14 de August de 2010 00:00

El parque Italia se dañó con las lluvias

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Quito

Una zanja de unos 20 metros de largo ocupa el lugar donde antes había una acera en el parque Italia, al norte. A dos años de su restauración, este espacio verde luce deteriorado.

Raúl González, vecino del sector, asegura que los primeros adoquines se salieron con un aguacero, a dos semanas de inaugurado.

Desde entonces, el agujero en la acera que da a la calle La Isla fue creciendo. El agua lluvia se llevó algunos adoquines y otros desaparecieron. Ahora, el tramo de la acera se convirtió en un agujero donde se acumula la basura y se empoza al agua.

Edwin Navarrete, otro vecino, recuerda que los adoquines que se salieron llegaron hasta las cercanías de la Embajada de Italia. “Parece que no hubo un estudio serio antes de ejecutar la obra y no se pensó en mecanismos para desviar el agua que baja por la pendiente de la calle La Isla”.

Ciclovías, caminerías, bancas, basureros, plazoletas con áreas verdes, baterías sanitarias e iluminarias fueron parte de los trabajos de rehabilitación del parque que va desde la av. América hasta La Isla. El monumento de Cristóbal Colón también se reubicó en una pileta en la parte baja del parque. La Corporación Vida para Quito invirtió unos USD 800 000 en la rehabilitación de tres hectáreas. El trabajo duró cuatro meses (hasta octubre del 2008).

Cristina Flores frecuenta el parque junto con sus hermanos y sobrinos. El pasado viernes, la vecina practicaba patinaje en los senderos que aún estaban en buen estado. “Es uno de los pocos parques en el sector”. Ella se dio cuenta que no solo la basura se acumulaba entre la hierba crecida. También botellas de licor.

Fernanda Fiallos recuerda que la última vez que los árboles y plantas del lugar recibieron mantenimiento fue hace alrededor de cuatro meses. En los rincones se puede ver a decenas de moscas volando sobre los excrementos de personas y animales.

Dibujos y garabatos pintados sobre las bancas, juegos y un cerramiento que colinda con el parque deterioran la imagen del lugar. González admite que los vecinos del sector no están comprometidos con el cuidado del parque. “Eso no es razón para que las autoridades también se despreocupen del espacio verde”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)