14 de February de 2012 00:00

Las características del suelo facilitan la construcción del sistema metro

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En las avs. República y Eloy Alfaro, en el norte, se realizan desde hace dos semanas perforaciones en el suelo. Unos plásticos verdes acordonan la zona. En el sector está previsto que se instale una de las 15 estaciones del metro.

A la par, un grupo de técnicos de la Unidad Metro de Quito (UNMQ) hace un inventario del estado de las alcantarillas y de los edificios que están a 50 metros del trazado del metro. Los trabajos son parte de los estudios de ingeniería de detalle del proyecto.

Desde diciembre pasado, en todo el trazado de la primera línea (Quitumbe-El Labrador) se realizaron 70 perforaciones, para conocer la composición, resistencia y cantidad de agua en el suelo.

Según Patricio Romero, coordinador técnico de la UNMQ, el 80% del suelo de la ciudad es cangahua (material volcánico). En el norte hay sedimentos del volcán Pichincha, mientras que en el sur son del Atacazo.

Los resultados determinaron que el suelo del Centro Histórico es el más consolidado, pues no tiene muchos drenajes y las quebradas están ubicadas de forma lateral. Édgar Jácome, gerente de la UNMQ, indicó que en la excavación del túnel en este sector no intervendrá la máquina tuneladora sino que será manual.

El martes pasado, en una de las esquinas del parque La Carolina, Rubén Caiza descendió a una alcantarilla. Lo hizo con equipos láser y una cámara de video.

Su trabajo es analizar la profundidad, las medidas y el estado. Esto también sirve para determinar en qué sentido cruzará la línea del metro, y no afectar el sistema de alcantarillado. El estudio seguirá unos 10 días más y el informe se entregará en marzo.

Según Eduardo Guillén, gerente de Consultora EGV que ejecuta los trabajos, 59 colectores se cruzarían con la línea del metro, que tendrá una profundidad promedio de entre 15 y 20 m. Los colectores 24 Mayo, El Labrador y Anglo French registran profundidades entre 15 y 18 m.

En estos casos se reforzará el techo de los colectores, para que el metro pase por encima de ellos. El resto de colectores está entre 7 y 8 m de profundidad. El metro cruzará por debajo.

Respecto a las edificaciones catastradas, el 90% está en estado satisfactorio, se revisaron 2 800 inmuebles. Las restantes serán evaluadas en una segunda etapa, pues tienen un índice de susceptibilidad de 4 a 6 puntos.

Guillén explicó que en esta categoría entran las viviendas que estructuralmente están en mal estado, fueron construidas al borde de quebradas, el suelo es malo o está asentado sobre rellenos.

Por ejemplo, en Solanda, en el sur, hay problemas de grietas en las casas porque hay más agua en el suelo. En estos casos, cuando se construya el túnel se mejorará el terreno, pues la tuneladora inyectará materiales que consolidarán el suelo del sector.

Este trabajo lo hacen técnicos como Iván Guillén y Paola Lucero, quienes mientras visitan uno a uno los edificios, ingresan los datos en una pantalla digital. La información entra al sistema en tiempo real. Los datos son consultados por los técnicos de Metro Madrid, quienes realizan los estudios de ingeniería de detalle.

La UNMQ tiene definido los sitios donde se emplazarán las estaciones. Todas estarán en espacios públicos, como parques y plazas.

Por ejemplo, La estación de La Alameda se construirá cerca del lago, en el parque. El túnel del metro cruzará por debajo de las principales avenidas de la ciudad.

Romero indicó que por esta razón no habrá expropiaciones masivas de predios habitados. El único caso es la casa del Centro Histórico, que servirá de ingreso a la estación San Francisco.

En Quitumbe se expropiará un terreno deshabitado de una cooperativa de vivienda del Bede y otro, que es la cancha de indorfútbol, en un predio del Cuerpo de Ingenieros de Ejército.

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Las opciones de financiamiento

La construcción del metro de Quito tendrá un costo de USD 1 400 millones.   Édgar Jácome indicó que hay compromisos de entidades como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que por primera vez realizará una operación en Ecuador. También hay un ofrecimiento de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El BEI  comprometió un apoyo de USD 250 millones.

Mientras que de la CAF se obtendrían USD 200 millones. La semana pasada, el BID comprometió entre  USD 200 y 250 millones.  Jácome dijo que esperan que este  apoyo se concrete hasta fin de año.

El proyecto  tiene  dos etapas: en la primera se construirán las  estaciones de La Magdalena y El Labrador, la cochera y la escombrera. Los estudios de ingeniería estarán listos en  abril. La obra se   licitará  en mayo.  Para esta fase se requieren de USD 40 millones.

El inicio de los trabajos está previsto para noviembre. Hasta que se concreten los créditos  se empleará el mecanismo de reembolso. El Gobierno Nacional ofreció USD 700 millones.

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