12 de June de 2012 00:03

El sistema de comunicaciones es otro escollo para radares chinos

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

En el contrato 2008-d-076 constan 12 tipos de aparatos de comunicación que darán soporte a los cuatro radares   que el  Ministerio de Defensa  compró     el 8 de junio del 2009 a la empresa CETC.

En ese documento,  de 52 páginas,  se  establece que  la estaciones de microondas, de transmisiones,  radios  HF, VHF, UHF, etc.,    costarán USD 10 millones y   que serán dotados por la  firma  china.
   
Pero   datos oficiales de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) señalan que el   sistema de comunicación   está en proceso de negociaciones  y que ese es “el principal  problema” e incumplimiento de CETC.
  
Las nuevas revelaciones del caso se conocen, pese  a que  a finales de mayo, el ministro de Defensa, Miguel Carvajal, anunció   que en este mes  los radares  chinos   terminarán las fases de   pruebas  y  se receptarán  oficialmente.
  
¿Cómo recibirán  los aparatos sin un sistema de comunicación? ¿Quién correrá con los gastos en esa negociación?  ¿Cuándo se adquirirá ese sistema? El   jueves, el comandante de la FAE, brigadier general  Enrique Velasco,   no profundizó   en    esas  explicaciones y dijo    que  es un tema relacionado  con la    seguridad del Estado.

La integración  operativa  de los tres  radares  de    la Dirección de Aviación Civil  (DAC), con los de   la  FAE y los cuatro equipos   chinos  tampoco  está lista.
Esto ocurre,  pese  a que en el capítulo Precios del Contrato, la  empresa china    se comprometió a dejar  los aparatos  en los sitios fijados por la Fuerza Aérea, integrados entre sí y conectados a  dos centros de comando y control en Quito y en Guayaquil,  “con réplicas en el edificio del Comando Conjunto de   Fuerzas Armadas, en Quito”.
 
En este momento, los radares civiles (de la DAC) y los militares (de la FAE)   manejan  centrales  e información  aérea diferentes.
 
Eso  se   puso en evidencia tras el accidente de la avioneta  mexicana,  que llevaba USD 1,3 millones a bordo (13 de mayo). Cuatro días después, las autoridades de la   Dirección de Aviación Civil aseguraban   que  su tecnología solo detecta vuelos  legales  y que los ilegales dependen de otra institución.
Sin que la integración se haya concretado, la DAC planifica  nuevas compras: radares  para Manta, Shell, Cuenca y un sistema  para el aeropuerto de
Latacunga. Estos se sumarán a los que existen en Quito, en Guayaquil y   en San Cristóbal, en las islas  Galápagos.
 
En el contrato de  los radares se determina que a más de los equipos de comunicación por USD 10 millones, la empresa  china  también se compromete a  la transferencia de tecnología,  la instalación  y puesta en marcha de los radares  y a la asistencia  técnica (ver  gráfico adjunto).

El  representante legal de CETC, Juan Carlos Guerra,  debía  comparecer  hoy a   la Fiscalía, pero aquello no ocurrirá. Ese organismo confirmó  que la diligencia se postergó para el 22 de este mes.

El comandante de la FAE tampoco acudió ayer, pues se excusó   y el fiscal fijó su comparecencia para el 21. La Fiscalía  solicitó además  que  la Fuerza Aérea    entregue copias  certificadas  sobre el  contrato firmado por la empresa  china  y los procesos cumplidos.
 
La investigación  fiscal

Los casos de Pedernales y de  la avioneta   hallada en Santa Elena, el sábado 2 de junio,   fueron  los  que dejaron  al descubierto las fallas  en la contratación de   radares.
  
Este último hecho también es investigado en la  Fiscalía. Los tres representantes de la empresa que realizaba la ampliación de la pista en donde se halló la nave  no comparecieron ayer ante  la Fiscalía  de Santa Elena,  aunque la aeronave ya está   en un hangar de la unidad aeropolicial,  en   Guayaquil.
Ayer, una camioneta con el balde modificado fue hallada en el hangar de la comuna San Pablo.
 
Los agentes   indagan  la propiedad del vehículo;   por  lo  pronto, los dueños de la pista aérea  negaron que fuese   de ellos.
 
En Quito estaban programadas más diligencias. A las 15:00  se preveía   que el ministro del Interior,  José Serrano,  rindiera  su versión sobre la denuncia contra el coronel en retiro Mario Pazmiño, a quien   acusó de supuestamente  atentar contra la seguridad del Estado,  por sus declaraciones sobre la avioneta   de Santa Elena.

Después del hallazgo, el ex director de  Inteligencia de la Fuerza Terrestre  dijo en Twitter: “El viernes ingresó  en horas de la noche nueva avioneta sin ser detectada por radares chinos”.    “La avioneta llegó  a un hangar privado en el balneario de San Pablo,  a 25  kilómetros  de Salinas”.  “La avioneta tiene matrícula mexicana”.
 
La versión  del ministro Serrano debió realizarse en el despacho del fiscal Iván Ron, de la Unidad de delincuencia organizada y transnacional de la Fiscalía de    Pichincha. Sin embargo,    la Dirección de  Comunicación del Ministerio del Interior informó que cuando Serrano presentó  la denuncia relató los hechos y que no era necesario que se presentara ayer nuevamente a la Fiscalía.

Lo que reiteradamente ha dicho  Serrano es que  Pazmiño  frustró el operativo que había montado la Policía Antinarcóticos.
   
En  un comunicado remitido en la tarde, el Ministerio del   Interior dijo: “Pretendíamos  obtener suficientes evidencias para atrapar a una banda de narcotraficantes y no solamente  a  los tripulantes de la aeronave, pero el martes anterior el operativo se frustró”.

En ese documento,  Serrano incluso  aseguró  que “se seguía  a sospechosos de unos vehículos que el mismo   2 de junio, que aterrizó la avioneta, llegaron a la pista privada y posteriormente  se trasladaron a  Guayaquil y a Santo Domingo de los Tsáchilas. En esas ciudades se allanaron viviendas pero no se localizó a ningún sospechoso. Los uniformados encontraron  autos  abandonados”.

En  Twitter, el militar en servicio pasivo también indicó:  “Se conoce extraoficialmente que Colombia sí detectó la  avioneta”.  Esta información fue confirmada  luego  por el Comandante de la FAE.

Pazmiño fue citado  una hora después de Serrano.  Llegó cinco  minutos antes de las 16:00 y lo hizo   con su esposa.   La Fiscalía no permitió  el ingreso de la mujer y los colaboradores dijeron que    la  información     en etapa de indagación previa es reservada.
 
Después de  tres horas,  Pazmiño dijo ser inocente.  “Yo no he atentado contra la seguridad del Estado.  Siempre la he protegido”.

Las  adquisiciones 

En América del Sur,  Venezuela abrió las puertas a la empresa  China Electronic Technology Group Corporation (CETC).
 
Lo hizo en el 2005, para la adquisición de 10 radares del tipo JYL-1, para fortalecer la capacidad del Comando de Defensa Aérea.

La inversión  alcanzó USD 150 millones, pero siete años después, no todos los artefactos se encuentran en funcionamiento.  

CETC suscribió  un contrato con Ecuador en el 2009.  Lo hizo para la venta, por USD 60 millones de cuatro radares: dos del tipo YLC-2V, de largo alcance, y dos YLC-18, de corto alcance, para la Fuerza Aérea Ecuatoriana. Estos equipos están  en  pruebas. Los equipos funcionarán  como unidades móviles.

[[OBJECT]]

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)