18 de marzo de 2015 21:16

Siniestro de avioneta alarmó otra vez a la FAE

El lugar en donde ocurrió el siniestro aéreo permaneció cercado y solamente personas autorizadas tuvieron acceso. Foto: Enrique Pesantes /EL COMERCIO.

El lugar en donde ocurrió el siniestro aéreo permaneció cercado y solamente personas autorizadas tuvieron acceso. Foto: Enrique Pesantes /EL COMERCIO.

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Ivette Viña

Al principio escucharon de cerca el sonido de un motor y después una especie de choque. Eran las 07:45 de ayer, 18 de marzo del 2015, y la avioneta T-34 , de matrícula FAE – 026, se accidentaba en las inmediaciones de la Base de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, en Salinas. Los restos cayeron ­cerca de una cancha sintética de la unidad educativa que ­funciona en la Base.

El siniestro dejó dos muertos: el capitán Sebastián Espinoza y el cadete Galo Rivera.

Un vecino contó que los niños empezaron a gritar y corrieron. Uno de ellos contó que el fuego cubría casi toda la avioneta. “Solo se veía la cola de la nave con la Bandera de Ecuador y el número 026”.

Minutos después del impacto llegó personal del Cuerpo de Bomberos. Los socorristas apagaron el fuego, que consumió más del 80% de la aeronave, y rescataron los dos cuerpos.

Uno de los tripulantes tenía quemaduras severas en todo su cuerpo, fracturas en las piernas y en el cráneo. Estaba atrapado y había dejado de respirar”, contó un rescatista. El jefe de Bomberos, Juan Álvez, dijo que el cuerpo de la otra persona fue encontrado a metros de la aeronave, en condiciones similares.

Durante la mañana, personal de la FAE restringió el paso al lugar donde ocurrió el accidente. Desde un edificio cercano al sitio del siniestro se observó que la aeronave accidentada fue cubierta y que el área donde cayó estaba acordonada.

A las 14:00, el director de la Escuela Superior Militar Cosme Renella B., Pablo Espinoza, recordó quienes eran los fallecidos. Espinoza tenía 1 300 horas de vuelo, mientras que Rivera cursaba el cuarto año de instrucción para ser piloto.

Las autoridades conformaron una Junta Investigadora de Accidentes, para determinar las causas de este suceso.

Este no es el único siniestro que registra una nave de la FAE. En enero, dos helicópteros Dhruv se accidentaron en Chongón (Guayas) y Tena. En esos casos también se confirmaron juntas para determinar qué ocurrió exactamente.

Las avionetas T-34 son parte de toda una flota que tiene la Fuerza Aérea. Desde el 2008 se han invertido más de USD 400 millones en 18 aviones subsónicos Súper Tucano, 12 supersónicos Cheetah y siete helicópteros Dhruv, que en el momento están parados luego de cuatro accidentes.

De hecho, de los USD 1 974 millones invertidos en las tres ramas de las Fuerzas Armadas entre el 2007 y el año pasado, la FAE ha recibido más equipamiento en relación con las otras
ramas (Ejército y Marina).

¿Por qué priorizar a esa Fuerza? Las autoridades dicen que estaba en “condiciones más débiles”. Incluso la misma FAE reconoció que había “obsolescencia en su parque aeronáutico”. Por eso está vigente un proceso de renovación de equipos de transporte ligero, mediano y especial, con base en las necesidades del país.

La compra de más equipos para la Aviación se consolidará en los próximos dos años, según la Agenda de Defensa 2014-2017. Consiste en la adquisición de helicópteros y armamento aéreo. Pero también se dotará de equipamiento a los Súper Tucanos y Cheetah. Eso se hará, pese a que estas naves ya están operativas.

Sobre el accidente de ayer, la Dirección Nacional de Aviación Civil (DAG) señaló que la avioneta se accidentó mientras cumplía con un entrenamiento de rutina. La aeronave siniestrada pertenecía a la Escuela Superior Militar de Aviación.

Un vecino contó cómo, desde hace 30 años, los aspirantes a pilotos de la FAE, emprendían vuelo en naves similares a la destruida. Él vio el despegue de la aeronave, “dio dos vueltas cerca de la playa y cayó”.

Información que aparece en la web de la Escuela C. Renella dice que las avionetas T-34 ayudan en la preparación de los jóvenes pilotos, para que puedan incorporarse a las áreas decombate, transportes o rescate.

Después del accidente, el entrenamiento de los alumnos se paralizó solo por ayer. Eso lo confirmaron las autoridades, que se refirieron al hecho. Por ahora solo esperan los resultados de la indagación.

En contexto

En un comunicado emitido a principios de febrero por parte de la Fuerza Aérea Ecuatoriana se informó que el Gobierno Nacional recuperó su capacidad operativa con aviones supersónicos, subsónicos, helicópteros y avionetas de entrenamiento para los cadetes.

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