8 de mayo de 2015 17:05

La capilla al norte de la Basílica ya recibe pintura que emula a la piedra

Capilla del Inmaculado Corazón de María, ubicada en el norte de la Basílica del Voto Nacional, en Quito. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Capilla del Inmaculado Corazón de María, ubicada en el norte de la Basílica del Voto Nacional, en Quito. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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Ana María Carvajal

El 80% de la capilla del Corazón de María, ubicada en el norte de la Basílica del Voto Nacional, en Quito, tiene ya una pintura que emula al color de la piedra del templo de estilo neogótico. Solamente el extremo norte de dicha capilla conserva el tono beige claro uniforme que causó revuelo en las redes sociales el 23 de abril último.

La mañana de este lunes 11 de mayo del 2015 se conoció que la rehabilitación de la capilla concluirá hasta el viernes 15, cuando concluyan los trabajos de pintura exterior y de impermeabilización en los techos.

Ocho obreros en tres andamios ponen sobre la base beige de la fachada un tono más oscuro que busca similitud con el color original de la piedra del resto del complejo arquitectónico. Las 10 gárgolas que están en lo alto de las torres de la capilla también conocida como del Inmaculado conservan el color original de la piedra, así como la base, hecha del mismo material.

En abril, los transeúntes que observaron los andamios y el brillante color reclamaron porque afirmaban que se estaba pintando la piedra de la centenaria construcción. Sin embargo, las autoridades municipales de Patrimonio explicaron que, en realidad, se trataba de una intervención exclusiva en la fachada de la capilla, una estructura más antigua que la Basílica, y que no está construida con piedra sino con ladrillo enlucido. El beige colocado hace un mes era una base a la cual luego se aplicaría un color similar a la piedra.

La nave central de la iglesia, en cambio, recibe otro tipo de tratamiento, sin pintura, que consiste en limpiar la piedra. Este viernes, la puerta de ingreso a ese templo tenía cintas amarillas con la palabra Peligro, en letras negras. En el exterior se veía material reciente que cubría las ajaduras en el piso. Estos trabajos forman parte de una restauración integral de la Basílica.

Pese a que el color de las paredes de la capilla ubicada al norte del templo generó comentarios en redes sociales, hay personas que viven en el sector que no se habían dado cuenta del cambio si no hasta esta tarde. Mónica Moreno, por ejemplo, se detuvo a mirar la diferencia entre ambas fachadas, junto a Adriana Cunalata y Alexandra Pérez. Moreno y Cunalata consideran que se ve bien el tono que está tomando ahora el edificio norte.

Pero a Moreno eso no le importaba tanto. Para ella, observar detenidamente ambos templos fue volver a su niñez. Recordó que cuando pasaba ahí con su familia o con amigos era común que se contara una especie de leyenda sobre las gárgolas. “No importa el color de la capilla. Cuando se acabe el mundo, dicen que las gárgolas van a cobrar vida y saldrán volando”, alertó a sus amigas, entre risas.

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