8 de January de 2011 00:00

El robo de la mayoría de vehículos ocurre mientras están parqueados

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Bastaron 10 minutos para que los desconocidos se sustrajeran la camioneta de Eduardo Chiguano, el 13 de diciembre pasado.

El hombre, dedicado al transporte de maquinaria para la construcción, estacionó su Toyota Stout, roja, de placas PPE-642, en la Alonso de Angulo, una avenida transitada, en el sur de Quito.

Dejó su vehículo a las 19:40 y pidió a un guardia que lo vigilara, mientras asistía, con su esposa y tres hijos, a una función de un circo instalado en el lugar.

“Como las entradas estaban muy caras y hacía mucho frío decidimos regresar a la casa. Pero mi carro ya no estaba. Casi me desmayo del impacto de no encontrar mi camionetita”, dice Chiguano, mientras va al primer piso de la Policía Judicial (PJ), para saber cómo está la investigación.

Según la Brigada de Automotores de la PJ, en el 2010 se denunciaron 2 236 robos de automotores en Pichincha. Mientras que en el 2009 fueron 2 203 vehículos. La cifra incluye automóviles, motocicletas y automotores pesados. El 83% de los robos corresponde a autos estacionados y el 17% a vehículos en movimiento.

Los agentes de la Brigada de Automotores explicaron que el robo de autos, por lo general, los realizan tres personas. Una actúa como ‘campana’, es decir vigila que no lleguen los propietarios.

Mientras que otros dos actúan sobre el auto. Por lo general, los sospechosos utilizan una llave maestra llamada ‘bella’ que consiste en una pedazo de varilla aplanada en forma de ganzúa (ver infografía). Esta herramienta ayuda a abrir las seguridades y a encender el automotor. Pero cuando el carro tiene dispositivos de seguridad, los desconocidos abren el capo del auto y cortan el circuito de la alarma. Otra manera de desconectar la seguridad es desconectando los cables ubicados bajo el volante del auto.

Según la brigada, el robo de vehículos estacionados es el más apetecido por los delincuentes. Esto, porque no involucra forcejeo y las víctimas no pueden identificarlos. Pero los desconocidos no tienen un horario determinado para actuar. Lo hacen en parqueaderos con poca vigilancia, afuera de centros comerciales o de entidades públicas. Un agente explicó que los ladrones también actúan bajo pedido. “Buscan autos para conseguir repuestos”.

La camioneta de Chiguano no contaba con alarma, por lo que asume que el robo fue más fácil. “Cuando le reclamé al cuidador de autos, me dijo que no sabía nada”. El afectado actuó de inmediato. Denunció el robo y sus familiares le ayudaron a realizar controles en las salidas norte y sur de la ciudad. Incluso viajó a Guayaquil para buscar su camioneta modelo 95, pero sin resultados.

El experto en seguridad Ronald González explicó que una forma de evitar el robo de automotores es colocar un bloqueo central.

Este es un sistema que evita que el vehículo se encienda a menos que se active una palanca de control, ubicada en sitios estratégicos. “Es importante que los propietarios dejen sus autos en parqueaderos con guardianía confiable”. González afirma que una manera de seguridad también es contratar rastreo satelital.

TESTIMONIO

Galo   Tarapues

asaltaron el domicilio de su hermana

 Ni la alarma de la casa evitó el robo

Ni porque en la casa está instalada la alarma comunitaria y ni porque tiene sensores internos de seguridad se salvó de que entren los ladrones. Estos aprovecharon que no había nadie y se entraron al domicilio de mi hermana y de su familia, ubicado en Santo Tomás de Guamaní (sur de Quito).

Se llevaron dos televisores, unos 600 dólares que habían ahorrado para pagar deudas, una licuadora, joyas, una computadora y más cosas.

De la computadora apenas tienen pagada la primera letra y mi sobrino la había comprado para adelantar en casa los informes de auditoría, de los que se encarga en su trabajo. Parece que ingresaron entre las 10:00 y las 12:00. A esa hora, mi cuñado estaba en su trabajo en el Municipio y mi hermana en Cumbayá, donde es empleada doméstica. Recién nos dimos cuenta cuando mi sobrino, de 14 años, llegó del colegio y halló las puertas abiertas. Enseguida, él llamó a los papás para avisarles del robo.

Da indignación por la indolencia de los vecinos. Nadie de las casas de al lado vio nada. Sospechamos que entraron por un cerramiento del costado derecho y cortaron la luz para que no suenen las alarmas. Ya pusimos la denuncia en la Policía, pero los robos a los domicilios son frecuentes en nuestro sector.

La propuesta

Christian Cruz

Presidente de la Fundación Juvenil Esperanza Ecuatoriana

 ‘Aprovechemos la Internet’

La navegación en Internet puede servir como herramienta para capacitar en seguridad. Por eso, crearemos una página web para impartir seminarios virtuales sobre este tema. Así, la gente podrá aprender elementos básicos de seguridad en la casa, en la oficina y fuera de estas.

De esta manera, las personas podrán aprender tácticas de defensa personal y cómo actuar en situaciones de riesgo. Además, la gente debe buscar sistemas alternativos de seguridad que sean desconocidos para los delincuentes. Por ejemplo, la adquisición de alarmas satelitales portables para cada persona.

Quienes deseen utilizar este sistema deben portar una alarma más pequeña que un teléfono celular. En caso de una emergencia, solo aplastaríamos un botón y alertaríamos a través de mensajes de texto al resto de personas que manejan el mismo sistema. Este funciona a través de satélite y no tiene costo. Yo lo utilizo con mi familia.

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