6 de February de 2013 00:03

Zavala camina; no sube a la camioneta

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Un montón de nubes negras cubría la costa del litoral manabita. “Es señal de lluvias”, aseguraba José Alarcón, un vendedor de legumbres del mercado de Tarqui, en el centro de Manta.

El sitio, de calles pequeñas, estaba repleto de comercio formal e informal. Esa zona, conocida como el corazón del desarrollo del puerto manabita, es parada obligada para cualquier político en tiempos de campaña electoral.

Al lugar arribó, a las 11:30 del pasado viernes, el pastor Nelson Zavala, candidato presidencial por el Partido Roldosista (PRE).

Alarcón, de 58 años, dijo que ha visto pasar por el mercado a muchos candidatos. Frente a su ‘oficina’, como denomina a un sitio donde apila cajones de madera llenos de mangos, tomate de árbol, papas, plátanos y piñas, dijo que conoce a cuatro de los ocho candidatos presidenciales.

“Es el curita del PRE, sabe muchos padrenuestros, pero no sé sí podrá con todos los pecados de quienes trabajan en las instituciones del Estado”, confesó sonriente.

Alarcón se sorprendió al ver a un candidato del PRE con pocas personas a su lado. “Reza tanto, pero no se hace el milagro de tener más seguidores en sus caminatas”.

A María Sarango, una comerciante de papas, también le llamaba la atención que un ‘cura’ quiera ser Presidente. Ella lavaba papas y conversaba con una vecina de oficio. “No parece cura pues se jala buena pinta”, dijo riéndose después de que Zavala la saludara con un rápido apretón de manos.

En la zona donde se concentran los vendedores de ropa, Zavala se detuvo por 10 minutos. Sonriente se dio tiempo para hablar sobre lo que sería el Ministerio de los Pobres si gana las elecciones. “Con empleo se empieza a combatir la pobreza”, proclamó.

A su paso por los comedores del mercado, la gente lo invitó a servirse un plato, pero su apretada agenda lo impidió. En el centro de abastos estuvo 90 minutos y conforme pasaba el día más gente se sumaba a su recorrido.

El pastor evangélico Zavala era confundido, por mucha gente, como sacerdote católico, a pesar de que vestía pantalón gris y camisa blanca. Además tiene facilidades de acercarse a la gente. Con voz firme y convincente caminaba seguro, siempre invocando a Dios.

Sonreía y contestaba las preguntas de los comerciantes. Junto a él estaban los esposos Mario y Grace Coello, figuras incondicionales del PRE en Manta. Tras ese recorrido, la siguiente parada fue en la iglesia Cristiana Fuente de Salvación, en la zona alta de Manta.


Un momento de oración
En una Ford-150 moderna, bautizada por algunos comerciantes como el ‘Zavala móvil’, el presidenciable fue conducido al templo donde lo esperaban 50 pastores que llegaron desde 15 cantones de Manabí. Las gotas de lluvia con las que empezó su recorrido se convirtieron en un estruendoso aguacero pasadas las 13:00. Pero hubo cambios en su agenda que, al final de la noche, lo llevarían hacia Portoviejo.

Era hora de colocarse el saco azul marino para ingresar al templo. Un culto religioso esperaba a Zavala. El altar del templo Fuente de Salvación está en la segunda planta de una construcción esquinera. Los escalones para acceder al módulo de los cultos tenían gravilla y cerámica, eran llamativos.

Zavala cruzó una puerta metálica. Los pastores y medio centenar de miembros de su religión lo recibieron entonando un canto espiritual. Dentro del templo, los seguidores cristianos utilizaron para los cánticos un equipo de audio moderno, con parlantes de metro y medio de alto por 80 centímetros de ancho; además un piano, una batería y dos guitarras eléctricas.

La pastora María de Delgado le dio la bienvenida y comenzó el culto. Era un acto privado.

Desde una ventana era posible observar cuando Zavala conversaba con ellos. Siete pastores, liderados por María, blanca, de ojos claros y de voz grave, se unieron en una sola oración. Posaron sus manos sobre la cabeza y los hombros del candidato. “Es una acción de fe y, sobre todo, es para darle fuerza en su dura tarea de tratar de convencer a los ecuatorianos de que por primera vez en la historia tenemos una persona que buscará recuperar los valores de las personas”, susurró Grace de Coello.

A las 15:30, la cita culminó y “llegó la hora de recuperar energía”. Así bromeaban los payasos Alverjita y Cachete, quienes ponían la nota de humor en el ambiente marcado por la espiritualidad.

Los humoristas acompañaban a Zavala como una contribución. “Los comediantes, que le ponemos el toque de sal a la vida, deberíamos ser más valorados por la sociedad”. Alverjita y Cachete son de Manta y se ganan la vida animando fiestas infantiles.

Las Damas de la Congregación de Cristianos en esa ciudad prepararon arroz, estofado de pescado y chifles. Las 100 personas que allí estaban disfrutaron de la comida; la mayoría en la misma sala de oración. Zavala, junto con nueve personas, entre ellas Javier Aguirre, quien le maneja la agenda, fue conducido a una habitación cercana. No les incomodó que les tomaran unas cuantas fotos. “La comida está deliciosa, sería un pecado llegar a Manta y no probar pescado”.


Un pastor desafiante
Durante el almuerzo, algunos comentaban las declaraciones que hizo Zavala en una rueda de prensa, en la casa de los esposos Coello, antes de iniciar su recorrido por el puerto manabita.

Ahí Zavala fustigó a los miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE). Les dijo que sus amenazas de querer reportarlo ante el Tribunal de lo Contencioso Electoral, por las críticas que él hace a las personas con distinta orientación sexual, le tenían sin cuidado. “Los ecuatorianos somos gente decente, déjenme decirles que ser homosexual no es digno, es un acto de inmoralidad. Que el homosexual tenga derecho al trabajo a la salud, a la educación perfecto, pero también tiene derecho a tener una vida moralmente sana”.

La lluvia seguía en Manta pasadas las 16:00. El pastor Zavala debía seguir su trajín. La siguiente parada era el aeropuerto Eloy Alfaro de Manta, noroeste de la urbe. 50 carros estaban listos para iniciar una caravana del PRE. El pastor Zavala se esfumó.

Alverjita y Cachete lo buscaban “¿Han visto a un pastor, es alto y delgado, habla mucho de la palabra de Dios?, ¿Sabe dónde podemos localizarlo?, expresaban.

La caravana, encabezada por Abdalá ‘Dalo’ Bucaram, candidato a asambleísta nacional, y por los aspirantes del distrito sur, Bruno Poggi y Luiggi García inició y terminó sin su candidato presidencial.

En medio de la lluvia que no cesaba recorrieron varios sectores de Manta. Poggi improvisó e hizo las veces de animador. Con micrófono en mano invitaba a la gente a votar por el PRE en plancha.

Cuando la caravana llegó al barrio Jocay, en el noreste, la gente se enteró que Zavala iba rumbo a Portoviejo para cumplir con una entrevista televisada. Dalo lanzaba camisetas blancas desde el camión. Sonreía y alzaba su mano derecha en señal de triunfo.

Mientras el pastor participaba en el programa televisivo cristiano en Portoviejo, se ultimaban los detalles para el desarrollo de la ‘Noche de la Familia’. Una tarima, luces, audio y video esperaban a Zavala y los dirigentes del PRE.

Llovía poco. Eran las 20:30, hacía calor y el ambiente era húmedo. Solo unas 20 personas, hombres mujeres y niños, la mayoría con la Biblia en su mano, arribaron al lugar. Uno de los asistentes era el pastor Francisco Muñoz. “Nos convocaron para escuchar al pastor Zavala, por eso creo que la gente no llegó, la lluvia detuvo en sus casas a nuestros hermanos”.

La Ford-150 llegó a las 20:35. Zavala estaba adentro. No se bajó. Algunos dirigentes que arribaron en otros vehículos sí lo hicieron. Uno de ellos se acercó a los técnicos de sonido para pedirles que apagaran los equipos. “Se suspendió todo por las lluvias”.

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