26 de November de 2009 00:00

La sequía destruye el suelo en Los Ríos

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Redacción Santo Domingo

La rutina de Tarcilo Doroteo Cepeda, un campesino de Vinces (Los Ríos), cambió. Todos los días recorre las fincas de sus vecinos. Donde ve que hay un poco de pasto, ruega para que le dejen permanecer allí, aunque sea un momento, con sus 11 vacas. 

Tiene 68 años y nació en la localidad de Candilejas. Desde los 7 años trabaja en una hacienda bananera de Vinces. Luego de que cumplió los 50 les pidió a sus patronos que le regalen un pedazo de tierra como reconocimiento a todos los años de trabajo. 

Emergencia y obras
Se calcula que en el cantón Vinces, la excavación de cada pozo costó USD 7 000. Los vecinos pusieron la mano de obra y el Municipio la maquinaria y a los técnicos.
El jueves 19 de este mes, los 13 alcaldes de Los Ríos respaldaron la declaratoria de emergencia en la provincia. El anuncio se lo hizo en el cantón Quinsaloma.
Vinces, Palenque, Baba y  Babahoyo, son los cantones más afectados por la sequía.

Su planteamiento fue acogido y ahora es dueño de un predio de 6 hectáreas, a un costado de la carretera Pueblo Viejo-Vinces. “Ese pedacito de tierra es mi única fuente de ingresos”. 

Atrás de la casa de Cepeda está el área destinada para el cultivo. Por falta de lluvias, el suelo está fisurado y amarillento. “La tierra quema, ni siquiera se puede caminar sin zapatos”.  

Cepeda tampoco tiene agua para el consumo familiar. Junto a su casa excavó un pozo de unos 10 metros de profundidad. Ese líquido solo lo utiliza para la limpieza de la casa y para lavar la ropa.

La finca de Cepeda limita con haciendas bananeras. El verdor de las plantaciones se contrapone con el color amarillento del suelo de las pequeñas fincas. 

Recuerda que cuando trabajaba en el cultivo de banano, los dueños les obligaban a cavar pozos de hasta 80 metros de profundidad. “Luego usábamos bombas y extraíamos el líquido. Pero eso es posible cuando hay dinero”. 

La intensidad del sol no disminuye en las comunas de Vinces,  Pueblo Viejo y Baba. En la vía Quevedo-Ventanas, Rafael Campelo, espera impaciente la llegada de la lluvia. Con un machete limpia la maleza, para que el terreno esté listo para absorber el agua. “Dios es bueno”.  

En la zona, los campesinos que terminaron de preparar sus terrenos se dedican a otras labores, hasta que llueva. Teodoro Vergara y Pedro Congo trabajan en las fincas productoras de maíz, arroz y soya. Pero, en estos días se dedican a extraer carbón, para subsistir.

Vergara recoge troncos, ramas secas de arroz (panca)... los arruma y luego prende fuego. “Me gusta la agricultura, pero tengo que buscarme la vida para mantener a mi familia”.
Su aspiración es reunir 25 quintales de carbón, para venderlos a USD 6 cada uno.

Erasmo Barros vive una realidad similar. Con una voz quebrantada dice que desde mayo no llueve. De lo que recuerda, en 1963 hubo una sequía similar, que causó la emigración de los campesinos a las ciudades.

La provincia está en emergencia por la falta de agua. En la jurisdicción se siembra, principalmente, arroz, maíz y soya. Freddy Barrios, presidente del Centro Agrícola, cuenta que 
22 000 familias se dedican a la producción de maíz.

La provisión de agua para consumo humano también está afectada. El alcalde de Vinces, Francisco León, dice que ya no hay agua ni en las pozas.

Luego de la declaratoria de emergencia, el Consejo Provincial  tiene previsto destinar USD 2 000 000 para la ejecución de obras de emergencia y para ayudar a los campesinos.

El prefecto Marco Troya explicó que los recursos los obtendrá de la venta de las acciones que la Corporación tenía en las empresas eléctricas Emelríos y Emelgur. Las autoridades del sector eléctrico ya entregaron los primeros USD 800 000. 

Con estos recursos se hará la limpieza de canales, esteros y ríos. Se perforarán pozos y se abrirán albarradas (sitios para empozar el agua que beben las vacas). También se construirán muros, puentes, alcantarillas, entre otras obras, principalmente, en zonas vulnerables .

En los sectores La Alcancía, La Rosalía y La Marianita, del cantón Montalvo, ya se empezó con la limpieza de 2,5 km del afluente, para que el agua fluya con más facilidad. Un trabajo similar está planificado en los cantones Vinces, Baba y Babahoyo. 

Además, la Prefectura pidió a la Secretaría Técnica de Gestión de Riesgo que asigne los recursos para ejecutar los 128 proyectos que aprobó dentro del Plan de Contingencia para la provincia.

El agricultor Cepeda no está muy enterado de las obras que ofrece la Prefectura. Pero, desde hace algunos años perdió la esperanza de que los trabajos se ejecuten en  su recinto.  “Todos los años nos dicen lo mismo, pero no pasa de ser un anuncio”.

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