5 de December de 2009 00:00

Quito se vistió desde ayer de azul y rojo

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Redacción Quito

El sargento Segundo Chicaiza, inspector general del colegio militar Abdón Calderón, a las 08:42 de ayer, dio la orden al Pelotón Comando para que comenzara a tocar. Los 96 estudiantes hicieron sonar su liras, sus  pitos, y sus tambores con sones de guerra.   

Agenda
Hoy,  a las 09:00,  se realiza el Festival  Bandas musicales y bastoneras, en el estadio del Aucas.
Retreta  de bandas a las 10:15,  en El Churo de La Alameda, en el Centro.
Brindis  del heladito quiteño, hoy a las 11:00, en el Centro Histórico.
Serenata  quiteña,  en los barrios de la urbe.

En ese momento,12 minutos después de la hora establecida, llegó el alcalde Augusto Barrera. Entró a la plaza de San Francisco por la esquina nororiental. La reina de Quito, María Caridad del Castillo, sus acompañantes y cinco concejales caminaban con él.  

Después de cantar el Himno Nacional, la banda estudiantil del Liceo Fernández Madrid miró la batuta del licenciado Fernando Morejón, e interpretó  ‘Quito edén de maravillas’. Cientos de palomas grises, blancas y negras alzaron su vuelo sobre la plaza.

“Queremos celebrar a Quito, pedirle a la ciudad que embandere sus casas para construir con nuestras manos ese Quito que queremos: justo, solidario, moderno, altivo, digno...”, dijo el alcalde Barrera.

A las 09:03, luego del discurso, la Banda Municipal entonó las notas del Himno a Quito y la señorita Confraternidad, Sofía Lara, estornudó tres veces mientras cantaba. Después bajaron de la tarima, la concejala Macarena Valarezo tomó de la mano al cantante Fausto Miño y gritó a sus acompañantes: “Vamos, que el arzobispo nos espera”. 

Se encaminaron por la calle Cuenca hacia la iglesia de La Merced para la misa del tedeum. En ese instante, Mónica Bonifaz, una comerciante quiteña, terminaba de colgar dos banderas  de Quito   a la entrada de su local, medias e interiores, en las calles Cuenca y Chile. “Lo hice para que no me multen, y cuando  cierro el local las guardo para que no me roben”,  dijo la quiteña.

Según la Ordenanza Municipal1634, es obligatorio embanderar las casas del Distrito Metropolitano en  las fiestas cívicas. “No se ha derogado esta Ordenanza, por lo tanto se podría multar a todos los que la incumplan”, dijo el concejal Fabricio Villamar.

El Pelotón Comando del colegio Abdón Calderón encabezaba la caravana hacia La Merced. Sobre la calle Cuenca, además del negocio de Bonifaz, en la fachada del local Calzado y Cisne, de Mauro Quesada, también se ondulaba la bandera de Quito. “Lo hago porque es un apoyo para las fiestas de la ciudad”. Antes del acto, en la mayoría de calles y balcones ya colgaban banderas con los colores azul y rojo.

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