10 de abril de 2018 16:16

Puente peatonal de la av. Galo Plaza, derribado en el 2017, fue habilitado

Los trabajos de reparación se realizaron en tres etapas, que comenzaron en marzo del 2018. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Los trabajos de reparación se realizaron en tres etapas, que comenzaron en marzo del 2018. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 2
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 5
Diego Bravo

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

El puente peatonal ubicado en la avenida Galo Plaza Lasso y la calle Manuel Zambrano, en el norte de Quito, fue habilitado desde el lunes, 9 de abril del 2018, por la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop).

La nueva estructura mide 50 centímetros más que la anterior, que fue derribada el 22 de junio del 2017 luego de que un tráiler la impactara.

Después de permanecer inhabilitado por casi un año, el puente peatonal de la avenida Galo Plaza Lasso fue inaugurado nuevamente. Este se había desplomado una madrugada de junio de 2017, cuando un tráiler chocó contra una de sus bases.

Los trabajos de reparación se realizaron en tres etapas, que comenzaron en marzo del 2018. En la primera, las tareas consistieron en la colocación de la primera viga. En la segunda se instaló un tramo de la segunda y así se completó la base de la estructura. La última fase comenzó hace 15 días cuando se implementaron los pasamanos laterales y barandas. La inversión para la rehabilitación del puente -según datos de la Epmmop- es de USD 20 000.

Entre seis y ocho obreros trabajaron diariamente, en la última etapa de los trabajos, para culminar las tareas. Realizaron trabajos de soldadura de materiales. También colocaron gradas metálicas.

La última fase para poner el nuevo puente comenzó hace 15 días cuando se implementaron los pasamanos laterales y barandas. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

La última fase para poner el nuevo puente comenzó hace 15 días cuando se implementaron los pasamanos laterales y barandas. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO


La mañana del 10 de abril decenas de personas utilizaron el puente para cruzar la calle.

Diego Pillajo es un soldador, de 28 años, que se dirigía a su trabajo. Dijo que el puente ayuda a la ciudadanía para no circular por la avenida.

Eugenio Morán trabaja como conserje en una institución ubicada en esa zona. Dice que cuando no había el puente era peligroso porque los carros circulaban cerca de los peatones.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (1)