28 de enero del 2017 00:00

Seguridad, la excusa para levantar muros

Entre Estados Unidos y México, en la ciudad deTijuana, hay un tramo de la valla que separa a las dos naciones. Foto: MCT

Entre Estados Unidos y México, en la ciudad deTijuana, hay un tramo de la valla que separa a las dos naciones. Foto: MCT

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Redacción Mundo
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La decisión de EE.UU. de construir el muro en la frontera mexicana genera tantas reacciones y expectativas en el mundo que los protagonistas de esta “historia” decidieron ya no hablar del tema en público. Ayer, 27 de enero del 2017, se conoció que los presidentes de ambos países tomaron esta decisión, tras una conversación de una hora, por teléfono.

Las diferencias, se dijo desde la Presidencia de México, se irán resolviendo. Pero, lo polémico del tema trasciende la región y el continente. Tanto así que, ayer, el alcalde de Berlín pidió a Trump renunciar a su proyecto de construir el muro, subrayando los sufrimientos causados en Alemania y en Europa por el Muro de Berlín.

“Nosotros los berlineses y las berlinesas sabemos todo el sufrimiento que ha causado a un continente entero una división cimentada en alambradas y un muro. Millones de personas perdieron sus oportunidades de vida” a causa del Muro de Berlín, símbolo de la división entre el oeste y el bloque soviético, que cortó de 1961 a 1989 la ciudad en dos.

Este muro es considerado como histórico, dentro del acaecer mundial; pero hay otros que se han levantado a lo largo del tiempo, especialmente en los últimos 60 años (ver infografía). Cada uno tiene su historia y justificación, como el que existe en Guantánamo (Cuba) para dividir el territorio de ese país con el de EE.UU.

Entre los más “conocidos” están el de la capital de Irlanda del Norte, Belfast, donde hay unos 90 tramos de muro que separa barrios y a la vez nacionalistas católicos de protestantes a favor de la unión.

Entre Iraq y Kuwait, en 1990, después de la invasión de Saddan Hussein se colocó una valla de unos 200 kilómetros de extensión en la frontera con Iraq. A esta estructura se añade cercas electrificadas, alambres de púas y muros de arena.

Hay argumentos territoriales y geopolíticos como la barrera que existe entre India y Paquistán por el territorio de Cachemira.
Ambos son potencias nucleares. Una situación parecida es la infraestructura construida entre las dos Coreas. Levantada luego del conflicto bélico entre ambas nacionales, en 1953. Es una franja de cuatro kilómetros de ancho por 250 km de largo.

Uno de los aspectos se podría decir positivo es que en esa zona, al tener poca presencia humana, se ha producido el florecimiento de una de las reservas de biodiversidad más ricas de toda Asia.

Hay un caso particular, destinado a frenar los procesos migratorios, en este caso, desde el norte de África hasta Europa, teniendo como sitio de entrada España. Se trata del muro existente entre Ceuta y Melilla, ciudades autónomas españolas ubicadas en territorio africano, a la altura del estrecho de Gibraltar. Por su ubicación es una de las entradas más cercanas y directas entre los dos continentes. El objetivo de esta estructura es evitar el paso de inmigrantes, en su mayoría de origen marroquí; a la vez que reducir los niveles de contrabando comercial.

La estructura, literalmente, fue una presión establecida por la Unión Europea. Fue construida por España, está hecha de alambre con cables cortantes y tuvo un costo de 30 millones de euros, pagados en parte por la Unión Europea; unos USD 32 millones. Desde el 2016, se incorporó sensores de presencia, y cámaras automáticas, lo que supuso un ahorro de personal de vigilancia que ronda el 50%.

Como lo señala Andrés González, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad San Francisco de Quito, el principal argumento para construir muros es el de la seguridad entre un país y otro. En casos como el de Israel con los territorios palestinos se levantó el muro para “detener un flujo de terroristas”.

Y luego se argumentó que desde su construcción se han registrado menos atentados. Hay una cierta lógica para entender esta restricción a criminales o traficantes de drogas, dice. Esto sería explicable; pero, lamentablemente, la connotación es bastante mala porque significa que entre los países no hay la suficiente confianza para controlar los pasos de frontera.

“En el caso de EE.UU. me parece que no es una buena medida ya que es una frontera larguísima; además, la cuestión topográfica obligará a un despliegue de tecnología y personal fuertes”. Para cualquier muro hay una escalera lo suficientemente alta para pasarlo, con lo que quiere decir que no es una solución completa.

Lo que se debe tener en cuenta que en el caso de los carteles de la droga tienen la suficiente capacidad para hacer frente a este tipo de trabas, ya sea por encima del muro o por debajo, como lo han venido haciendo.

Ayer, el magnate mexicano Carlos Slim afirmó que el mejor muro fronterizo es generar oportunidades de empleo y cuestionó al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por plantear “utopías regresivas” con sus políticas proteccionistas.

Además, dijo que el Mandatario estadounidense “no es Terminator sino negociator” y consideró que México tiene argumentos para dialogar con Estados Unidos desde una “posición de fuerza”, sin enojarse y sin entregarse.

En contexto


Las reacciones generadas por la suspensión de la reunión entre Trump y Peña Nieto fueron más fuertes este viernes. Ayer, el Mandatario estadounidense se reunió con Theresa May, primera ministra británica, en la que hablaron sobre la OTAN y Rusia.

Trabas al ingreso de ‘musulmanes radicales’


El presidente Trump firmó ayer en el Pentágono una orden ejecutiva para “impedir la entrada de terroristas radicales islámicos” a EE.UU. “No los queremos aquí”, dijo, firmando la orden ejecutiva en presencia del vicepresidente Mike Pence y del secretario de Defensa, el general retirado James Mattis.

“Estoy estableciendo nuevas medidas de escrutinio para mantener a los terroristas radicales islámicos fuera de EE.UU. No los queremos aquí. Queremos estar seguros de que no se admite en el país a la misma amenaza que nuestros soldados están combatiendo en el extranjero”.

En la firma de la orden ejecutiva, titulada ‘Protección de la Nación de la Entrada de Terroristas Extranjeros en EE.UU.’, dijo que su gobierno solo quiere admitir en su país “aquellos que apoyan a nuestra nación y quieren profundamente a nuestro pueblo”. También, prometió una gran reconstrucción del gigantesco aparato militar de Estados Unidos. DPA

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