28 de noviembre de 2016 07:24

La prueba psicológica para aspirantes a juez es evaluada

En la foto se observa una de las primeras selecciones de jueces, en las que se aplicó la prueba psicológica, en el 2011. FOTO: ARCHIVO PAÚL RIVAS / EL Comercio

En la foto se observa una de las primeras selecciones de jueces, en las que se aplicó la prueba psicológica, en el 2011. FOTO: Archivo Paúl Rivas / EL COMERCIO 

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Javier Ortega

La prueba es parte del proceso de selección e intenta detectar si los postulantes padecen psicopatologías, fobias, traumas, complejos u otras alteraciones mentales que les impidan cumplir sus funciones.

Se trata de la evaluación psicológica que el Consejo de la Judicatura (CJ) aplica a los abogados que buscan ser jueces. Ese examen es uno de los requisitos que exige el Código de la Función Judicial (art. 64) para los aspirantes a este cargo. Ese cuerpo legal, de 130 páginas, está vigente desde el 2009.

El miércoles de esta semana se lanzará un nuevo proceso
de selección y el presidente del CJ, Gustavo Jalkh, aseguró que esta “será la oportunidad para refrescar (...) las características, contenidos y metodologías (de estos procesos)”.

El funcionario incluso aclaró que los exámenes psicológicos tienen estándares internacionales y son evaluados por personal capacitado. Sin embargo, en la Judicatura no descartan la posibilidad de aplicar “ciertos cambios”, puntualmente en esta prueba. El tema se analiza con expertos y psicólogos.

Las declaraciones de Jalkh surgieron luego de lo sucedido con la exjueza Lorena C. y el juez Josafat M., quienes son procesados por ataque y resistencia, tras agredir a policías.

Pero estos no son los únicos casos. El CJ ha abierto sumarios
en contra de otros de magistrados. Las causas son diversas: agresión a usuarios, agresión verbal, daños a los bienes de la función judicial, error inexcusable, retención ilegítima de documentos, entre otros.

Un ejemplo: en abril del año pasado, una jueza de la Unidad Multicompetente de Playas (Guayas) fue suspendida 90 días. Un usuario la grabó mientras bailaba en una sala judicial en horas de trabajo. En las imágenes también aparecen otros funcionarios y músicos.

Hace tres años, en cambio, la Judicatura sancionó a un juez que llegó ebrio a una audiencia. Esta es una falta considerada grave, según el Código de la Función Judicial (art. 108).

En esa normativa hay 37 tipos de infracciones, desde leves hasta gravísimas, que son sancionadas con amonestaciones escritas, suspensiones temporales e incluso destituciones.

Pero, ¿qué tan eficaz es el filtro que aplica el CJ en las evaluaciones psicológicas? Jorge Escobar preside la Asociación Ecuatoriana de Psicólogos y asegura que estas pruebas, a pesar de que no son 100% efectivas, sí tienen un alto nivel de confiabilidad a la hora de determinar posibles rasgos psicopatológicos en candidatos.

EL COMERCIO habló con jueces sobre este tema, y señalaron que el examen es complejo. Uno de ellos recordó que le preguntaron si durante su infancia jugaba con muñecas.

Él contestó que sí. Y entonces vino la réplica: ¿qué tendencia sexual tiene? Y respondió que es heterosexual. “Tuve que explicarle que era el único varón de siete hijos. Mis hermanas siempre me pedían que jugara con ellas”, relata.

Según datos oficiales del último proceso de selección,
1 500 abogados rindieron estos exámenes. De esa cifra, alrededor del 21% (320) no superó la prueba y fue descalificado.

En el 2011, cuando operaba el Consejo de la Judicatura de Transición (CJT), las evaluaciones psicológicas también originaron debate. ¿Tiene miedo a la oscuridad? ¿Se impacienta con facilidad? ¿Admira a algún personaje de la historia? ¿Discute con las personas hasta perder el control?, fueron algunas preguntas que usaron.

Fernando Yávar, del CJT, decía entonces que estas pruebas tenían como propósito eliminar a aspirantes con complejos, machistas u homofóbicos.

Estas evaluaciones tienen dos fases: en la primera, los candidatos
deben responder un test con más de 300 preguntas; y en la segunda, pasan por una entrevista con psicólogos. La sesión puede extenderse entre 45 minutos y dos horas.

Ahora, Jalkh aclara que “un proceso de selección lo que hace es garantizar, en ese momento, que esa persona tiene los conocimientos, formación y títulos”. Y que los resultados son una “fotografía de ese instante”, y que no predicen el comportamiento futuro.

En contexto
El tema se analiza luego de los escándalos protagonizados por la exjueza Lorena C. y el juez Josafat M. Actualmente, en el país operan 2 015 magistrados.

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