3 de febrero de 2018 00:00

Tres formas de robo en el transporte público de Ecovía y Trolebús en Quito

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Daniel Romero. Redactor (I)
dromero@elcomercio.com

Carolina Carrera tendrá que pagar hasta noviembre las cuotas de un teléfono celular que ya no utiliza. En Navidad fue víctima de hurto en la Ecovía. Su caso evidencia una de las tres modalidades que la Policía Metropolitana tiene identificadas en el Trole y la Ecovía.

Carolina y su familia tomaron una unidad en la estación Río Coca (norte) para ir a Guamaní. “Estaba enviando un mensaje, oí que abrieron las puertas e, inmediatamente, un adolescente me arranchó el teléfono y corrió. No supe reaccionar a tiempo. Después del robo solo sentí frustración y miedo”, dijo, y aseguró que no denunció el caso.

Carola Díaz es una de las personas al mando del Grupo de Apoyo de Seguridad del Transporte de la Policía Metropolitana. Dice que basados en las atenciones y en el monitoreo con cámaras en las paradas, se han identificado tres formas de hurto. La primera es el arranche sorpresa, como el que vivió Carolina.

La segunda modalidad se da durante la aglomeración en las unidades o en las paradas. A Janira Aguilar le robaron su billetera, en ella tenía dinero y documentos personales. Su caso también se dio en la Ecovía, en el trayecto que va desde la Colón hacia la Río Coca.

“Me había percatado de la presencia de un joven que cada vez que me movía se desplazaba conmigo. Al darme cuenta de que me había robado lo encaré, pero nadie me ayudó y se bajó diciendo que no sabía de lo que hablaba”, contó Janira. Tampoco denunció el robo.

La tercera modalidad de hurto, según Díaz, es que una persona se acerca para conversar de cualquier tema y, en medio de la distracción, otras personas aprovechan para sustraer sus pertenencias.

Los datos de la Policía Metropolitana muestran que durante el 2017 se atendieron 254 casos de hurtos o robos en las estaciones y paradas de los corredores de la Ecovía, Trolebús y Corredor Sur Occidental.

Del ellos, 86 terminaron en una sentencia judicial.“Para que haya una sentencia se debe poner la denuncia. Por el tiempo o porque lograron recuperar lo hurtado, las víctimas deciden no denunciar”, dijo.
La Empresa Metropolitana de Transporte de Pasajeros administra esos corredores de transporte. Actualmente implementa reformas en los planes de seguridad, como la presencia de un guardia de seguridad privada en cada estación, un monitoreo de 24 horas mediante cámaras de vigilancia, además de campañas para informar sobre medidas de precaución en esos corredores de transporte público.

El monitoreo a cargo de la Policía Metropolitana, según Díaz, ha permitido identificar a personas que reinciden en robos y hurtos en la Ecovía y el Trolebús. Al detectar la presencia de estos sospechosos, el Grupo de Apoyo alerta al personal ubicado en las paradas.

El identificar a reincidentes permitió aportar en la sentencia de un grupo de sospechosos que operaba en las paradas de la Ecovía. “Cuando los volvieron a aprehender, presentaron cédulas falsas. Ahí se aportó y pudieron ser condenados. Sin embargo, salieron nuevamente y un compañero fue agredido”, dijo.

En casos de hurto o robo en una estación o unidad, la Empresa de Transporte de Pasajeros señaló que el primer paso es comunicar al conductor o a los guardias de seguridad de las paradas. Después de eso se activan protocolos de seguridad en los que interviene la Policía Metropolitana.

La Policía Metropolitana solo puede aprehender al sospechoso y luego solicita el apoyo de la Policía Nacional. “Nosotros los mantenemos en nuestras oficinas y apoyamos a la víctima. Entregamos al sospechoso y las pruebas”, comentó.

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