Una forma amable para resolver conflictos

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 3
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 8
Redacción Seguridad  

Ahorrar dinero es uno de los beneficios de la mediación. En esta forma de solucionar conflictos civiles, de inquilinato, laborales y de familia, no es necesaria la asesoría de abogados ni la presentación de extensos documentos. Se ahorra tiempo y dinero, pues no se debe esperar largos procesos.

"Es un gran beneficio", sostiene Maritza S., de 29 años. Ella acudió a un centro de mediación del Consejo de la Judicatura (CJ), en abril pasado.

Después del trámite, llegó a un acuerdo con su exconviviente sobre los días de visita para su hija de 5 años y la repartición de bienes. "Fue mejor que poner una demanda porque logramos convenios que nos beneficiaron a los dos".

Édgar Andrade, director de la Sala de Mediación del Colegio de Abogados de Pichincha, y Juan Carlos Mejía, director del Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Quito, concuerdan en que esta alternativa es muy efectiva por el tiempo de solución. Señalan que se puede llegar a acuerdos en dos o tres audiencias, de acuerdo con la disposición de cada parte.

En el caso de Maritza, el proceso tardó cuatro semanas, desde cuando ingresó su solicitud hasta el día en que firmó el acta de mediación. En ese documento constaba que ella recibirá mensualmente USD 200, entre otras medidas. Para llegar al acuerdo, ella y su expareja acudieron a dos audiencias.

Esta alternativa es impulsada con fuerza por el CJ, desde el año pasado. De esa manera, se espera reducir el número de causas represadas. También se promociona la derivación, que es cuando un juicio pasa a mediación por acuerdo de las partes. Es posible mientras no exista una sentencia.

Tras el acuerdo, ambas partes firman un acta donde constan plazos, acciones, bienes o montos a entregar. Debe ser acatada inmediatamente, pues es tan valedera como el dictamen de un juez. Si una de las partes incumple, la otra puede ir ante un juzgado para que se cumpla al acta de manera inmediata.

Sara Llanos, directora nacional de Mediación del CJ, señala que "cerca del 80% de conflictos podría resolverse con estas medidas alternas y sin necesidad de llegar a un juicio".

En el Centro de Mediación del Colegio de Abogados de Pichincha se atendieron 501 casos durante el 2013. Según la Judicatura, en un año se incrementó en un 30% los procesos atendidos: pasaron de 6 101 a 7 942, a escala nacional.

Los asuntos que pueden ser sometidos a esta modalidad son los transigibles; es decir, los negociables como pago de deudas, separación de bienes, herencias, pensiones de alimentos, allanamientos, compraventa, etc. No los casos penales. Para tramitar un conflicto en un centro de mediación público o privado, lo primero que se necesita es que las partes estén dispuestas a solucionarlo, ya que el proceso es voluntario.

También debe llevar los datos de las personas implicadas: nombres, teléfono, dirección, etc. De acuerdo con el centro al que se acuda, debe presentar una solicitud de mediación o una carta en la que explique el problema. Luego se les entregará a los involucrados una invitación con la fecha y hora para presentarse a la audiencia.

En la reunión, un mediador imparcial fomentará el diálogo entre las partes. Para Margarita Estrella, directora del Centro de Mediación Judicial de Quito, el proceso de dialogar es complejo. "En la mediación se provee un espacio para que ambas partes hablen sin que otro los calle o agreda. Así los acuerdos fluyen".

Hilda R., que tenía un conflicto familiar desde hace 6 años, acudió a su primera audiencia la semana pasada y logró llegar a acuerdo con su familiar en una hora y media. Si este proceso se llevaba judicialmente, pudo tardar hasta 3 años, según Estrella.

Santiago Guarderas, decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Católica, asegura que con la mediación es más fácil que las partes cumplan con lo acordado, porque son ellas quienes delimitaron cómo resolverlo, sin una imposición externa".

Las direcciones de los centros de mediación gratuitos del Consejo de la Judicatura están en la página www.funcionjudicial.gob.ec. Otros se ubican en los consultorios jurídicos gratuitos de universidades.

También hay establecimientos privados, como los de las Cámaras de Comercio o Colegios de Abogados, en los que el costo depende del lugar.

No olvide

  • Voluntaria. Ambas partes deben estar de acuerdo para iniciar el proceso. Si uno de ellos desea retirarse en algún momento, puede hacerlo.
  • Extrajudicial.  Está fuera del proceso judicial ordinario. Se puede mediar antes de presentar una demanda o cuando ya existe un juicio siempre que no exista una sentencia.
  • Confidencialidad. En el momento de la audiencia acordada, solo ingresan las personas implicadas y el mediador. Esto les permite hablar y negociar de forma libre, sin ninguna presión externa.
  • Informal.  Este proceso no se guía por etapas rigurosas, términos o plazos como uno judicial, sino que está estructurado de acuerdo con la necesidad de las partes.
  • Colaborativo. Las partes son las que, a través del diálogo, encuentran soluciones de mutuo beneficio. Nadie más puede imponer o tomar una decisión por ellos.
  • Imparcialidad. El papel del mediador no es el de buscar o encontrar un culpable, sino el de lograr que los implicados puedan llegar a acuerdos de forma voluntaria.
  • Rápido. No necesita extensos trámites legales. Además, si los implicados cooperan, pueden resolver su conflicto, incluso en una sola sesión, que dura cerca de dos horas.
  • Legítima. Cuando las partes llegan a un acuerdo y firman el acta de mediación, esta tendrá efecto legal inmediato y es tan valedera como una sentencia, según la Ley de Arbitraje.
  • Económica. Para mediar no se necesita de la presencia de abogados, pues quienes exponen el conflicto y negocian los acuerdos son directamente los afectados en cada caso.

En contexto
La mediación es un método alterno de solución de conflictos, que se basa en el diálogo con el fin de llegar a un acuerdo voluntario entre ambas partes. Está contemplado dentro de los derechos jurídicos en la legislación, con la Ley de Arbitraje y Mediación, desde 1997.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (8)
No (2)