29 de agosto de 2014 00:05

La Presidencia cambiará el entorno de San Bartolo, al sur de Quito

El Palacio de Carondelet ocupa actualmente una manzana completa en el centro de Quito.

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Ana Guerrero y Richard Cortez | quito@elcomercio.com

La ratificación por parte de la ministra de Defensa, María Fernanda Espinosa, de que el despacho presidencial funcionará en las instalaciones de la Primera División del Ejército Shyris, reabre el debate sobre los cambios y transformaciones de estos espacios. Lo urbano, operativo, administrativo y la seguridad entran en juego.


En el caso de Quito, cuando se concrete esta decisión, de una u otra forma, se incidirá en la cotidianidad de áreas como el Centro Histórico y San Bartolo (parroquia La Argelia).


En el sur, en las instalaciones militares conocidas popularmente como del cuartel Epiclachima, de acuerdo con el último censo están registrados 57 657 habitantes. En la parroquia vecina, San Bartolo, la población es de 63 771.

Hernán Orbea, arquitecto y urbanista, vinculado con el tema de las plataformas administrativas, se refiere a la incidencia que tendría este cambio en este sector y en otros hasta donde irán las instalaciones administrativas.


El profesional aclara que en el caso de la Presidencia, la llamada Plataforma Gubernamental estará dentro de las instalaciones militares.

Hay un estimado de que 500 funcionarios saldrían del centro hacia el sur. Mientras en las otras plataformas se calculaba de entre
 2 500 y 2 800 funcionarios. 


En los estudios sobre las plataformas, además, se estableció el promedio de atención a personas por parte de los funcionarios. En aquellas entidades que tienen una naturaleza social (salud, educación, vivienda...) se prevé una atención de cuatro a cinco personas.


En el caso de la Plataforma Gubernamental, el rango es reducido llegando a una persona.


Sin embargo, la incidencia será directa en el caso de San Bartolo, por el “efecto surtidor” que tienen la instalación de este tipo de infraestructuras.


César Garnica, integrante de Comisión de Movilidad del Municipio, al referirse a este proyecto reconoce que habrá una activación del comercio.

Al mismo tiempo, no proyecta una mayor complicación en la movilidad en el sur, pues dice que incluso para personas que llegan a realizar trámites desde fuera Quito, una ruta de acceso es la avenida Simón Bolívar. 


En este punto, Orbea puntualiza que en el tema del transporte público apuntala los ejes centrales, desarrolla paradas, activa negocios. “Pero, no es que crea todo nuevo totalmente sino que los consolida, ya que las plataformas están en lugares donde ya existe infraestructua urbana”.


Por el corazón de la ciudad, según datos del Observatorio de Movilidad, circulan alrededor de 85 000 vehículos al día. 


Para el titular de la organización, Cristóbal Buendía, el traslado significa una posible mejora en los desplazamientos de vehículos por la liberación de espacio vial. No obstante, hay que considerar que existirá un uso de ese bien para temas protocolarios. 
En el caso de la Plaza Grande, son algunas de las proyecciones en torno a la mudanza de la parte administrativa de la Presidencia de la República.


Esta edificación se empezó a construir desde principios del siglo XVI y sus acabados, con varios aditamentos, concluyó en 1747. Esa es la información que se detalla en la ficha del inventario patrimonial del Palacio de Carondelet. El edificio, históricamente, ha recibido a los mandatarios del país.


Como, rememora Angélica Arias, presidenta de la Subcomisión de Áreas Históricas, el Palacio forma parte de la historia de la arquitectura en la ciudad, no solo por ser un bien patrimonial, sino por las adecuaciones que han hecho los presidentes de turno. 
Carlos Pallares, arquitecto y exdirector del antiguo Fondo de Salvamento, la Presidencia se convierte en una dependencia administrativa cualquiera que pierde jerarquía al ubicarse en un lugar cualquiera, sin carácter, sin historia.


El Centro Histórico pierde contenido. Los bienes patrimoniales no tienen solamente valor por su arquitectura o por su historia, lo tienen porque están impregnados de significaciones que, a través de los siglos se han ido construyendo. Son portadores del espíritu y la identidad de un pueblo. 
“Vaciarlo de la función presidencial, que desde el siglo XVII tuvo, es atentar contra la esencia del Patrimonio”. 


Aunque, el concejal de SUMA-Vive y miembro de la Comisión de Movilidad del Municipio, César Garnica, destaca que habrá un alivio en el centro de la urbe y una des concentración de los servicios, como los trámites que realizan organizaciones, gobernaciones y municipios de distintos puntos del país. 


Pallares pone ejemplos de la región donde la Presidencia se mantiene en el Centro Histórico: Colombia, en el sector de la Candelaria se encuentra la Plaza de Armas, en donde se ubica el Palacio de Nariño. Menciona que por más intentos que se han realizado en el pasado, por ejemplo en la dictadura de Rojas Pinilla, no se ha cambiado de manera definitiva.


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