26 de noviembre de 2016 10:48

Raúl Castro, el general presidente a la zaga de su hermano Fidel

Fidel Castro (izquierda) y su hermano Raúl en diciembre del 2003. Foto: AFP

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Agencia AFP
La Habana

Por décadas responsable de la seguridad y la defensa bajo el gobierno de su hermano Fidel, Raúl Castro mostró un giro inesperado al sustituirle en 2006, cuando buscó reformar el sistema comunista para salvarlo del colapso y logró años después una histórica distensión con Estados Unidos.

Sin el carisma de Fidel pero con dotes de organizador, Raúl se convirtió formalmente en presidente de Cuba en febrero de 2008 y en primer secretario del Partido Comunista (único) en abril de 2011, mostrando en la cúspide del poder un pragmatismo que contrastó con su imagen de hombre duro e implacable.

Fue Raúl quien implementó en la década de 1960 los campos de trabajo para homosexuales y otros mal vistos por el gobierno, el que encabezó el cierre de una revista de intelectuales en 1971 y que acusó a un grupo de académicos de “quintacolumnistas” en 1996.

Sin embargo, ahora dialoga con los obispos católicos, relajó la represión a los opositores, abrió espacio a la iniciativa privada en la economía, acabó con diversas prohibiciones que pesaban sobre los cubanos y reanudó las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, tras medio siglo de rencillas.

El general presidente, de 85 años, ha buscado reformar el agotado modelo económico de corte soviético, pero preservando los puntales del sistema: una mayoritaria propiedad estatal o cooperativa y un partido único, así como educación, salud y cultura gratuitas.

Las reformas económicas van a crear "una sociedad menos igualitaria, pero más justa", declaró en febrero de 2013.

Con voz firme y autoritaria, que según sus allegados contrasta con su carácter alegre y afable en la intimidad, emprendió una batalla contra la corrupción, que llevó a la cárcel a decenas de funcionarios y algunos empresarios extranjeros.

Suele combinar el uniforme militar con la guayabera y el traje sastre, y el 22 de febrero de 2013 dio una muestra de su sentido del humor cuando dijo a los periodistas que iba a renunciar.

En 2015, Cuba y Estados Unidos restablecieron sus relaciones, que habían sido rotas en 1961. Y en marzo de 2016, Raúl Castro recibió a Obama en una visita en La Habana, en la que dieron una rueda de prensa conjunta y asistieron a un partido de béisbol.

Hombre de pocas palabras, discursos leídos y enemigo de la improvisación, ha permanecido impasible ante las críticas de la disidencia por la lentitud y poca profundidad de las reformas, y de las presiones de sectores que le exigen mayor velocidad en los cambios.

“Sin prisa, pero sin pausa”, es su lema.


- Hijos y nietos -
Raúl acabó en 2013 con medio siglo de restricciones de los cubanos para viajar al exterior.

En 2011 autorizó las compraventas de casas y autos, prohibidas por décadas, y otorgó créditos a negocios privados como parte de una sus reformas, que han reducido el paternalismo estatal.

Como ministro de las Fuerzas Armadas desde el triunfo de la revolución en 1959 hasta 2008, Raúl ocupó un puesto clave en tiempos en que La Habana apoyaba a guerrillas en otros países y participaba en campañas militares en África (Etiopía 1977-1978 y Angola 1975-1991) .

Tras asumir la presidencia, estableció un gobierno concurrido por generales y coroneles, al estilo de una cadena de mando militar, alejado de todo personalismo.

En junio de 2007, mientras trataba de ordenar el gobierno y su hermano Fidel estaba grave, su esposa Vilma Espín, compañera desde los tiempos de la guerrilla, murió de cáncer tras una larga agonía.

Vilma, que falleció a los 77 años, fue la verdadera primera dama del régimen, dado el bajo perfil de la mujer de Fidel, Dalia Soto del Valle.

Los cubanos, que desconocían detalles sobre la vida privada de Fidel, se sorprendieron al escuchar al nuevo presidente referirse a las conversaciones con sus nietos.

Perplejos, también se enteraron de que el atlético escolta que no le perdía pisada era uno de los ocho nietos de Raúl; y que uno de sus cuatro hijos era la sexóloga Mariela Castro, que le declaró la guerra a la homofobia en Cuba con apoyo de su padre.

Raúl tiene otras dos hijas, Débora y Nilsa, y su hijo Alejandro, coronel del Ministerio del Interior, es su mano derecha.

Hijo del agricultor gallego Ángel Castro y la campesina Lina Ruz, Raúl es el cuarto de siete hermanos y hasta 2006 vivió a la zaga de Fidel.

Por iniciativa suya, el partido aprobó en 2012 limitar a 10 años el tiempo en un cargo de dirección, límite que para él se cumple el 24 de febrero de 2018.

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