11 de November de 2009 00:00

Preciado es el nuevo ‘ídolo’ de los cuencanos

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Redacción Cuenca 

Ya no duerme en las bancas de madera  de la terminal terrestre de Cuenca, como hace seis años. Ese triste episodio quedó atrás gracias a su perseverancia. Édison Preciado ahora sueña con integrar la selección nacional y jugar en el exterior.

Sus lágrimas por no tener una habitación en donde dormir y por estar lejos de sus padres que viven en Huaquillas, se transformaron en goles para Deportivo Cuenca. “El club no tenía dinero y mi meta era jugar fútbol profesional. Por eso, dormía en las bancas y comía arroz con canguil”, recuerda con nostalgia.



Hoja de vida
Édison Preciado B.
Nació en Huaquillas, El Oro, el 18 de abril de 1986. Está casado con Vanessa Aponte, quien es laboratorista clínica.
Su primer club en El Oro fue Raleigh, luego fue al Audaz Octubrino. Juega en el D. Cuenca desde  el 11 de marzo de 2003.
Los festejos de sus goles son especiales. Primero lo hizo con un guante quirúrgico, emulando que mató al equipo rival y que no dejó huella. Los últimos fueron festejados con la ‘garrotera’ del Chavo del 8.En la actualidad, es el delantero ecuatoriano más efectivo. Tiene 12 goles en 37 partidos jugados, de los cuales solo 22 entró como titular. En las tres primeras posiciones están los argentinos Claudio Bieler (22 anotaciones) y Gabriel Fernández (16), así como el colombiano Omar Guerra (16).

El actual técnico del Deportivo Cuenca, Paúl Vélez, fue quien invitó a Preciado a ser parte del club como integrante del equipo Sub 20. “Al conocer que no tenía contrato con Audaz Octubrino le sugerí que se incorpore al club”.

Vélez recuerda que en los primeros meses de 2003, Preciado recibía viáticos y dinero para los pasajes de los buses. Es decir, entre USD 50 y 60. Su primer sueldo mensual, cuando ascendió al plantel profesional fue de USD 150. Ahora su remuneración es digna y bien merecida, agrega.

Con los goles de Preciado y la dirección técnica de Vélez, el ‘Expreso Austral’ fue campeón nacional Sub 20. Ahora, la meta es clasificarse  a la final y seguir creciendo futbolísticamente. Vélez dice que Preciado siempre fue un polifuncional.

A mediados de 2003 y ante la falta de dinero en Dep. Cuenca para pagarse una habitación, Preciado retornó a Huaquillas. En esa ciudad, Carlos ‘Ventarron’ Quiñónez lo vio jugar en un amistoso y lo trajo otra vez a la capital azuaya,  ofreciéndole ayuda. Desde entonces se instaló en esta ciudad.

Hólger Matamoros, compañero desde la infancia y compadres en la actualidad, recuerda que soportaron una etapa difícil, pero que valió la pena. “Nos endureció el carácter para salir adelante”. Preciado y su esposa, Vanessa Aponte, fueron padrinos en el bautizo de Neblaska Matamoros.

El técnico Giovanny Mera, quien en 2007 lo llevó al Técnico Universitario de Ambato, sostiene que cualquier club del país o del exterior lo quisiera en sus filas. “Su ambición por triunfar es grande, siempre  busca el gol, con tiros de larga distancia y dentro del área. Tiene buen remate”.

En el conjunto ambateño, Preciado marcó 12 goles y Mera lo pidió para la temporada 2006, pero no se concretó porque el técnico del Cuenca de ese entonces, Gabriel Perrone, solicitó a la dirigencia que se lo retenga.

Preciado llegó a la titular por una coincidencia: reemplazó al lesionado  delantero brasileño Rodrigo Teixeira. “Con Duró entraba al cambio, pero como volante de enganche”, recuerda el delantero.

De los 12 goles anotados en este año, el que más recuerda es el  que hizo contra Liga de Quito, el 2 de abril, en el estadio Serrano Aguilar. También guarda en su memoria el tanto convertido al golero del Boca Juniors, Roberto Abbondanzieri, que sirvió para la victoria de su equipo y el paso a los octavos de final de la Libertadores.

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