26 de February de 2010 00:00

El exceso de velocidad se confirmó

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Redacción Judicial

Una decena de personas rodeó ayer a Andrea Quillupangui, en la intersección de la av. América y Diego de Méndez (norte de Quito). La mujer retrocedió varios pasos al escuchar gritos e insultos en su contra. Quillupangui fue identificada como prima del policía Wilson Velasteguí y esto provocó la reacción de las personas.

El 14 de enero, el policía dijo que manejaba el Vitara SZ blanco sin placas, de propiedad de la Fiscalía, que segó la vida de Natalia Emme. Pero ayer, varios moradores del sector dijeron que la conductora fue Aliz Borja, esposa del fiscal, Washington Pesántez.

“Dígale a su primo que le espera cinco años de cárcel si no dice la verdad. Seguramente le dieron dinero para que encubra a la esposa del Fiscal”, reclamó Marcela Chávez, una de las presentes.

Quillupangui levantó su mano derecha y arregló sus gafas oscuras antes de responder: “Qué la pasa malcriada. Mi primo no es ningún mentiroso ni ha aceptado dinero. Nosotros venimos de una familia digna”.

La Policía tuvo que intervenir para separarlas y calmar los ánimos. El cruce de palabras se dio ayer, durante la reconstrucción del accidente de tránsito.

La fiscal a cargo del caso, Mariana López, dispuso que la diligencia se ejecutara a la misma hora que se cree ocurrió el arrollamiento (8:45) y el mismo día (un jueves). La reconstrucción estaba prevista para el jueves 18 de febrero, pero López la suspendió porque las partes procesales no cancelaron USD 22 a los peritos.

Su decisión fue criticada por la familia Emme, pues dijeron que la Fiscalía, al pedir de oficio la diligencia, era quien debía pagar.

Ayer, dos policías y un asistente no se despegaron de la fiscal durante la diligencia.

Los agentes de la Subdirección de Investigación de Accidentes de Tránsito (SIAT) hicieron una prueba de velocidad, con un vehículo de similares características al del accidente. Se utilizó un Vitara SZ gris roca.

Con una tiza celeste se marcó el sitio donde se detenía el vehículo, luego de transitar a 100 km/h y luego a 50 km/h. Las marcas se compararon con el sitio donde se halló el Vitara blanco, el día del arrollamiento. La prueba que más encajó con la escena del accidente fue la de 100km/h.

Esto ratificó el informe técnico Nº 05-C-2010-Centro que elaboró el mismo SIAT, el 14 de enero. Allí se estableció que el vehículo Vitara SZ iba a una velocidad “no inferior a 90km/h” y que estaba en una vía exclusiva de buses.

En el documento se refiere también que, por la fuerza del golpe, el cuerpo de Emme fue “proyectado a la calzada 8,20 metros hacia el suroccidente” .

La Fiscalía dispuso ayer que en el asiento trasero del Vitara gris roca fuera un delegado de la defensa de Velasteguí, y luego uno de la familia Emme, para que constataran la velocidad y la reacción del jeep. Aliz Borja dijo ante la Fiscalía que ella iba en ese lugar cuando se dio el incidente.

Tras la prueba, Gonzalo Silva, abogado de la familia Emme, cree que la reconstrucción comprometió a la defensa de Velasteguí, pues el policía declaró ante la Fiscalía que iba a 50km/h.

Gonzalo Quillupangui, defensor del policía, en cambio, afirmó que “no se puede adelantar una conclusión hasta que la Policía presente su informe”.

Wilson Pavón, jefe del SIAT, dijo que los resultados del peritaje estarán listos el lunes. Ese día también culmina el plazo de 45 días que la Fiscalía tiene para indagar el caso, antes de dar su dictamen.

Mariana López señaló que hasta ese día, también, espera que llegue el análisis del video del trayecto del vehículo involucrado del accidente, que captó el sistema de vigilancia Ojos de Águila.

La fiscal envió una solicitud a las embajadas de EE.UU. y Francia, para que, a través de acercamientos, se determine quién manejaba el Vitara SZ blanco.

A las 10:21, López dio por terminada la diligencia; subió al vehículo que se utilizó en la reconstrucción del accidente y dejó el sitio. Los amigos y familiares de Emme criticaron la forma en que llevó a cabo la diligencia.

“Solo utilizaron un jeep, cuando el día del accidente hubo dos. No lo trajeron, porque no querían que los testigos dijeran cómo la esposa del fiscal se cambió de vehículo y puso al policía Velasteguí en su lugar, en el asiento del conductor”, refirió María Elena Bedoya, madre de la joven fallecida.

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