1 de enero de 2018 00:00

Este año no se emprenderá megaobras en Quito

La extensión de la avenida Simón Bolívar, desde Carapungo hasta San Antonio,  empezó a construirse en el 2015. Su tramo 1  será inaugurado las primeras semanas de este año. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

La extensión de la avenida Simón Bolívar, desde Carapungo hasta San Antonio, empezó a construirse en el 2015. Su tramo 1 será inaugurado las primeras semanas de este año. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

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Evelyn Jácome

No habrá grandes obras, como intercambiadores, ni nuevas vías. El 2018 será un año en el que el Municipio de Quito se enfocará en obras de servicio, barriales, cercanas a la comunidad. Esto como resultado de la disminución del presupuesto (sin contar lo destinado al Metro), que desde hace dos años registra bajas.

En el 2016 estaba por encima de los USD 859 millones, el año pasado alcanzó los USD 715 millones y este año llegó a los USD 668 millones. Es decir, entre el año pasado y este hay una disminución del 7%.

Jorge Albán (AP), miembro de la Comisión de Presupuesto del Concejo Metropolitano, puntualiza que el actual presupuesto no contempla grandes inversiones ni obras trascendentales, excepto la del Metro. Básicamente -dice- alcanza para cubrir los gastos operativos del Municipio, para mantener servicios sociales, de educación, de salud, actividades de orden administrativo y mejorar ciertos servicios como agua potable y movilidad.

La única megaobra que se inaugurará en el 2018 es la extensión de la av. Simón Bolívar, que empezó a construirse en el 2015. El primer tramo -que va desde Carapungo hasta San Antonio- se entregará las primeras semanas de enero. Y el segundo -de Tajamar a Pusuquí- se inaugurará el primer cuatrimestre de este año.

Así lo confirma Juan Pablo Solórzano, gerente de la Epmmop. En el momento se está construyendo el puente Villorita, que registra un 60% de avance. Toda la vía tiene 15 km, con ciclovía, y tuvo un costo de USD 130 millones.

Esta entidad es una de las que menos desembolso por parte del Municipio recibió este año: pasó de USD 110 millones en el 2017, a USD 70.

Solórzano explica que pese a la disminución, se continuará trabajando en mantenimiento de espacios públicos. Los próximos meses se entregarán siete canchas sintéticas, que se suman a las 50 entregadas.

La rehabilitación vial, que hasta el momento tiene una inversión de USD 3 millones, continuará este año. Está previsto invertir USD 10 millones sujetos a aprobación de un crédito, con lo que se atendería 20 ejes como la Panamericana Norte, la Colón, la Shyris, la Teniente Hugo Ortiz.

Se contempla intervención de acceso a barrios con una inversión de USD 25 millones, provenientes de un crédito.

La movilidad también tiene novedades. El Trolebús se fortalecerá con la repotenciación de la flota. De acuerdo con un informe técnico realizado por la Politécnica Nacional, muchas unidades del Trole han cumplido su vida útil.

Se tiene prevista la adquisición de 100 nuevas unidades de trolebuses, 100% eléctricas, para 160 pasajeros y que utilizarán las mismas subestaciones eléctricas y líneas aéreas de contacto del Sistema Integrado de Transporte. Tendrá un costo de USD 40 millones.

En el área social, el Patronato San José incrementará al menos 15 Guagua-Centros, que se sumarán a los 130 existentes. María Fernanda Pacheco, presidenta de la entidad, explicó que el objetivo es cubrir a más de 10 000 niños en toda el área de desarrollo infantil.

Respecto de la atención al adulto mayor, el objetivo para el 2018 es pasar de 30 130 beneficiarios a 40 000. Además, se planea incrementar al menos 10 puntos más de 60 y Piquito, y atender a 3 000 abuelitos en el programa Volver a Ver.

Desde este mes, 1 000 buses convencionales se sumarán al programa Bájale al Acoso, que busca frenar los abusos en el transporte público. Pacheco espera que los beneficiarios de todos los programas pasen de 76 000 a 101 000. Para lo que se invertirán USD 23 millones.

Agua de Quito llevará a cabo este año obras de agua potable que beneficiarán a: Pomasqui, San Antonio y a barrios altos del noroccidente. Asimismo, cambio de redes y de tuberías en Solanda, Alangasí, Calderón, Mirador, Lloa y otra zonas.

José Burbano, subgerente de construcciones de la empresa, explica que la inversión más grande (USD 70 millones) será para tres grandes proyectos financiados con un crédito sin garantía soberana de la Agencia Francesa de Desarrollo.

Se trata del proyecto Chalpi Grande Papallacta (que garantizará agua para Quito hasta el 2040), la ampliación de la planta de tratamiento Paluguillo, que abastecerá a los habitantes de las parroquias orientales, y la línea de conducción Paluguillo-parroquias, que complementa a las primeras.

Este año, además, se implementará un colector de alivio al existente en la Plaza Lasso, para solucionar las inundaciones en la zona, con una inversión de USD 4,3 millones.

Para el concejal Pedro Freire (Vive), el presupuesto está destinado a obras que benefician a los barrios. “El Metro es una obra macro, que también va a seguir avanzando”. Además -dice- hay que ver cómo se arregla el tema de Emaseo, que está “quebrado y habrá que inyectarle algo para que salga adelante”.

Para Mario Guayasamín (AP), el presupuesto del 2018 tenía inconsistencias. Se propuso una reorientación de recursos para el área social, pero no fue aceptada. Señala que no se debe olvidar que entró por el Ministerio de la Ley.

Según el edil, se presenta un año con dificultad económica y no hay una programación presupuestaria adecuada. Agrega: “Ni siquiera sus temas emblemáticos, como los Quito Cables, están financiados”.

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