24 de noviembre de 2015 16:25

Los vecinos de La Mariscal implementarán nuevo sistema de vigilancia

Autoridades y vecinos de La Mariscal ya habían hecho un operativo para identificar los predios abandonados, que en muchos casos eran utilizados por personas ajenas al barrio. Foto:  El Comercio

Autoridades y vecinos de La Mariscal ya habían hecho un operativo para identificar los predios abandonados, que en muchos casos eran utilizados por personas ajenas al barrio. Foto: El Comercio

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 7
Isabel Alarcón

Representantes de los vecinos de La Mariscal realizaron un recorrido, este martes 24 de noviembre, para identificar las zonas que necesitan de mayor seguridad y señalización en el sector. La meta es que previo a Fiestas de Quito, se logre controlar la vigilancia del espacio público.

El recorrido empezó en la avenida 6 de Diciembre y Mariscal Fosch y se extendió hasta la Colón. En cada cuadra, ellos junto con integrantes de la Policía Nacional, identificaron los sitios donde debería colocarse un vigilante. Además, se realizó un conteo de cuántos estacionamientos se necesitan por calle.

La idea, explica Juan Baquerizo, “mariscaleño” y empresario de la zona, es brindar mayor confianza a los visitantes, a través de la eliminación de “los dueños de la calle”. Uno de los mayores problemas es que pasadas las 18:00, informales se toman los espacios públicos y cobran, sin regulación oficial, por el estacionamiento. Muchas veces exigen el pago por adelantado y no vigilan los vehículos.

Por eso, se colocarán guardias privados en las calles, ya sean provenientes de una compañía de seguridad o personas que cumplan con ciertos requisitos. Primero la comunidad elegirá a los posibles candidatos y, después, la Policía analizará su expediente, para asegurarse de que no son un peligro para los ciudadanos.

Además, se pretende que utilicen un chaleco que los identifique como personas confiables y firmarán un compromiso con la comunidad. La tarifa se mantendrá en USD 3, pero la diferencia, sostiene Baquerizo, es que las personas estarán seguras de que nadie robará su vehículo y el servicio se extenderá hasta las 6:00, del siguiente día.

Se pretende que las empresas o personas que realicen este trabajo se sustenten con este cobro y si no es suficiente, la comunidad aportará por el servicio, si no hay apoyo por parte del Municipio de Quito. Lo más importante para ellos es “terminar con la falta de confianza”.

Durante el recorrido también se pidió a los propietarios de locales de comida y de los hostales que mantengan sus veredas en buen estado y se unan al trabajo que está realizando la comunidad de La Mariscal.

Otra de las propuestas, cuenta Gustavo Terán, promotor de la Plaza Fosch y propietario de uno de los locales, es que se incorporen espacios de parqueo con tiempo limitado para que los turistas puedan embarcar y desembarcar tranquilamente de sus transportes y así disfrutar de los atractivos de la zona.

Carteles, señales de pare y frases de respeto hacia el peatón, creadas por ellos, se colocarán en algunas intersecciones, como la de las calles Mariscal Fosch y Reina Victoria, para que fluya el tránsito vehicular. Las pancartas resaltarán que La Mariscal es un sitio seguro.

La remodelación de las casas abandonadas en la zona también es parte del proyecto que están llevando a cabo los moradores para rehabilitar el sector.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (4)
No (1)