10 de May de 2010 00:00

Las madres también festejaron en bici

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Redacción Quito

En una abrigada mañana de domingo, Gabriela Hurtado cicleaba junto a su pequeño hijo Mateo, de 10 años. Su otro hijo Nicolás, de 3, viajaba feliz, en la parte delantera de la bicicleta de su madre.Hace una semana, Hurtado se quedó sin su trabajo pero el cariño de sus hijos le devuelve el ánimo para no dejar de salir al ciclopaseo dominical.

Pasadas las 10:00, esta madre soltera y sus dos hijos empezaron el recorrido en el ciclopaseo desde la avenida República, en el norte. “Pensamos llegar hasta la Kennedy y regresar a la av. Patria”.

En la avenida Amazonas, Miriam Padilla tomaba un poco de agua en uno de los puestos de abastecimiento de la Empresa de Agua Potable. Su hijo Gabriel, de 8 años, se había adelantado. “Es difícil seguirle el paso”.En el mismo sector, Claudia Gutiérrez y su familia tomaban un descanso. Ellos llegaron pedaleando desde La Kennedy y su destino era el Centro Histórico.

Esta madre chilena y radicada en Quito desde hace 30 años es fanática de los paseos en bicicleta. Por eso, ella dijo que el mejor regalo del día de las madres era su nueva bici. “En la mañana mi hijo y mi esposo tendieron un cable que seguí hasta la terraza, donde encontré mi nueva bicicleta”.En la avenida de El Inca, María Luzuriaga pagaba el Bonice de sus cuatro hijos. Era la primera vez que Luzuriaga salía a caminar al ciclopaseo pues ella aún no sabe manejar el vehículo de dos ruedas. “Sí me gustaría aprender para acompañar a mis hijos”.

Martha Trujillo tampoco conduce bicicleta pero se divierte mucho acompañando a su pequeño hijo que recién está aprendiendo a pedalear. En la tribuna del sur, Isabel Espinosa también salió al ciclopaseo para enseñarle a su hija Daniela, de 8 años, a montar el ‘caballito de acero’.Érika Solís es otra madre ciclista. Pero, como miembro de Ciclópolis, el pasado domingo le tocó estar al frente de los guardavías y los puestos de abastecimiento del Centro Histórico.

Solís contó que su hija Mell, de 3 años, le esperaba en casa de su madre. En la tarde luego del ciclopaseo la madre ciclista esperaba reunirse con su hija, su madre y su familia para agradecer el regalo de ser mamá.

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