7 de octubre de 2015 00:00

El sistema de alerta para el fenómeno El Niño fue instalado

Organismos de socorro y habitantes de la Unión del Toachi, en Santo Domingo, se ejercitan para evacuar ante un evento. FOTOS: ANDRÉS JARAMILLO  VÉLEZ / PARA EL COMERCIO

Organismos de socorro y habitantes de la Unión del Toachi, en Santo Domingo, se ejercitan para evacuar ante un evento. FOTOS: ANDRÉS JARAMILLO VÉLEZ / PARA EL COMERCIO

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Bolívar Velasco

El sistema de alerta temprana que se activará cuando suceda un deslizamiento de tierra o la creciente de un río busca atenuar el riesgo en el que viven 7 500 familias de Santo Domingo de los Tsáchilas, ante la llegada del Fenómeno de El Niño.

Este proyecto, que tiene un costo de USD 8 794, empezará a funcionar inicialmente con el recinto Unión del Toachi, ubicado en el kilómetro 79 de la vía Alóag- Santo Domingo.

En esta zona rural, habitada por 115 familias, existe un cerro con una falla geológica que podría provocar el descenso de hasta 15 hectáreas de tierra y escombros sobre el poblado, que se encuentra al pie de la loma.

Las otras familias favorecidas (7 385) por los aparatos de alerta serán las de las parroquias Alluriquín y Valle Hermoso.

Todos estos sitios conviven con la amenaza, debido a que son atravesados por los caudolosos ríos Cristal, Blanco, Toachi, Pilatón y Baba. Otro inconveniente es que las casas están asentadas sobre frágiles laderas y montañas de la Cordillera de los Andes.

El problema radica en que cuando estos suelos se humedecen se aflojan con la llegada de las lluvias y se van debilitando. Generalmente, esto sucede en el primer trimestre de cada año, cuando llega el invierno.

Además, el agua que baja por las vertientes se descarga en los afluentes, que a su vez incrementan su nivel y provocan las inundaciones. Así lo explica el geólogo de la Prefectura, Walter Molina.

El experto agrega que la composición del suelo complica el problema, pues hay mucha roca volcánica cubierta con capas de ceniza de hasta 12 metros de espesor y que al entrar en contacto con el agua se difuminan. “Nuestros suelos son sumamente flojos, por lo tanto, cualquier vivienda cercana a ríos o pendientes va a ser susceptible a afectaciones”.

Sobre esto ya existe un antecedente. Ocurrió el 19 de marzo de este año cuando en Alluriquín se desprendieron
10 000 metros cúbicos de tierra y se perdieron tres vidas. 297 personas fueron evacuadas ante los riesgos de otros desprendimientos de tierra.

Las autoridades consideraron que fue la mayor tragedia por las precipitaciones de ese mes, lo que incluso llevó a cerrar la vía Alóag-Santo Domingo durante 21 días.

El sistema de alerta temprana es preparado para que emita sus primeros avisos con las lluvias que se pronostican por el fenómeno de El Niño.

Es el primero que se instala en la provincia y fue contratado por el Municipio dentro del plan de reducción de riesgos que está en marcha.

Según la empresa Datos, Tecnología y Sistemas (DTS) -los proveedores del proyecto- los tres equipos funcionan con una tarjeta electrónica, llamada sistema global, para las comunicaciones móviles.

Esta permite pregrabar un mensaje de texto que se envía al celular de los pobladores con el tipo de emergencia que está ocurriendo. Las autoridades también lo receptarán para poder activar las sirenas que se pueden escuchar a 1 kilómetro de distancia (140 decibeles).

El SMS está programado para que llegue a los 30 segundos de generado el evento.

Hugo Parra, gerente de DTS, explica que los dispositivos tienen sensores magnéticos que se activan al producirse una descarga de tierra o cuando aumenta el caudal de los ríos.

Opera con cualquier empresa de telefonía móvil y no se necesitan celulares inteligentes para alertar a la población.
Al momento se analizan los perfiles de las personas que recibirán el mensaje, pues los equipos tienen la capacidad de conectarse simultáneamente con 100 usuarios a la vez.

Aunque el sistema fue contratado por el Ayuntamiento, no se descarta que en la toma de decisiones, por ejemplo cuando se necesite activar las sirenas, intervengan el Comité de Operaciones de Emergencias y el ECU 911.

El sistema de alerta es un complemento a los simulacros de evacuación que se realizan.

En el del sábado último, organizado por la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR), el 60% de los habitantes (69 personas) conoció los dos puntos de encuentro en caso de una emergencia: la cancha de indorfútbol y la casa comunal. Ahí los recogerán los vehículos y buses que dispondrán las autoridades para trasladarlos a la zona segura.

En el mapa del ejercicio de ese día se estableció que ese lugar es la parroquia Tandapi, a 30 minutos de la Unión del Toachi. Daniel Ferrín, coordinador de la SGR, asegura que los simulacros se realizarán hasta diciembre y es importante que todos se integren.

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