades a la orden para que otros presten el servicio. Por carrera realizada, las empresas se quedan con el 25% de la tarifa.

Fernando G. es conductor de Cabify desde febrero. Como requisito le solicitaron récord policial y licencia de conducir. Ofrece el servicio a través del carro de su mamá, quien se sumó a Cabify como inversionista. Aseguró que esta actividad le ha ayudado a mejorar su condición económica, con ganancias de USD 900 al mes.

Con 54 años, Vicente R. se sumó a Uber buscando una fuente de ingreso. No hay horarios, pero procura estar activo ocho horas al día. Considera que es una actividad rentable.

La Agencia Nacional de Tránsito (ANT) reiteró que ninguna de las tres empresas está registrada como operadora de transporte terrestre. Sus aplicaciones móviles tampoco han sido calificados por el ente, como lo establece la Resolución Nº 070-DIR-2016-ANT, emitida en agosto del 2016 y que regula el uso de estas plataformas para el despacho de flota en unidades vehiculares que prestan el servicio de taxis.

Según el listado, publicado en el portal de la ANT, hay 12 aplicativos móviles calificados para operar en el país.  La entidad reiteró que para prestar el servicio de transporte estas empresas deben constituirse como una operadora y obtener el título habilitante.

Según el Código Orgánico Integral Penal, “el conductor que transporte pasajeros o bienes, sin contar con el título habilitante (…)”, será sancionado con dos salarios básicos, reducción de 10 puntos en su licencia de conducir y retención del vehículo por el plazo mínimo de siete días.

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