23 de junio de 2016 06:25

La suerte está echada: los británicos deciden su futuro y el de la UE

Una señal iluminada que dice  "Dentro o fuera" en una casa en Hangleton, al sur de Inglaterra , el 23 de junio de 2016, cuando Reino Unido vota por permanecer o abandonar la Unión Europea. Foto: AFP

Una señal iluminada que dice "Dentro o fuera" en una casa en Hangleton, al sur de Inglaterra, el 23 de junio, cuando Reino Unido vota por permanecer o abandonar la Unión Europea. Foto: AFP

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Agencia AFP

Los británicos empezaron a votar este jueves, 23 de junio, por la mañana en un histórico referéndum sobre su permanencia en la Unión Europea (UE) que podría cambiar el país y el continente y hundir los mercados financieros.

Las últimas encuestas daban una ligera ventaja a los partidarios de la salida, con un número importante de indecisos que superaba el 10%.

Tras dos meses de cruda y tensa campaña, cuyo momento más dramático fue el asesinato de la diputada europeísta y laborista Jo Cox, unos 46,5 millones de electores estaban llamados a responder a la siguiente pregunta: “¿Debe el Reino Unido seguir siendo miembro de la Unión Europea o abandonar la Unión Europea?”.

Los centros electorales abrieron a las 07:00 locales (06:00 GMT) y cerrarán a las 22:00 (21:00 GMT) .

El primer ministro británico, David Cameron, que fue quien decidió convocar el referéndum y que se juega su futuro político en la consulta, votó en el centro de Londres poco después de la apertura.

La capital británica amaneció bajo la lluvia y con los transportes públicos muy perturbados, mientras que en otros lugares como la escocesa ciudad de Glasgow lucía un día soleado. La metereología puede jugar un papel importante en el nivel de participación, el dato que según todos los indicios acabará por inclinar la balanza.

“La campaña del referéndum ha sido penosa, confusa, los datos no son claros. Todos han mentido, en mi opinión”, explicó a la AFP en Londres una votante que se identificó solo como May.

Los enconados debates han puesto al descubierto una profunda brecha en la población británica, entre los que se benefician de la libre circulación de mercancías y capitales y los que consideran que el Reino Unido debe recuperar su soberanía, principalmente a causa de la inmigración.

Los partidarios del 'in' creen que tras 40 años dentro del mercado único europeo, salir sería demasiado costoso y traumático. Los que quieren abandonar el proyecto europeo consideran que esta es una oportunidad única, que además puede sentar precedentes.

“Sería un desastre para la economía si nos vamos. Quiero que haya el máximo de cooperación internacional, trabajo para una empresa con delegaciones en toda Europa”, explicó a la AFP en Londres, Peter Davies, de 55 años.

“Voy a votar por la salida”, explicó por su parte Joan, una votante que declinó dar su apellido.

El principal problema “es la inmigración sin control. Seremos los primeros en irnos, pero creo que otros países europeos nos seguirán”, añadió.

Efectos sísmicos 

“Hay grandes posibilidades de que la participación sea comparable a la de las elecciones generales, que fue de un 66%. No será una participación como la del referéndum escocés (85%), pero será razonablemente alta. Eso significa una ventaja para los partidarios de la permanencia”, dijo a la AFP Paul Whiteley, profesor de política en la Universidad inglesa de Essex.

La salida británica tendría efectos sísmicos, que los expertos no aventuran a predecir.

Este jueves, 23 de junio, los mercados europeos, que apuestan claramente por seguir en la UE, abrieron al alza. Londres subió un 0,53%, París un 0,6%, Fráncfort un 0,5%. Tokio cerró con ganancia de 1,07%, y la libra esterlina se situaba al alza respecto al dólar.

Una salida atizaría las demandas de los independentistas escoceses y de los republicanos norirlandeses. Finalmente, dejaría en territorio desconocido a millones de inmigrantes europeos en el Reino Unido y de británicos en la UE.

Para quienes la desean, sin embargo, la ruptura con Bruselas permitiría al Reino Unido reverdecer laureles, devolverle a su ámbito natural, el mundo anglosajón, frenar la inmigración y, usando su mantra, “recuperar el control del país”.

Los resultados, el viernes

El ganador del referéndum se conocerá en la madrugada del viernes, 24 de junio, difícilmente antes de las 04:00 (03:00 GMT) .

Cada uno de los 382 centros de escrutinio repartidos por el país irá anunciando sus resultados a medida que los tenga disponibles. Los últimos lo harán hacia las 06:00 GMT, pero se espera que, en algún momento antes, los votos de una de las dos opciones haya superado ya el 50%.

Sunderland, en el noreste de Inglaterra, y Wandsworth, en Londres, serán los primeros en anunciar los resultados, hacia las 00:30 (23:30 GMT) del viernes.

Hacia las 02H00 de la madrugada se espera la primera gran oleada de resultados. Dos horas más tarde, la siguiente.

El resultado nacional total y definitivo se anunciará en el ayuntamiento de Mánchester.

Una salida no tendría precedente 

Nunca antes un gran país abandonó la Unión Europea desde el nacimiento del proyecto europeo en los años 1950, cuando todavía humeaban los escombros de la Segunda Guerra Mundial y la mitad del continente vivía en dictaduras, y hasta ahora, que engloba a 28 países democráticos.

El Reino Unido se sumó a ella en 1973, pero ya en 1975 celebró un primer referéndum para acallar a los euroescépticos, con victoria de la permanencia. El 23 de junio afronta otro, que difícilmente zanjará el debate.

“Estamos en territorio desconocido”, explicó a la AFP Chris Bickerton, profesor de la Universidad de Cambridge y autor de “The European Union: A Citizen's Guide”.

La salida “sería un golpe muy duro” para la UE. “Hacía tiempo que la moral no estaba tan baja en Bruselas”, añadió.

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