23 de October de 2014 21:51

El satírico alter ego de Dilma Rousseff a la caza del voto en Brasil

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AFP
Sao Paulo

Tan pronto comenta los reality-shows de moda, como da consejos delirantes a Beyoncé o a Barack Obama. Dilma Bolada (Irritada), el perfil satírico de la presidenta brasileña, se describe a sí misma como “Reina de la Nación, Diva del Pueblo y Soberana de las Américas” y conquista seguidores.

Tiene casi 1,6 millones de abonados en Facebook -200.000 menos que la cuenta oficial de Dilma Rossueff- y 300.000 en Twitter, pero el deslenguado alter ego de la presidenta y candidata a la reelección hace días que se ha bajado de su irónico carrusel para participar en la crispada recta final de una campaña que se ha vuelto muy agresiva.

Este domingo Dilma Rousseff -la de verdad- se enfrenta en un apretado segundo turno de las presidenciales brasileñas al socialdemócrata Aécio Neves (PSDB), que también cuenta con varios perfiles satíricos en las redes, aunque ninguno con la repercusión de Dilma Bolada.

La sátira más popular de Neves en los últimos días es úAecioMonstrao (Aecio Monstruote), con 132 000 seguidores, donde se caricaturiza a un despreocupado y mujeriego alter ego de Neves con propuestas electorales como nacionalizar a Cristiano Ronaldo, alargar los fines de semana o instalar un aire acondicionado en el cielo.

“Es reflejo de la trayectoria de Aecio en las elecciones. Neves estuvo mucho tiempo en tercer lugar y sólo al final ha tomado fuerza como personaje”, opina Silvana Martinho, profesora de Sociología Política de la Universidad 9 de Julio de Sao Paulo.

'Queen D'


Como si de una diva pop a los mandos del mundo se tratara, Dilma Bolada se hizo famosa por mostrar a una falsa presidenta mandona, frívola y narcisista que chocaba con las maneras adustas de la verdadera Rousseff.

Así, 'Queen D' llama a sus seguidores 'dilmetes' (término análogo a 'Neymarzetes', las fanáticas adolescentes de Neymar), da los buenos días con un categórico 'Bom Dilma!' y, de vez en cuando, comparte sus andanzas con sus buenas amigas Rihanna o Angela Merkel.

Detrás del histriónico mundo de Dilma Bolada se encuentra Jeferson Monteiro, un joven carioca de 24 años que creó la cuenta en 2010, según él, por admiración a la por entonces candidata a un primer mandato.

Lo que comenzó como un juego acabó “cambiándole la vida” a este simpatizante del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) hasta llevarle literalmente a las puertas del Palacio de Planalto en Brasilia.

Allí, la verdadera Dilma Rousseff le recibió hace un año el día en que ella misma relanzaba su cuenta de Twitter, ya con vistas electorales.

“De la campaña de 2010 a ésta hay una diferencia abrupta en la presencia de la política en las redes. Hoy, si se consulta el perfil de cualquier ciudadano común, de 15 posts, 13 hablan de política. Y eso, en un ambiente más hostil por la presión de los medios, se traduce en ataques y reafirmación de estereotipos entre usuarios”, comenta Martinho.

Tres de cada 10 brasileños posee un teléfono inteligente y el gigante sudamericano de 202 millones de habitantes es el tercer país con más usuarios de Facebook y el segundo en Twitter, por detrás de Estados Unidos.

Por ello, un 39% del electorado conectado a Internet afirma haberse dejado influenciar de alguna manera por las redes sociales de cara al voto, según una encuesta del Instituto Datafolha.

Más política, menos humor

En la recta final de la campaña, los perfiles de Dilma Bolada han pasado a transmitir fuertes consignas electorales y críticas directas al oponente Aécio Neves ('Aécio Never', como se le denomina en estas páginas).

Tanto en el perfil personal de Monteiro, que congrega a 16 700 seguidores en Facebook, como en Instagram (donde Dilma Bolada supera los 101 000) pueden verse varias imágenes del creador de la cuenta haciéndose un 'Rousselfie' (término acuñado por la propia Dilma Bolada) con una sonriente presidenta.

Consultado por la AFP , el PT negó que Monteiro mantenga ningún vínculo profesional con el partido, pero el diario Folha de Sao Paulo publicó en julio que el joven, dos veces ganador del Shorty Award -el Oscar de las redes sociales-, se había incorporado como consultor.

En mayo, el propio Monteiro publicó una carta en el famoso perfil titulada “ Dilma Bolada: no está en venta ” . En el escrito, el joven acusaba a un supuesto intermediario del PSDB de presionarle para comprar la cuenta y usarla al servicio del partido socialdemócrata.

El PSDB no respondió a las preguntas de la AFP al respecto.

La cuenta de Twitter de Dilma Bolada abre ahora con toda una declaración de intenciones: “Por muy alto que vuele un tucán (apodo para los votantes del PSDB), ¡nunca alcanzará a una estrella! (símbolo del PT)”.

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