14 de July de 2011 00:02

Polémico plan ‘más buscados’ se inicia

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El pago de recompensas que empieza a aplicar desde hoy el Ministerio del Interior para capturar al grupo de supuestos sospechosos de delitos, considerados por la Policía como los más peligrosos, no es una propuesta nueva contra la inseguridad.

El ministro del Interior, José Serrano, anunció el martes pasado en Guayaquil que desde hoy se empezará a publicar en los medios de información del país los nombres y las fotografías de los sospechosos de delitos, que van desde asaltos a agencias bancarias y violación hasta asesinato. Sus nombres y fotografías ya fueron colgados previamente en la página web de la Dirección Nacional de la Policía Judicial.

El Gobierno ya recurrió al pago de recompensas tres veces desde el 2010 por asesinatos cometidos en Guayaquil. Lo hizo para capturar a los sospechosos del crimen del hijo del periodista Rómulo Barcos; también para obtener información de los presuntos sospechosos vinculados a los asesinatos de los policías Christian Granizo y Cristian Cúñez y para ubicar al presunto agresor de una menor de 10 años, quien recibió 17 puñaladas tras ser víctima de abuso sexual.

Según el ministro Serrano, la recompensa por los 10 más buscados oscilará entre USD 5 000 y 20 000, de acuerdo con la trascendencia de la información facilitada por los ciudadanos.

El pago de recompensas no es nuevo en Ecuador. Antes fue aplicado por el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, dentro de su plan contra la inseguridad, en el 2000. De 10 más buscados siete fueron detenidos. El plan se llamaba ‘Ojos contra la delincuencia’.

Andrés Roche, asambleísta de Madera de Guerrero, sostiene que el Gobierno aplicará una propuesta municipal que tuvo éxito. “A nivel internacional el pago de recompensas es un recurso muy efectivo. Cuando lo aplicó el Municipio dio resultados”, dice.

Sin embargo, el presidente Rafael Correa criticó el martes, durante la inauguración de una Unidad de Vigilancia Comunitaria, el accionar de la Policía en el pasado. “Sabemos lo que ocurría hace 20, 25 años, cuando había el tenebroso SIC (Servicio de Investigación Criminal). Cuando había piscinas para ahogar a los detenidos y en caballerizas había sitios de tortura”, manifestó.

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Lautaro Ojeda, catedrático e investigador, tiene sus reparos al plan de recompensas de ‘más buscados’ que aplica el Gobierno. “Es una medida de desesperación ante el clamor por la inseguridad. No hay un plan estratégico integral, no lo conozco, no lo conoce la ciudadanía”, enfatiza.

Según Roche, el pago de recompensas para los informantes debería formar parte de un plan más completo contra la inseguridad. “Lo que hemos demandado primero es que Ecuador sea selectivo en el ingreso de extranjeros. Hay que pedir visa a ciudadanos de ciertos países que sabemos pueden usarnos para ilícitos”.

Para Ojeda, la seguridad ciudadana debe construirse desde una perspectiva multidimensional. “Esto (el pago de recompensas) es una medida de tantas”.

Desde el martes, el Municipio de Guayaquil también empezó a promover el pago de recompensa, en este caso de USD 1 000, para quienes denuncien a personas que destruyan el mobiliario urbano y para quienes pinten grafitis.

Carlos Villacreses, delegado de la Defensoría del Pueblo en Guayas, cree que el pago de recompensas solo debe aplicarse en casos muy específicos. Sin embargo, cuestiona que se recurra al sistema como medida contra la inseguridad, por considerarlo como un retroceso en la Justicia. “Es como volver al Viejo Oeste, cuando se pagaba recompensa por la cabeza de un criminal”.

Según el ministro Serrano, las personas que brinden información sobre los sospechosos tendrán la protección necesaria. También dijo que los ‘más buscados’ tienen todos órdenes de detención y están prófugos.

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