14 de August de 2010 00:00

R. Correa apoya al gestor del neoliberalismo

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Redacción Política

Su imagen se quedó grabada en la retina de la política nacional. El diputado conservador Alberto Dahik se limpiaba la sangre de la frente luego del cenicerazo que el diputado roldosista Édison Villamagua le lanzara, ciego de rabia.

La sangre que salía de su ceja izquierda manchó los documentos que estaban sobre la mesa de su curul. Fue la mañana del 20 de octubre de 1990. El mismo día en que los diputados Jamil Mahuad y Vladimiro Álvarez recibieron una paliza de parte de Jacobo Bucaram y Carlos Valle, también de las filas del PRE.

La paliza fue porque Dahik, Mahuad y Álvarez, así como sus respectivos bloques, se habían opuesto a la forma en la que el Pleno del Congreso había iniciado la sesión de ese día en cuyo trámite se buscaba analizar una amnistía para Abdalá Bucaram, exiliado en Panamá.

20 años después, los apellidos Dahik y Bucaram vuelven a generar una conversación obligatoria dentro del Poder Legislativo y por la misma causa: el pedido de amnistías en su favor.

¿Cuántas veces Dahik habrá pensado, a lo largo de sus 15 años en el exilio (desde octubre de 1995), sobre aquel cenicerazo? ¿Sobre sus reparos a la forma cómo se tramitaba en el Congreso la amnistía a Bucaram?

Este tema volvió a cobrar notoriedad el martes pasado, cuando al final del largo mensaje presidencial a la nación , Rafael Correa solicitó a la Asamblea Nacional extender una amnistía al ex Vicepresidente de la República, por considerarlo parte de la persecución política de años anteriores y, sobre todo, un hombre horado.

Alberto Dahik Garzozi regresó, de pronto, a las primeras planas de los periódicos y a los titulares de los noticieros. Ya no con la imagen del diputado agredido por el bloque del PRE, por sus reparos al trámite de una amnistía. El ex Vicepresidente está nuevamente en la agenda informativa, complacido por el pedido del Primer Mandatario y, esta vez, a la espera de que el Poder Legislativo le conceda una amnistía.

Correa hizo una petición polémica para un personaje político que tampoco ha dejado de serlo, pese a que desde 1995 vive en Costa Rica, a la espera de que la Justicia lo absuelva definitivamente. Él se considera el principal perseguido del fenecido ex presidente León Febres Cordero.

El pedido de Correa dejó a más de uno con la boca abierta. A su propio bloque parlamentario que, según han señalado varios de sus integrantes, las palabras de su líder político les tomó por sorpresa sin saber cómo proceder.

Dahik es un nombre que no calza en el modelo de la revolución ciudadana. De eso es consciente Alberto Acosta, ex titular de la Constituyente. Primero porque pertenece a la cuestionada ‘partidocracia’. 15 años fuera de la política nacional le han quitado influencia: no posee agrupación ni legisladores que, como el caso de Bucaram, peleen por su causa.

En segundo lugar, porque Alberto Dahik Garzozi es considerado el padre del neoliberalismo en el Ecuador. El impulsor del modelo de modernización del Estado que, a mediados de los noventa, significaba una agresiva política privatizadora y modelos de desregularización. Con Dahik como vicepresidente de Sixto Durán Ballén llegaron las primeras reformas al sistema financiero. También se produjo la primera quiebra bancaria de la crisis de final de siglo: el cierre del Banco Continental.

Sus seguidores dicen que por la forzada salida de Dahik del Gobierno conservador en octubre de 1995, por los juicios político y penal que el PSC planteó en su contra por el escándalo de los gastos reservados, las reformas económicas quedaron inconclusas y por tanto vulneraron al país.

En la Asamblea de Montecristi, Alianza País se encargó de blindar el capítulo de amnistías para delitos políticos. Las acusaciones de perjuicio a la administración pública, en las que supuestamente se sustenta el caso Dahik, no son consideradas válidas para este tipo de procedimiento.

Sin embargo, el presidente Correa ha dicho que su pedido sí es viable. Sobre todo porque para él Dahik es un hombre honrado.

Aún es muy pronto para asegurar si la amnistía le será concedida, pero en el oficialismo y en la oposición hay la certeza de que si el ex Vicepresidente se beneficia de esta acción, el ex presidente Bucaram, también procesado por actos de peculado, reclamará un mismo tratamiento. Y hasta lo podría hacer Jamil Mahuad.

La pregunta que queda en el aire es si Alianza País apadrinará estos casos y si los seguidores correístas tolerarán la amnistía para el ex Vicepresidente.

Alberto Dahik Garzozi. Ex Vicepresidente de la República

¿Quién es?

Guayaquileño, hijo de descendientes libaneses. En 1992 fue Vicepresidente de la República. Está exiliado en Costa Rica desde 1995, pero vino por pocos días en el 2005, cuando la ‘Pichi’ Corte anuló sus juicios.

¿Qué hizo?

El pedido de amnistía que el presidente Correa formulara el pasado martes, puso en debate la situación jurídica de varios políticos exiliados por supuestos delitos de corrupción.

¿Qué dijo?

“El Presidente de la República, en la Asamblea de Montecristi, indicó que había que comenzar la reconciliación nacional. Por ello, el pedido de amnistía para mi persona es coherente con esa línea”.

La cronología

1992

Sixto Durán Ballén y Alberto Dahik asumieron el poder el 10 de agosto. El binomio venció en la segunda vuelta al líder del PRE, Abdalá Bucaram.

1995

El 12 de octubre, Dahik abandonó el país y se asiló en Costa Rica. Se inició un juicio en su contra por supuesta malversación de gastos reservados.

2005

El 2 de abril regresó al país luego de 10 años de asilo. El 28 de ese mes retornó a Costa Rica cuando su juicio se reactivó.

2010

El 1 de marzo, Dahik presentó un pedido para que la Corte Constitucional anulara su juicio. El caso todavía no se resuelve.

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