La Prefectura de Pichincha se fortalece con ocho cantones

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Santiago Estrella G. Redactor

A diferencia de lo que en la carrera hacia la Alcaldía de Quito, para la Prefectura de Pichincha, parece no haber disputa. Los analistas, como Santiago Nieto, sostienen que ese cargo ha perdido peso político en todo el país.

Esa caída del peso político, puede ser más notorio en Pichincha. Quito tiene una hegemonía doble. Al ser capital nacional y provincial, puede colocar por sí mismo al Prefecto. De los 2,8 millones de electores en Pichincha, 2,2 están en el Distrito Metropolitano. Y eso, como advierte la Prefecta encargada Marcela Costales, tiene que ver con el distanciamiento entre la lógica urbana y la rural, la cual es predominante fuera del Distrito Metropolitano.

El carácter cosmopolita que van adquiriendo los quiteños puede afectar lo relativo a la identidad. "Cuando se está en el extranjero, los ecuatorianos suelen decir: soy del Guayas, de Manabí, pero nadie dice que es de Pichincha, sino de su localidad", afirma Rosales.

Por eso, aquellos que aspiran llegar a ese cargo no tienen la misma relevancia mediática que aquellos que quieran gobernar su capital. Y esa es la razón por la cual, desde hoy y hasta el viernes, desde las 11:00, EL COMERCIO dialogará por 'streaming' en nuestra página web, con los cinco candidatos que aspiran a ese cargo.

Desde la Constitución de Montecristi, las prefecturas se constituyeron en Gobiernos Autónomos Descentralizados con competencias definidas. En el régimen anterior, el Consejo Provincial tenía un cuerpo deliberante constituido por 12 consejeros, elegidos por votación popular cuya única obligación territorial era vivir en algún lugar de la provincia. Y la mayoría, por no decir la totalidad del cuerpo deliberante, provenía de Quito.

"Nosotros nos reuníamos una vez por semana", recuerda Ramiro Montenegro, consejero en el 2000. No era un trabajo asalariado, sino que recibían una dieta por casa sesión, que recuerda bordeaba USD 1 200. Y aunque en aquellos años lograban reunir el quórum necesario, el problema radicaba en las comisiones.

Montenegro recuerda que dejó de convocar a la de Salud que él dirigía porque nadie acudió después de cinco convocatorias. Lo mismo le ocurrió cuando invitó a la prensa para contar sobre el plan de soberanía alimentaria que se había aprobado: no llegó un solo comunicador, afirma con mucho desencanto.

En el sistema actual, el Consejo Provincial está conformado por el criterio de la territorialidad: los alcaldes de los ocho cantones y nueve representantes de las juntas parroquiales. Con un presupuesto de USD 64 millones, Pichincha debe organizar ese dinero, más lo que obtenga de la cooperación internacional, proyectos acuíferos, ambientales, vialidad rural, cultura, como sus competencias principales.

Pero quien llegue a ser el Prefecto de Pichincha,deberá, además, pensar en el gran aparato burocrático que tiene el Consejo, que tiene 1 000 empleados, bajo la Ley de Servicio Público, y 1 327 obreros bajo el Código de Trabajo y afiliados al Sindicato Único de la provincia, y con salarios estipulados en el Contrato Colectivo.

En cuanto a los servidores públicos, según publica la página web del Consejo Provincial, los salarios van desde los USD 500 hasta los 2 815; para los directores técnicos de apoyo, desde USD 1 920 hasta 2 880; los directores técnicos de área, desde los USD 3 000 a 3 500. El Prefecto recibe USD 5 280 y la Viceprefecta USD 4 224.

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