5 de May de 2011 00:00

Si puede deje el vehículo en casa...

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Estaba angustiado, muy angustiado. Parado en una esquina de la avenida Quitumbe Ñan, en el sur, giraba su cabeza de un lado a otro, extendía el brazo cada que veía que se aproximaba un automóvil amarillo o uno de otro color que circulaba despacio.

Buscaba un taxi y solo 20 minutos después encontró uno desocupado, un carro viejo. Antonio Arévalo decidió ayer dejar su carro en la casa para embarcarse en la aventura de atravesar la ciudad en transporte público.

El atascamiento del martes pasado en la av. Maldonado lo impulsó a tomar esa decisión. Desde Guajaló hasta la Villa Flora hizo una hora. “No lo podía creer. Llegué a la conclusión de que la ciudad ya no soporta más vehículos y me comprometí conmigo mismo a poner un grano de arena”.

Está dispuesto a ir a su trabajo, por el Colegio Central Técnico, en bus o en taxi. Ayer, quiso hacerlo en trole, pero por la parada Amaru Ñan, los articulados pasaban llenos y ya le quedaba poco tiempo para no atrasarse.

Logró tomar un taxi ejecutivo. El chofer le dijo que el costo de la carrera le iba a salir más de lo común, porque para evitar el tránsito tenía que meterse por Barrio Nuevo y por otros atajos. En 25 minutos estuvo en la Villa Flora.

Arévalo pensó que el problema estaba superado, pero al bajar a la parada se desanimó. Largas filas de personas que esperaban, desesperadas, un articulado. Los buses pasaban seguido, pero repletos y, con suerte, alcanzaba a subirse uno de la fila.

30 minutos después abordó una unidad. Adentro, el estropeo y la sensación de inseguridad. En otros 30 minutos estuvo antes de La Y. Se bajó y caminó ocho cuadras hasta su sitio de trabajo, fueron 10 minutos más.

Desde que salió de su casa hasta llegar al trabajo hizo una hora y 45 minutos. No se desanimó. “Hice menos que el martes (dos horas y 20 minutos, en mi carro). Asegura que hoy y en el transcurso de los próximos días seguirá con la hazaña. “Sería bueno que mejore el servicio en el trole, para hacerlo con más confianza”.

Carlos Poveda, gerente de la Empresa Trolebús, reconoce que hay más demanda en las terminales Quitumbe, Morán Valverde y El Recreo. Por esa razón, está previsto que desde hoy se incremente el número de articulados para la ruta en sentido sur-norte. Hasta ayer estaban dispuestas entre 87 y 95 unidades, desde hoy se destinarán 18 más.

Ana Cristina Beltrán se sensibilizó frente al problema para movilizarse en la ciudad. Ella vive en La Ajaví, sur, con su hermana Marisol. Las dos tienen carro. Ana Cristina trabaja en la Amazonas y Patria y Marisol por la Universidad Central. Hasta la semana pasada cada una salía en su vehículo, a pesar de que se llevan bien.

Desde ayer, viajan en un solo carro. “El martes fue una locura, llegué agotada a mi oficina por el atascamiento en la Maldonado y por el sol”. Marisol tuvo que afrontar la misma realidad.

Mientras merendaban, a una de ellas se le ocurrió decir que el viaje hubiera sido menos aburrido si estaban acompañadas. Entonces, decidieron ir en un solo carro. Antes no lo hacían, entre otras cosas, dice Ana Cristina, por independencia. “No quería depender de mi hermana para llegar a la casa”.

Ahora piensa diferente. Asegura que el día que no le toca conducir llega muy relajada. Además, ha ahorrado dinero en gasolina. Más allá de esos beneficios, Marisol cree que quienes puedan deberían organizarse de esa manera para reducir la carga vehicular en las vías. “En algunos casos, el uso del carro es más una costumbre que una necesidad”.

Pone un ejemplo. Los sábados acostumbra a visitar a una amiga que vive a seis cuadras y por comodidad va en su auto. Desde este fin de semana caminará. “No voy a ser autodependiente”.

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