10 de January de 2011 00:00

La venta de droga al menudeo causa violencia en los barrios, según Policía

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La droga se vendía desde el interior de un condominio. Para sacar a la calle los pequeños sobres, los desconocidos hicieron orificios en las paredes. Por esos huecos también recibían los pagos.

Por cada envoltura, los hombres cobraban entre USD 1 y 5.La Policía que opera en Chillogallo, un barrio del sur de Quito, descubrió este mecanismo usado por redes locales que se dedican al expendio de alcaloides en pequeñas cantidades. En el 2010, de las 18,1 toneladas de droga decomisadas en el país, agentes encubiertos detectaron que 3,1 toneladas estaban destinadas exclusivamente al mercado local, también conocido como ‘narcomenudeo’. Por ello, el director nacional de Antinarcóticos, coronel Edmundo Mera, señala que “el microtráfico afecta a las calles y lleva violencia a los barrios”.

Un informe del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana revela que en la Administración Zonal Eloy Alfaro, que agrupa a una parte de barrios del sur de Quito, el expendio de drogas es precisamente una causa para la inseguridad ciudadana. Igual ocurre en Quitumbe (sur) y en La Mariscal (norte).

La noche del viernes, militares y policías montaron un operativo en barrios como El Pintado. Vecinos del sector alertaron de la presencia de expendedores de droga en las esquinas. “Hay personas que ofertan a los que pasan y nadie hace nada”, dice un morador.

Son escuetos cuando hablan y al hacerlo se esconden. “¿Quiere que me maten?”, reprocha otra señora al consultarle sobre los vendedores de droga. Un joven habla con los militares y cuenta que dos organizaciones de ecuatorianos se pelean por la zona. “Aquí hay disparos cuando se enfrentan. Quieren tomarse el barrio”. Es lo único que dice y entra a la casa.

Este Diario accedió a un informe donde constan los resultados de las operaciones antinarcóticas en Pichincha. Allí se indica que en el 2010 se decomisaron 647 153 kilos de sustancia ilícitas destinadas al tráfico interno en la provincia. Según ese estudio, la marihuana fue la droga más incautada (534 735 kilos).

“El tema que más preocupa, sin descuidar el tráfico internacional, es el microtráfico. El año pasado la estrategia de la lucha contra el narcotráfico se direccionó a esto”, dice el coronel Mera.

Según el Observatorio, en zonas como El Pintado, la venta de droga y la presencia de locales de entretenimiento son causas de inseguridad. Solo en la calle Michelena, los agentes que participaron en el operativo del viernes clausuraron unos cinco centros. Durante el cierre se adujo “falta de seguridad para los clientes”.

Con anterioridad, agentes que trabajan contra el crimen organizado hallaron centros de diversión nocturna, que precisamente se convirtieron en lugares de expendio de productos ilícitos.

El ex jefe de la desaparecida Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía (UIES) mayor Manuel Silva recuerda que en el 2009 se descubrió una red de mujeres “que servían de enganche para ampliar el negocio del narcotráfico”. Esta forma de operar es más frecuente en Quito, Guayaquil y en provincias fronterizas como Sucumbíos y Tulcán.

En la Dirección Nacional de la Policía Judicial (DNPJ) se dice que no reposa información alguna sobre este sistema de expendio. Pero el titular del organismo, coronel Héctor Mejía, reconoce que hay extranjeros vinculados a mafias, que “salen por un tiempo (del país) y vuelven, para incursionar en actividades delictivas” y que “por eso se ve gente que ha sido detenido dos o tres veces”.

En el 2009, Silva participó en un operativo en donde se detuvo a tres mujeres extranjeras que eran reclutadas para prostituirse en Ibarra. En esa operación también fueron detenidos dos policías que ayudaron a que el grupo ingrese ilegalmente al país. Un agente de la Unidad de Homicidios de la Policía Judicial tampoco descarta la posibilidad de que las mafias tejan sus redes desde los centros de diversión nocturna.

En este departamento se investiga el asesinato de dos extranjeras el 10 de noviembre del 2010.

Esa noche, a las 23:30, las mujeres caminaban por las calles Joel Polanco y De los Colimes, pero dos hombres que llegaron en moto dispararon al cuerpo. Una de ellas recibió impactos en el rostro, cuello y tórax: nueve balas en total. Otra mujer intentó fugarse.

Corrió, pero los desconocidos la alcanzaron y fue asesinada con tiros en la cabeza. Los agentes no descartan que una posible relación entre las jóvenes y extranjeros que trafican drogas en Quito.

Según la Policía, el alcaloide para consumo interno entra por los pasos ilegales de la frontera. Por el norte ingresa frecuentemente marihuana y clorhidrato de cocaína. Por el sur lo hace la pasta base de coca. Con estas formas de operar –dice el coronel Mera- se terminan por conformar redes.

“Unos ayudan con precursores químicos y esas transacciones no se pagan con dinero, sino con droga. Cuando la gente recibe el producto no puede llevar a mercados internacionales e intenta introducir en las ciudades”, señala.

De allí que el narcotráfico tiene delitos conexos como robo, asalto en la calle, crimen y sicariato, según investigaciones de la Policía.

La Policía de Quitumbe, por ejemplo, detectó que el asalto a personas y el robo de accesorios de vehículos están relacionados con la compraventa de alcaloides. “Roban a la gente para comprar droga”, señala el mayor Denis Valverde, jefe de Operaciones de la Policía de Quitumbe.

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