El zoológico, cuna de un mono un pecarí y un tigrillo

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Redacción Quito

En el zoológico hay una población de 200 ejemplares de 55 distintas especies.

En una especie de 'maternidad' se ha convertido el Zoológico de Guayllabamba. En este sitio ubicado en el nororiente de Quito, desde hace un mes se ha registrado el nacimiento de tres cachorros: un mono, un pecarí y un tigrillo.

El más reciente ocurrió el sábado pasado. Una de las hembras, de la especie de mono ardilla o 'barizo', había alumbrado a un macho durante la madrugada.

La cría fue descubierta cuando el personal del zoológico visitó al clan de los monos para dejar el alimento. El recelo de la madre y la protección del resto de la manada alertó a los cuidadores del zoo. Aunque todavía tenía los ojos cerrados ya se aferraba a la espalda de su madre.

Hace dos semanas la cigüeña también visitó el corral de los pecaríes de collar, llamados así por una mancha blanca en la base del cuello. Y el parto más antiguo fue el de un ocelote más conocido como tigrillo.  

Para Juan Manuel Carrión, director del zoológico, el nacimiento de estros tres 'bebés' demuestra que el manejo veterinario y los cuidados diarios a los animales son los adecuados. Pues, explica, que un animal que vive en cautiverio se reproduce solo si las condiciones son adecuadas. Es decir, solo "si está feliz".

Los pequeños son parte de la población de otros 200 ejemplares de 55 especies diferentes que viven en el zoológico. Carrión enfatiza que ninguno de ellos ha sido atrapado con fines de exhibición. Al contrario, han sido rescatados del comercio ilegal y algunos son sobrevivientes de la cacería.

Por eso a los visitantes se les recuerda que la fauna silvestre no es mascota, que algunos inclusive son sobrevivientes de la cacería. "Logramos que varios grupos se reproduzcan y eso nos alegra enormemente".

De los tres recién nacidos, el mono y el pecarí, podrán ser vistos por los visitantes. Ellos están en exhibición junto con sus manadas. Según Carrión, el mono ardilla permanecerá un mes y medio más, aferrado a la espalda de su madre. El pecarí también está junto con el grupo familiar.

Situación diferente ocurre con el tigrillo. Este cachorro no puede compartir el espacio con la manada porque el macho adulto suele tener una respuesta agresiva. Por esta razón está aislado con su mamá. Él no está a la vista del público. Estos tres animales no son candidatos para liberarlos a la naturaleza, sino que se quedarán con el grupo familiar.

Carrión explicó que hay otras especies como el cóndor andino, que enfrenta seria amenaza de extinción, que son parte del programa de liberación. En esta lista están dos cóndores de 1 y 3 años.

A diferencia de los cachorros recién nacidos, el cuidado de estas aves están manejadas en condición de aislamiento y esperan el momento adecuado para diseñar la estrategia de soltarlos. Carrión prevé que no sea más allá del próximo año.

El año pasado se rescataron a dos cóndores. El primero fue hallado el 25 de junio pasado por los comuneros Felipe Farinango y Xavier Cerón en una hacienda en Campo Alegre, un caserío de la parroquia de San Francisco de Borja, en el cantón de Quijos, provincia del Napo.

En esa ocasión se trató de un ave joven que pesaba 10,8 kilos, de aproximadamente un año y medio de edad. Fue bautizado como Felipe y fue liberado 27 días después gracias a su rápida recuperación física. El segundo cóndor fue hallado un mes después, en julio de ese mismo año, por una comunera de Píntag. 

La situación del cóndor andino en el Ecuador es muy crítica. Se calcula que existen menos de 50 ejemplares en estado silvestre. Para los cóndores y los animales silvestres en general las principales amenazas son la cacería y la reducción de recursos alimenticios. Ante esta situación, los tres cachorros trajeron alegría y esperanza de supervivencia.

En contexto
La Fundación Zoológica del Ecuador fue formada en 1994, y desde 1999 administra el Quito Zoo, centro líder en el país en el manejo de fauna silvestre en cautiverio, interpretación y educación ambiental. Allí se investiga y monitorea a especies en peligro de extinción.

No olvide

  • Atención. De martes a viernes, de 08:30 a 17:00. Los sábados, domingos y días feriados desde 09:00 a hasta las 17:00.
  • Los precios. 3 dólares niños; 3,50 estudiantes con carné. 4,50 dólares adultos; y 2 dólares personas de la tercera edad.
  • Contactos. Se puede reservar a los teléfonos  236 8898 / 236 8900. Al cels.: 098 046 563 / 091 463 846. Email: info@quitozoo.org.
  • Cómo llegar. Desde la Estación de La Ofelia hay buses que llegan a Guayllabamba, En la Panamericana Norte hay camionetas.
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