17 de julio de 2016 00:00

El servicio doméstico vive la desaceleración

La agencia Alborada, en Guayaquil, coloca gente que se dedica a la cocina, limpieza... Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

La agencia Alborada, en Guayaquil, coloca gente que se dedica a la cocina, limpieza... Foto: Mario Faustos / EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 13
Triste 2
Indiferente 5
Sorprendido 1
Contento 26
Washington Paspuel

Las personas que cuentan con servicio doméstico realizaron un ligero ajuste en la contratación de estos servicios. Ello se evidencia en el incremento de la tasa de subempleo en este segmento, que pasó de 2,7% a 3% entre marzo y junio de este año, según la última encuesta de empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Los subempleados, define el INEC, son las personas ocupadas que reciben ingresos inferiores al salario básico y/o trabajaron menos de la jornada legal, pero tienen disponibilidad de trabajar más.
Pero esto no es algo generalizado, porque los datos de empleo se mantienen relativamente estables en lo que va del año en este segmento, de acuerdo con el mismo reporte del INEC.


Pese a ello, para representantes de las colocadoras de empleo especializadas en este segmento existe una menor demanda de trabajadoras remuneradas del hogar. Entre las razones que esgrimen está la contracción de la economía, lo que ha obligado a los hogares a limitar gastos como el de servicio doméstico o a contratarlos por horas.


En la Agencia de Empleo Prohogar, ubicada en La Kennedy, en el norte de Quito, la demanda de trabajadoras del hogar cayó en un 94% en el último año. Isabela Tobar, su gerenta, explicó que en lo que va del año ha ubicado a tres trabajadoras del hogar, frente a 48 que colocó en el primer semestre del año pasado.


Para ella, el alto costo para mantener una trabajadora es uno de los mayores problemas en momentos en que la economía pasa por un momento complicado por la caída del precio del petróleo. 
El sueldo de una empleada doméstica oscila entre USD 366 y 513. Se incluye proporcionales mensuales de décimos, IESS, vacaciones y otros beneficios, anota Tobar.


Aida Sedilla es una mujer de 26 años que se dedica hace seis al trabajo del hogar. Cuatro de ellos pasó como empleada puertas adentro. Si bien es cierto recibía una remuneración básica y estaba afiliada al Seguro Social, desempeñaba su trabajo a jornada extendida; es decir, de 06:00 a 23:00. “No paraba y era excesivo”.

Renunció.
 Ahora, trabaja por horas en la Agencia de Empleo Prohogar y considera que es una alternativa más viable, porque tiene tiempo, por ejemplo, para terminar sus estudios. 


Prohogar es una de las agencias que optó por ofrecer servicios de limpieza por horas desde 2014. “El servicio de limpieza por día es una tendencia nueva. Las personas prefieren una persona que ayude con la limpieza y no pagar alguien a tiempo completo”, sostuvo Tobar. 
Los resultados del servicio por horas son satisfactorios, ya que más personas se sumaron a esta modalidad. “Empecé con una persona y ahora son 30”.


Aida Barén, de 35 años, le apostó a retomar el trabajo en el hogar. Años atrás trabajaba en una casa, pero no le fue bien porque no estaba afiliada ni gozaba de vacaciones o tiempo extra. “Me pagaban un sueldo básico, pero laboraba sin seguro y sin beneficios como vacaciones y demás”, explicó la mujer, quien es sostén de sus dos hijos de 15 y 17 años. 


Carla Aguirre, gerenta de la agencia de colocación de empleadas domésticas Marianita, en el norte de Guayaquil, estimó que la contratación tanto de niñeras como de empleadas domésticas en su empresa fue un 20% menor los últimos tres meses, pero que en general la caída de la contratación ha sido del 30% desde enero de este año, en comparación con el mismo período del 2015. 


A esta agencia acuden un promedio de 15 personas a la semana a inscribirse con sus datos en busca de trabajo. Una reducción de la demanda de personas para el servicio doméstico también la evidencia la agencia de colocación Alborada La Selecta, también situada en el norte del Puerto Principal.

“Antes de la obligación de afiliar a las domésticas, le conseguíamos trabajo a un promedio de 12 empleadas a la semana. Para diciembre pasado las contrataciones bajaron a un promedio de siete a la semana. Ahora les conseguimos trabajo a siete empleadas, pero en un mes”, indica el propietario del negocio, Roberto Rea. 


Para levantar la colocación de trabajadoras, esta empresa incrementó su promoción en redes sociales desde el año pasado, especialmente en Facebook, donde oferta sus servicios de personal disponible, entre niñeras, empleadas puertas adentro y puertas afuera, y personal para el cuidado de adultos mayores.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (31)
No (12)