El arresto domiciliario podría ser una alternativa para Glas Viejó por su salud

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Redacción Guayaquil

No hay ningún movimiento inusual en el Hospital de la Policía de Guayaquil. En esta casa de salud contigua a la Unidad de Vigilancia Comunitaria permanece interno desde la tarde del miércoles Jorge Glas Viejó, procesado por el delito de violación a una menor de edad. Aunque su condición médica es manejada con hermetismo desde su ingreso, su permanencia allí lo determinará un peritaje ordenado por el juez que tenga a su cargo el expediente.

El proceso de ocho cuerpos estaba a cargo del juez temporal décimo de Garantías Penales del Guayas, Franklin Ortiz. En junio de 2013 el expediente subió a conocimiento de la Segunda Sala Penal de la Corte de Justicia del Guayas. Esto, debido a un recurso de apelación presentado por Glas Viejó, contra el llamamiento a juicio dispuesto por el juez Ortiz.

Tras escuchar los argumentos de las partes, la Segunda Sala de lo Penal negó el recurso y devolvió el expediente al juez.

La fiscal del caso Miriam Moncayo recordó que Glas Viejó fugó del país, pese a que sobre él pesaba una orden de prisión preventiva. Sostuvo que su condición de salud determinó que sea conducido a una casa de salud.

Julio César Cueva, profesor en Derecho Penal, explicó que debe ser el juez que conoce el expediente quien determine si concede el arresto domiciliario para el procesado, considerando su edad o dispone su traslado a una cárcel. "En el Código Penal vigente, cuando el delito es de cierta gravedad, como en este caso de violación a una menor, no aplica el arresto domiciliario por tercera edad".

Glas Viejó tenía 71 años cuando la Fiscalía lo vinculó dentro del proceso por violación. En la audiencia por el recurso de apelación dijo, a través de su abogado, que le habían practicado tres cirugías debido a problemas del corazón, y por ello tomaba medicación diaria.

Según Cueva, en última instancia es el juez quien deberá ponderar por sobre un posible conflicto de intereses constitucionales, al tratarse de grupos vulnerables. "Por un lado, está el derecho del procesado por ser de la tercera edad y por otro, el de la niña, una menor de edad presunta víctima de violación".

Silvio Enríquez, abogado de Esperanza M., madre de la menor que denunció la violación, expresó ayer su preocupación al sostener que desconocía el destino del expediente. "El caso se encuentra en un limbo jurídico por cuanto es el único caso que no tiene juez. En el proceso de reestructuración de la Justicia todos los procesos han sido resorteados, pero este es el único que no lo ha sido".

S egún la web del Consejo de la Judicatura, el proceso fue registrado el 17 de octubre del 2013 en la Segunda Sala Penal de la Corte del Guayas.

La frase

  • "Ahora que está aquí en el país, estoy pidiendo que se haga justicia, porque él le hizo daño a mi hija".

           Esperanza M.
           Madre de la niña afectada

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