19 de April de 2012 00:00

Contraflujo se acaba en los túneles

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El Municipio de Quito aspira a que el sábado 28 de abril empiece la operación del Corredor Sur Occidental, que enlazará al Hospital Carlos Andrade Marín con Quitumbe.

El plan contempla la operación de 272 buses tipo, una vez que concluyan la remodelación de la estación Seminario Mayor y la construcción de las paradas Miraflores y Universidad Central. Está previsto que este servicio atienda una demanda de 220 000 pasajeros al día. El anuncio llega tras cuatro años de implementación de la infraestructura y negociaciones con los transportistas que laboran en el área de influencia.

El corredor, que cruza por la av. Mariscal Sucre, tiene una extensión de 14 kilómetros. En total se habilitarán 22 paradas.

En la fase inicial, 26 buses tipo con puerta izquierda cubrirán la ruta entre Quitumbe y el hospital del IESS. Habrá tres rutas de alimentadores (17 buses), desde Los Cóndores, La Merced y Cornejo hasta la estación Quitumbe.

Otros 229 buses de 21 líneas de transporte mantendrán los mismos recorridos, con la diferencia de que a partir del inicio de las operaciones circularán por la vía exclusiva. Esto significa que los buses que iniciarán sus recorridos en los barrios del oriente y del occidente del corredor ingresarán directamente a la vía exclusiva sin necesidad de trasbordos.

Para el inicio de las operaciones, el Municipio implementará cambios en la circulación de este eje vial. Los contraflujos que se realizan en las horas pico de la mañana y de la tarde serán eliminados. Estos contraflujos se implementaron en el 2006, entre la av. Rodrigo de Chávez y la av. Universitaria, debido a la saturación de este tramo de la vía.

Según estudios técnicos de la Policía, en ese año, la velocidad de circulación de los 58 000 carros que cruzaban los túneles a diario, promediaba los 7 km/h.

Con la habilitación de un tercer carril, la capacidad de la vía se incrementó en un 30%, y la velocidad subió a 17 km/h.

El contraflujo se traduce en un ahorro de tiempo en cada viaje que realiza Edwin Porras. Él trabaja en ventas y todos los días debe cruzar, varias veces, por los túneles. Aseguró que la eliminación del contraflujo incrementará la congestión en el sector y su tiempo de viaje.

“El problema es que puede haber más congestión, porque no han sacado a todos los buses de los carriles paralelos al exclusivo. No hay suficientes vías alternas”.

Cuando opere el corredor, los conductores particulares ya no podrán circular por el carril exclusivo de la Mariscal Sucre. En el tramo de los túneles, entre la av. Rodrigo de Chávez y Miraflores, la vía se reducirá de dos a un carril (en cada sentido) para la circulación de los autos particulares, que tendrán que compartirlo con 100 buses convencionales.

Para reducir el impacto en el tránsito vehicular, la Secretaría de Movilidad informó que de los 249 buses que llegan a la av. Mariscal Sucre, por la av. Rodrigo de Chávez, 49 serán desviados por la av. 5 de Junio y otros 100 serán reubicados en servicios alimentadores y en otras rutas del suroriente de la ciudad.

En conclusión, 480 buses dejarán de circular por los carriles paralelos al Corredor Sur Occidental. Además, se reforzará el control de paradas y de vehículos mal estacionados.

Este planteamiento tomó por sorpresa a Hugo Chávez, quien a diario transita por los túneles. Él trabaja con su vehículo en la entrega de alimentos a domicilio. En su opinión, el transporte público no es una alternativa para sus traslados. “Se nota que hay una falta de planificación que no contempla alternativas para quienes no podemos dejar de movilizarnos en carro particular”.

Para el alcalde Augusto Barrera, la prioridad para la circulación la debe tener el 80% de personas que se moviliza en transporte público. Carolina Arias cree que el funcionamiento de la vía exclusiva también tiene sus ventajas.

Todos los días, ella viaja un promedio de 45 minutos desde el sector de la Santiago hasta La Vicentina. El problema, aseguró, es que en la avenida no hay suficientes paradas señalizadas y control.

Ahora, las paradas improvisadas también traban el tránsito a lo largo de todo el día.

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