9 de May de 2011 00:00

Consulta, tema de preocupación regional

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El Comercio.pe

Democracia es libertad, tolerancia y pluralismo

Está en juego el futuro político y económico del Perú. ¿Estamos dispuestos a aceptar los resultados de una elección que, por lo que evidencian las encuestas, serán ajustados? ¿Respetamos a quienes piensan distinto de nosotros, que no comparten nuestra postura política o ideológica? ¿Estamos conscientes de la importancia del pluralismo informativo que, en el sistema democrático, se asienta en la libertad de cada ciudadano para elegir el medio de comunicación que desee, así como en la libertad de dichos medios de publicar opiniones diversas, como garantiza el orden constitucional?

Los seguidores de opciones radicales no entienden estos pilares democráticos y, como viene sucediendo en países de la región, únicamente  pretenden acceder al poder para, ya instalados, pisotear y destruir el sistema.

Es lo hecho en Venezuela por el comandante Hugo Chávez, quien postuló dentro de las reglas democráticas.

Ahora manipula el Congreso y el Poder Judicial a su antojo y ha instalado un Régimen estatista, clientelista y policíaco. En Venezuela ha arrinconado la iniciativa privada en nombre del nacionalismo, hostiga a la prensa independiente y persigue a la oposición política, incluso lanzando hordas violentistas promovidas por el oficialismo.

 

Lamentablemente para los latinoamericanos, el mal ejemplo del chavismo, que postula el expansionismo de su modelo autoritario, ha cundido en otros países, como Bolivia, Nicaragua y Ecuador, con nefastos resultados para las libertades individuales, económicas, políticas y los derechos humanos.

Ayer mismo (el sábado  último) el Régimen quiteño organizó un amañado referéndum para concentrar el poder en la figura del presidente Rafael Correa, quien como buen discípulo de (Hugo)  Chávez, ataca a la empresa privada y hoy ha puesto a su merced al Poder Judicial y la libertad de prensa.

(...) Como lo sabemos, los peruanos y lo prueba la historia mundial, los regímenes autocráticos y dictatoriales repudian la opinión crítica y la prensa independiente y lo primero que hacen, al tomar el poder, es reducir las libertades individuales y económicas, sojuzgar a los medios independientes y acallar a la prensa.

Solo buscan voces monocordes que los ensalcen, lo cual lleva finalmente a un modelo de información único que retacea al ciudadano su derecho a informarse y opinar libremente y es caldo de cultivo de la corrupción (...).

Eltiempo.com

El referendo de (Rafael) Correa y los peligros

En su deseo de terminar “la larga noche neoliberal”, Correa se propone sentar las bases de un “socialismo del siglo XXI” mediante una “revolución ciudadana”. Precisamente, en aras de acelerar el ritmo de sus reformas, el ocupante del Palacio de Carondelet apostó el apoyo ciudadano al éxito del plebiscito.

 

El contenido de este es de lo más variado. Incluye la prohibición de las corridas de toros, casinos y juegos de azar, la imposición de restricciones a las inversiones del sector financiero y la penalización de la no afiliación a la seguridad social. 

En un par de preguntas, Correa amenaza directamente el equilibrio de poderes al reformar la estructura de la rama judicial. Arropado en las críticas a la corrupción del sistema judicial  y a la creciente inseguridad, el Presidente ecuatoriano intenta restringir la autonomía de los jueces.

Capítulo aparte merecen las reformas enfocadas en coartar la libertad de prensa. De ser aprobado en su totalidad, el referendo no solo prohibiría a las empresas de comunicación invertir en otros sectores de la economía, sino que crearía un consejo de regulación de contenidos mediáticos. 

El establecimiento de entes de vigilancia es, sin duda, la apertura de una puerta a la censura previa y a la restricción del ejercicio de un periodismo libre. De hecho, Correa ha convertido la persecución de los comunicadores en un sello de su administración. No solo ha acusado a la prensa de “cobarde” y “malsana”, sino que tiene entabladas varias demandas millonarias contra un periódico y los autores de un libro contra su hermano. Esa molestia con los medios no ha impedido, paradójicamente, que construya su propio aparato noticioso  (...). 

La complejidad de las temáticas y la redacción de las preguntas han desembocado en un desconocimiento amplio de los votantes de las consecuencias de las iniciativas (...)  Un triunfo en el referendo significaría, por una parte, la ratificación de su legitimidad política después de la debilidad mostrada ante la revuelta policial de septiembre pasado y, por otra, una victoria en su confrontación ideológica con los medios de comunicación, la banca y los jueces.

 

La consulta de hoy es otro paso más que transita Ecuador en el peligroso camino de la democracia plebiscitaria. Siguiendo al pie de la letra el libreto de otros líderes regionales, como el venezolano Hugo Chávez, Correa pretende concentrar más poder en el Ejecutivo, minar la autonomía de la Justicia y silenciar las voces de los opositores (...).

Clarin.com

La libertad de expresión no es una dádiva del Gobierno

Los miembros de la misión especial de la Sociedad  Interamericana de Prensa no tuvieron que hacer muchos esfuerzos para constatar las dificultades en las que se desenvuelve el ejercicio del periodismo en la Argentina. En sus entrevistas, que incluyeron un amplio arco de la prensa argentina, encontraron razones para señalar que hay acciones que afectan la libertad de expresión “mediante una estrategia oficial de control de la información”. Y le pidieron a la Presidenta que revierta esta situación.

La Secretaría de Medios de Comunicación recibió a la misión de la SIP y le entregó tres documentos: una carta personal de Juan Manuel Abal Medina, en la que acusó a Clarín de ser “el mayor obstáculo para lograr una vigencia plena de la libertad de expresión en nuestro país”; un informe sobre los logros que el Gobierno se adjudica en su política de medios, y otro específico llamado “el caso Clarín”, reseñando las acciones que la administración ha impulsado contra este diario y colocando a la ley de medios audiovisuales como rehén de un interés específico que apela a la permanente tergiversación de la historia . Abal Medina, ex colaborador ocasional de Clarín , ha dicho que la gestión oficial está comprometida con la defensa más irrestricta de la libertad de expresión, pero se queja de las críticas que recibe el Gobierno de los medios que están fuera del dominio y de la influencia kirchnerista.

Acusa a los medios de crear una realidad virtual, ficticia, y hace lo propio pretendiendo que los argentinos no pueden sino escuchar una sola voz  (...).   La libertad de expresión, nunca está de más recordarlo, no es una graciosa concesión de ningún Gobierno ni una condición que exista o deje de existir por generación espontánea, sino que se gana día a día con su ejercicio pleno; con la denuncia de los factores que conspiran contra ella; con la existencia de un orden jurídico y normativo que la garantice contra toda forma de atropello. Se fortalece con la diversidad de fuentes   (...).

Lanacion.com

Otra mordaza en contra de los medios ecuatorianos

De aprobarse el referéndum y la consulta popular convocados en Ecuador para reestructurar el sistema judicial y otras áreas, el presidente Rafael Correa habrá avanzado aún más hacia uno de sus objetivos: el avasallamiento de la prensa. Será otro aporte a la autocensura por parte de un Mandatario que desde que asumió,  enero del 2007, no ha vacilado en tildar despectivamente a los periodistas de “mafiosos”, “corruptos” y “políticos opositores encubiertos”.

En esta línea, nada respetuosa no solo de la libertad de expresión, en poco y nada se diferencia de otros presidentes latinoamericanos con los cuales mantiene cercanas relaciones, como Fidel y Raúl Castro, Hugo Chávez, Daniel Ortega, Evo Morales y Cristina Kirchner. Ninguno de ellos ni la Unasur vieron nada de malo en que ordenara que todos los canales ecuatorianos transmitiesen la señal de la televisión estatal, en ocasión de la revuelta policial por la cual Correa permaneció durante unas horas virtualmente secuestrado el año pasado.

El Gobierno ecuatoriano ha demandado y pedido penas de cárcel y multas multimillonarias para medios y periodistas a los cuales acusa de difamación. La consulta de hoy (sábado), de ser aprobada, será la herramienta para impedir a los propietarios de los medios de comunicación nacionales realizar actividades en otras áreas. El repudio a estos peligrosos avances hacia el autoritarismo es unánime tanto entre  periodistas y   gremios que los agrupan como de organismos internacionales de la talla del Comité para la Protección de los Periodistas y Human Rights Watch.

El propósito de Correa es lograr la autocensura frente a periodistas que define como “irresponsables” y medios de comunicación a los cuales no deja de asociar con grupos de poder económico que, según dice,  únicamente  pretenden derrocarlo. Los ha tildado de “verdaderos sicarios de tinta, porque matan la dignidad, el honor de la gente”. No es forma de tratar a nadie (...).

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