LSD y cocaína pura aparecen en los barrios

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 3
Triste 1
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2
Javier Ortega. Redactor

La droga está impregnada en cuadros pequeños de papel secante. A simple vista parece un sello postal con el logo de una mujer en una bicicleta, pero se trata de un potente alcaloide sintético que los consumidores se colocan debajo de la lengua. Así inician las alucinaciones.

La semana pasada, la Unidad Antinarcóticos de Pichincha presentó 435 dosis de LSD que decomisó en un inmueble ubicado en el sector de El Inca, en el norte de la ciudad.

En la capital estaría operando una organización narcodelictiva dedicada al tráfico de drogas para el consumo interno, entre ellas el LSD, señalan reportes de la Policía.

Agentes de Inteligencia aseguran que esa red aparentemente abastece de estupefacientes a los microexpendedores que se ubican en La Mariscal, un barrio que concentra bares, discotecas y miles de turistas.

Por ahora se conoce que el LSD fue embarcado en Holanda, aterrizó en Colombia y luego pasó a Ecuador. Los agentes señalan que esta droga es más difícil de detectar. "Los canes están acostumbrados a descubrir marihuana, cocaína o pasta base, pero el LSD no emana olor, es incolora e insabora".

Una situación nueva también ocurre con el clorhidrato de cocaína. Hace dos semanas, Antinarcóticos desplegó un operativo en el sur de la ciudad y confiscó 40 kilos de alcaloide de alta pureza. El estupefaciente iba a distribuirse en cinco barrios del sur (Michelena, Solanda, Turubamba, Chillogallo y en la Quito Sur).

El ministro del Interior, José Serrano, lo reconoció en una rueda de prensa: "Ya no es solo marihuana lo que se pretende microtraficar en nuestro país, sino también cocaína".

Académicos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) alertan de este fenómeno en el informe denominado 'Microtráfico y criminalidad en Quito', que fue presentado el miércoles pasado y que tuvo el auspicio del Municipio capitalino.

En el documento se indica que el creciente "consumo en la región ha generado que redes criminales dedicadas al narcomenudeo (venta de droga en barrios) ya empiecen a operar de forma continua en los países sudamericanos".

Frente a esta situación, el Gobierno impulsa desde el 2013 diversos proyectos de prevención en escuelas y colegios. Serrano incluso precisó que este año habrá un fuerte control en las ciudades para erradicar "de forma definitiva" la venta de estupefacientes.

Un negocio millonario

Los 'cruces' entre consumidores y expendedores pasan desapercibidos entre los cientos de usuarios que llegan a los mercados de Quito. Caminan unos pasos, estrechan sus manos e intercambian dosis de marihuana, cocaína y dinero.

Los videos de seguimiento de la Policía revelan el constante movimiento de drogas en pequeñas cantidades en los centros de abasto de la capital.

Solo en uno de esos mercados, redes dedicadas al expendio de alcaloides ganaban USD 5 000 diarios. En febrero, los uniformados capturaron a 12 personas presuntamente involucradas con esa banda delictiva.

Un agente le contó a EL COMERCIO que a los narcotraficantes les cuesta más trasladar los cargamentos de cocaína al extranjero por los fuertes controles. De ahí que les "resulta mejor" dejar cierta cantidad en la región. "Eso es lo que hizo, por ejemplo, Amado Carrillo, conocido como 'El Señor de los Cielos', y le dio muy buenos resultados en México".

Inteligencia determina que un kilo de cocaína o marihuana se lo comercializa entre USD 2 500 y 3 000. De esa cantidad pueden salir unas 12 000 dosis que se venden en los barrios entre USD 1 y 5, según la calidad del estupefaciente.

"Por eso el eslabón más fuerte y que más dinero recibe es el que se dedica al tráfico interno, no el narcotraficante", revela otro uniformado.

Con eso coinciden los académicos de la Flacso, Daniel Pontón y Freddy Rivera, en el informe que realizaron. "El microtráfico se convierte en el verdadero termómetro del poderío financiero del narcotráfico en general". Diego Cando, experto que colaboró en esa investigación, añade que los 'narcos' pagan en especies (droga) a quienes mueven los alcaloides tras su producción.

Por ejemplo, el LSD que se decomisó hace dos semanas en El Inca se pretendía comercializar entre USD 25 y 30. Solo en la pequeña plancha (de 435 dosis) -dice un agente- hay una ganancia de USD 13 000.

[[OBJECT]]

La prevención

Desde el 2013 el Ministerio del Interior ejecuta los proyectos Escuela Segura y Yo Vivo, que buscan prevenir el uso de drogas. Los programas están enfocados a niños, jóvenes, padres de familia, docentes y vecinos.

Según la Cartera de Estado, entre enero y marzo de este año, 29 652 personas se han beneficiado de los talleres, video-foros, conversatorios, mesas redondas y concursos del proyecto Yo Vivo, a escala nacional.

En tanto que en el 2013 la cifra fue de 230 052 personas beneficiadas.

En los primeros meses de este año, Antinarcóticos ha decomisado una cifra récord de drogas en el país: 10 toneladas, tanto para consumo interno y externo. En cambio, en el 2013, en el mismo período, fueron 3 toneladas.

En contexto

La Unidad Antinarcóticos de Pichincha decomisó 40 kilos de clorhidrato de cocaína que iban a ser distribuidos en 5 barrios del sur de Quito. También decomisaron LSD, una droga sintética. El miércoles, académicos presentaron un informe sobre el narcomenudeo en la capital.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (5)