9 de March de 2012 00:01

Festejo a la Mujer derivó en apoyo a Correa

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La marcha terminó con baile y cantos en la tarima. El presidente Rafael Correa levantó las manos y la gente respondió con una frase: “Reelección”. El escenario: la Plaza Grande, en el centro de Quito.

Hasta allí llegó la movilización convocaba ayer por el Régimen durante la denominada ‘vigilia por la democracia’, que se inició como celebración por el Día Internacional de la Mujer y terminó en un apoyo a Correa.

Desde la mañana, en el parque El Arbolito se concentró gente que en sus manos tenía carteles que evocaban a Manabí, Portoviejo, Guayaquil, Carchi, Cotopaxi…¿Por qué están aquí? “Porque el Presidente nos ha dado muchas cosas”¿Cómo qué? “Muchas cosas, ahorita no le podría decir”, respondía un hombre. ¿Cómo se llama? Otra persona interrumpió: “Estos preguntones son los que no hacen quedar mal”.

Desde la tarima, una mujer arengaba: “Que se cuide esa derecha que quiere desestabilizar la democracia (…) Los opositores no van a pasar”. 09:00 y frente a las carpas blancas instaladas desde la víspera en El Arbolito había filas de hasta 20 personas. Esperan el desayuno. Otita Andrade buscaba alimentos para sus ‘compañeros’ que desde Santo Domingo llegaron en tres buses.

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“Allá nos dijeron que no nos preocupemos, que cuando lleguemos a Quito nos darían un tiquete para desayuno y almuerzo”. En el Arbolito flameaban banderas verdes y rojas.

Rodrigo Collahuazo, dirigente campesino y veedor de la selección de jueces de la Corte Nacional de Justicia, gritaba contra la oposición. A esa hora, por la radio se escuchaba que la marcha contra el Gobierno también comenzaba, pero en El Pangüí, Zamora. Collahuazo dijo que “la derecha no desestabilizará al Gobierno”.

En el parque también estaba César Cabrera, otro dirigente campesino. Dos hombres a su lado desenvolvían un bulto con imágenes del Presidente. Aseguraba que “se financió con los aportes de cada miembro de la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios del Ecuador”.

11:30. La avenida 6 de Diciembre fue bloqueada. El taxista que llevaba a una pareja con su hija enferma no pudo pasar. “Tenemos que llegar al doctor (al hospital Baca Ortiz) y no podemos”, decía angustiada la madre.

“Correa amigo, el pueblo está contigo”, gritaba la gente, de camino al centro. Celedonio Guamán llegó con 40 personas de su comunidad, Cebadas (Chimborazo), para presentar al Gobierno un proyecto de agua de regadío. “No tenemos alcantarillado ni teléfono. Nadie nos ha invitado, nosotros venimos por el proyecto”.

Otra persona estaba molesta. Salió a las 04:00 de Cotopaxi, porque Correa “no ayuda y hay que buscarlo en Quito para presentar los pedidos”. Su hermano dejó su casa a la misma hora, pero se fue a Zamora a apoyar la marcha en contra del Gobierno.

Los ponchos rojos se confundían con los jeans, camisas y sombreros de tres burócratas. ¿Son de algún Ministerio? Uno de ellos solo hizo una señal de negativa con el dedo. Adelante estaba Tarsicio Granizo, subsecretario del Ministerio de Patrimonio. Dijo que los funcionarios que quisieron participar en la marcha “sacaron permiso con cargo a vacaciones” y que él también hizo lo mismo. La gobernadora del Carchi, María Elena Villarreal, advirtió que vino con 2 500 personas, pero que “la Gobernación no se cerró”.

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El sol era abrasador. La marcha alcanzó nueve cuadras. Cuando la cabeza estaba por llegar a la Plaza Grande, las últimas personas seguían por el Banco Central. “Esto no es pagado, es pueblo organizado”, gritaban.

Una banda de pueblo no dejaba de tocar. ¿Ustedes también apoyan al Gobierno? “No. Nosotros venimos por un compromiso económico”, dijo Víctor Asandobay, director del grupo. Ellos cobraron USD 80 la hora y tocaron dos.

Mediodía. Todos en la Plaza Grande y llegó la comida. Nuevas filas frente a carpas blancas. Arriba estaba impreso el nombre de la Secretaría de Pueblos. De camionetas bajaban colas y sánduches. Un hombre alto y gordo se molestó porque la gente que recibía su refrigerio era fotografiada. “Ten la bondad y te me vas”, dijo. Pero una mujer lo detuvo. Ella refirió: “Solo es un refrigerio entregado por mujeres voluntarias de Quito, para la gente que ha venido”.

15:30. El presidente Correa subió a la tarima, entre militares de cuerpos élite. Sin corbata. Por media hora habló de la mujer, del apoyo a este sector, de la oposición, de la desestabilización. Luego cantó al Che Guevara y se fue de la Plaza entrada la noche.

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