21 de February de 2015 20:32

El debate político se centra en las redes y el humor

John Oliver,  Xavier Bonilla y Crudo Ecuador.

John Oliver, Xavier Bonilla y Crudo Ecuador.

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Estefanía Celi R.

El presidente Rafael Correa bajó el tono del debate. Ayer, en su sabatina, apenas topó el tema que ha llenado la agenda de discusión en este mes: la página de memes Crudo Ecuador.

Lo hizo después de que en los últimos enlaces ciudadanos hablara largamente sobre él. Al caricaturista Xavier Bonilla ‘Bonil’ y su sanción por la Superintendencia de Comunicación le dedicó cerca de cinco minutos, y no respondió a las nuevas críticas del comediante inglés John Oliver.El debate político se ha centrado, desde hace un mes, en la Internet y el humor, más aún después de que en esta semana se difundieran supuestas fotos íntimas de la dirigente Mery Zamora. La discusión nace, justamente, de las reacciones del Gobierno ante estos tres temas, expresada a través de las sabatinas pero también en las redes sociales.

Sin embargo, más allá de cada tema individual, y que se han tratado y analizado como tal, se trata de una gran deliberación el derecho a la libertad de expresión. Así lo considera Farith Simon, catedrático de la Universidad San Francisco. “Lo que se refleja es esta tensión que existe en el país entre una visión desde el oficialismo y el Estado de lo que significa la verdad, y del otro lado los ciudadanos y su debate sobre el alcance del humor frente al poder. Esto es muy importante pues están en juego valores democráticos”, señala.

Así, con estos cuatro temas, el debate sobre la libertad de expresión toma un nuevo enfoque: hacia los espacios internacionales y la Internet, que no tiene regulación desde la Ley de Comunicación.

El centro de análisis está en la Web, pues es el espacio de difusión de los contenidos de Crudo Ecuador y las fotografías de Zamora, pero también en los otros casos: el programa de John Oliver llegó al país a través de Internet, y las respuestas y solidaridad con Bonil se dieron en las redes sociales.

Esta es una agenda, voluntariamente o no, impuesta por el Gobierno, a criterio del analista político Luis Verdesoto. Él considera que, sin embargo, es un debate que les ha resultado en contra. “El Gobierno está en un escenario que es cada vez menos favorable, en el cual recuperar la agenda de desarrollo le va a resultar muy difícil”.

Él señala que, de comprobarse que el Gobierno está detrás del caso de Zamora, la técnica sería similar a la que utilizara Vladimiro Montesinos, vicepresidente del Perú durante el mandato de Alberto Fujimori. Montesinos fue conocido por presentar imágenes alteradas para que luego el Gobierno apareciera como “salvador”.

El asambleísta Mauro Andino (Alianza País) ve esta discusión como saludable, pero para llegar a una “cultura de respeto del ser humanos” a través de toda manifestación, pues todas estas expresiones deben tener límites establecidos.

Pero este debate alrededor del humor e Internet se ha sentido fuertemente a través de las redes sociales y ha dejado de lado otros temas de la coyuntura política, como el trámite de las consultas populares y la caída en el precio del petróleo.

Sin embargo, el asambleísta Patricio Donoso (Creo) considera que las expresiones difundidas a través de Facebook y Twitter son un buen termómetro para medir la inconformidad de la gente frente a las políticas de Gobierno. “La penetración de celulares es muy alta en el país y pueden acceder a las redes sociales. Con este escenario, no se puede tapar el sol con un dedo”.

Simon no lo ve así. Él considera que el alcance y el impacto que tienen las redes es menor que al de medios tradicionales como la televisión. Por ello cita como ejemplo el hecho de que un día después de que se difundieran las supuestas fotos íntimas de Zamora, nadie en donde ella da clases conocía del tema, a pesar de que fue ampliamente difundido. “Las personas ligadas a las redes sociales son las que también generan opinión en los medios tradicionales”.

En este contexto, Correa bajó el tono y prefiere no referirse a los temas de Internet. Sin embargo, la campaña que él impulsó en contra de las redes sociales sigue en pie y la iniciativa del portal Somos Más continúa.

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