11 de November de 2011 00:04

San Agustín recuperará su artesonado

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El convento de San Agustín, ubicado en las calles Chile y Guayaquil, en el Centro Histórico, guarda un tesoro invalorable.

Figuras entrelazadas y decorados con pan de oro adornan el techo del corredor oriental del templo religioso. El artesonado, como se conoce a este elemento decorativo, enmarca diseños florales.

Con el propósito de restituir el decorado en el techo de los demás corredores del convento, es decir, en el occidental, del norte y del sur, la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) y el Municipio de Quito suscribieron un convenio. En el acuerdo, ambas entidades se comprometen a supervisar y financiar los trabajos.

La Comunidad de Madrid aportará con USD 191 826 de los USD 914 741 que cuesta la obra. El acuerdo también contempla la restauración del artesonado existente. Fray Patricio Villalba, responsable del convento, explica que con el paso de los años, varios acontecimientos destruyeron la mayoría del artesonado, elaborado en el siglo XVII.

Una investigación desarrollada por el Instituto Metropolitano de Patrimonio señala que los terremotos de Puéllaro (1859) y de Ibarra (1868) destruyeron el artesonado de las alas occidental y norte del convento.

Por el ornamento del corredor sur corre la leyenda de que durante la Guerra de los Cuatro Días, acontecida en 1932, tropas que se refugiaron en el lugar practicaron tiro al blanco sobre el techo.

En 1959, el artesonado del ala oriental fue restaurado por última vez. En esa ocasión, los marcos destruidos fueron rediseñados siguiendo el patrón original de los que quedaron intactos.

En los últimos años, polillas y filtraciones de agua lo han afectado, cuenta Héctor Vega, coordinador técnico del Instituto de Patrimonio. La madera de cedro que conforma el artesonado está desprendiéndose y los diseños florales enmarcados por las molduras lucen opacos.

Villalba explica que a través de la reconstrucción del artesonado se busca que exista armonía entre los cuadros que cubren las paredes de los corredores del convento y el resto de la infraestructura.

Actualmente, 37 obras pictóricas del artista colonial Miguel de Santiago, que hacen referencia a la vida de San Agustín, permanecen colgados de las paredes. Otros 15 son restaurados dentro del mismo templo, considerado uno de los cuatro monumentos arquitectónicos más importantes del Centro Histórico.

Ximena Escudero, quien realizó la investigación histórica del artesonado, explica que el diseño de la obra es manierista.

Esto puede concluirse por la forma geométrica de los marcos, dispuestos diagonalmente en una superficie de madera de 45 m por 4,45 m. El diseño tiene un trasfondo religioso y busca reflejar la perfección.

En el artesonado, los marcos tienen dos formas. De acuerdo con Escudero, mientras que los cuadrados simbolizan la Tierra, los octogonales representan el intermedio entre esta última y el cielo. “El artesonado de San Agustín busca reflejar la unión de ambos mundos”, sostiene la especialista.

El color de fondo de los marcos guarda un significado religioso, relacionado con la Virgen Inmaculada Concepción.

El azul, que alude al cielo, simboliza la calma y la reflexión. En cambio, el blanco hace referencia a la pureza, a la perfección y a lo absoluto. Elementos en forma de piñones adornan algunos marcos. Las hojas que conforman sus bases están diseñadas de acuerdo con los puntos cardinales. Esto es otro símbolo de la Tierra.

Está previsto que los trabajos de restitución y restauración del artesonado se inicien en diciembre y culminen en un plazo máximo de 14 meses. La Escuela Taller Quito se encargará de la obra.

El arte que guarda el convento de San Agustín es otro de los bienes patrimoniales que son restaurados en la ciudad.

Datos históricos

El artesonado del convento de San Agustín    fue elaborado entre 1673 y 1680. En ese año  finalizó la construcción del convento. El decorado del ala oriental, el único que permanece, está conformado por 2 076 molduras. 998  están decoradas con diseños florales y 1 078 con fondo celeste.      
En el ala sur del convento hay una réplica de 1,20 m por 2,40 m  artesonado.

El público  puede visitar el convento de lunes a sábado, de 09:00 a 12:30 y de 14:00 a 17:00. La entrada cuesta USD 2 para adultos, USD 1 para estudiantes y adultos mayores y 0,50 para niños. En el convento funciona un museo de arte religioso.


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