29 de enero de 2018 00:00

Refinería y Monteverde se ofertan a 21 firmas

Foto referencial del ingreso a la Refinería del Pacífico

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Mayra Pacheco

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Ecuador aprovechará, en esta semana, la presencia de 21 empresarios del extranjero para presentar dos proyectos del sector petrolero.

Los ejecutivos que manifestaron su interés por construir la Refinería del Pacífico, en Manabí, conocerán detalles de esta planta industrial que se inició en el Gobierno anterior, pero no se concretó por falta de financiamiento.

Paralelamente, se presentará el proyecto para convertir a la terminal de almacenamiento de gas licuado de petróleo de Monteverde en un centro internacional de acopio y distribución de combustibles.

El Gobierno anterior invirtió USD 600 millones en ese complejo, que hoy se encuentra subutilizado. “Se usa el 12,5% de su capacidad”, enfatizó Carlos Pérez, ministro de Hidrocarburos.

Por esto, durante los dos días que durará la estadía -este martes y miércoles- los 41 ejecutivos que representan a estas firmas recibirán información sobre ambos complejos. La agenda se desarrollará en Manabí, Santa Elena y Quito.

En el primer sitio, mañana se realizará un sobrevuelo por el Aromo, donde se construirá la planta refinadora y luego se movilizarán, por la misma vía, hacia el sur para que los inversionistas conozcan el proyecto de Monteverde, ubicado en la península de Santa Elena.

El propósito es que los directivos de estas firmas se motiven a invertir en Monteverde. El objetivo, según Pérez, es demostrar que estas instalaciones se encuentran en un sitio estratégico de la costa del Pacífico sur desde el que se puede almacenar y distribuir crudo y derivados (gasolina, diésel y otros productos).

Los estudios sobre la demanda de este servicio correrán a cargo de la empresa privada. Monteverde cuenta con esferas criogénicas, ductos, un muelle y otras instalaciones.
Tras el sobrevuelo los ejecutivos recibirán información técnica y legal sobre la refinería, en Manta. El miércoles también se realizarán reuniones, en Quito.

Los directivos representan a 21 empresas de EE.UU., Corea del Sur, Rusia y otros países.  El Gobierno ha enfatizado que se trata de un proyecto redimensionado.

Para esta planta industrial no se considerará, como inicialmente se planteaba, el crudo venezolano. Incluso está en análisis la participación de Pdvsa, en este proyecto, debido a que, según el Gobierno, no ha contribuido económicamente, como se esperaba, para su ejecución. El nuevo complejo procesará crudo pesado que provendrá principalmente del bloque 43 Ishpingo, Tambococha y Tiputini (ITT) y de los otros campos a medida que se libere el petróleo comprometido con China y Tailandia.

El Gobierno prevé que para cuando opere la Refinería, el ITT haya alcanzado una producción de más 220 000 barriles de petróleo diarios.

En el redimensionamiento de este complejo refinador se excluyó también la planta de petroquímica. Con ello, aparte de los derivados, se producirá solo urea y azufre.

Otro de los cambios radica en el precio. Pérez anunció que presentará un valor referencial de USD 5 000 millones; es decir, la tercera parte de lo previsto por el Gobierno anterior.

“Los ajustes inciden en el costo, pero no justifican los USD 15 000 millones que se planteaba antes”, expresó el Ministro de Hidrocarburos.

Además, está en análisis qué futuro tendrán las obras y las compras realizadas por el Régimen anterior para esta obra.
Para este complejo que se edificará en el Aromo se realizó la remoción de tierra, se construyó un acueducto y se adquirieron licencias. Esto asciende a USD 1 500 millones.

Para Fernando Santos, exministro de Energía, es complejo que las firmas interesadas reconozcan la inversión que hizo el Gobierno anterior en el Aromo. En este tipo de proyectos se requiere contar con una auditoría internacional de una firma autorizada que garantice el destino que tuvieron estos recursos económicos. Pero, esto no se hizo.

El Ministerio de Hidrocarburos, por su iniciativa, firmó en el 2017 un acuerdo con las Naciones Unidas para que evalúe este proyecto y otros cuatro más, pero esto es un proceso distinto, aclaró Santos.

Edmundo Brown, exgerente de Petroindustrial, señaló que aparte de construir la Refinería del Pacífico se requiere edificar un puerto, contar con un oleoducto para transportar el crudo y un poliducto para sacar los derivados hacia diferentes destinos.

Por esto, ambos especialistas coinciden en que se debe considerar todos los desafíos existentes antes de decidir continuar con el proyecto.

El Gobierno tiene planificado que, tras el encuentro de esta semana, las empresas que tengan interés por seguir en este proceso presenten sus ofertas. El plazo para este trámite será máximo dos meses.

Luego se revisará que las propuestas se ajusten a los requerimientos, cumplan con las condiciones técnicas y financieras. La meta es firmar el contrato el próximo 24 de mayo bajo la modalidad Construir-Operar-Transferir (BOT por sus siglas en inglés).

La construcción de la obra tiene un plazo de tres años. A diferencia del proyecto inicial, la empresa privada asumirá la operación de la infraestructura hasta recuperar la inversión realizada en un plazo de 20 años. Después, la obra se transferirá al Estado.

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