27 de December de 2010 00:00

Nuevos cambios se alistan en la Corte

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Redacción Política

El año nuevo traerá cambios en la Corte Nacional de Justicia. El principal será el relevo de su presidente, José Vicente Troya.

El miércoles 12 de enero está previsto que los integrantes del máximo Tribunal de Justicia del país se reúnan para elegir a su nuevo titular. Dos días después, se prevé que Troya renuncie a su cargo de juez nacional.

Personas allegadas al magistrado aseguraron que dos motivos incidirán en su decisión. El primero, porque fue elegido como miembro del Tribunal Andino de Justicia, organismo jurisdiccional de la Comunidad Andina, que tiene su sede en Quito. Esta es la segunda ocasión que Troya postula para ese cargo, en la primera no lo consiguió y como representante ecuatoriano fue designado Oswaldo Salgado. En ese Tribunal, Troya estará en un ambiente que maneja, pues la entidad trabaja en casos de Derecho Tributario y Derecho Internacional, de los cuales él es especialista.

El segundo motivo tiene un carácter más personal. El juez, dicen sus allegados, está cansado. Él asumió la responsabilidad de mantener la Corte Nacional cuando se auguraba su desmoronamiento luego de las reformas de la Constitución.

La Carta Magna redujo de 31 a 21 los miembros de la Corte Nacional y ese cambio de estructura le restó funciones.

La disminución de los jueces molestó a los entonces magistrados, quienes fueron elegidos en un concurso público donde se verificó su trayectoria para asumir esas funciones. En noviembre del 2008 se resolvió que el azar decida la permanencia de los 21 magistrados, quienes fueron sometidos a un sorteo para determinar su futuro en la Corte. Troya, quien había conseguido la mejor calificación en el concurso, fue escogido; pero la mayoría no aceptó.

El panorama era desolador para el Tribunal que parecía que se iba a paralizar. Entonces cuatro de sus colegas aceptaron ir a la Corte: Rubén Bravo, Carlos Ramírez, Luis Abarca y Hernán Ulloa.

En estos dos años, además de dirigir la Corte Nacional, Troya también ha presidido el Consejo Consultivo de la Justicia. Es decir que si se confirma su salida de la Corte también habría cambios en ese organismo encargado de crear y monitorear las políticas nacionales para mejorar la Justicia.

El organismo está conformado por la Corte Nacional, el Consejo de la Judicatura, la Fiscalía General y la Defensoría Pública. Para el 2011, el Estado entregará USD 109 millones para la modernización del sistema judicial.

En este momento, en la Corte Nacional de Justicia existe ambiente electoral. Tres candidatos se han postulado para reemplazar a Troya. Ellos son Rubén Bravo (presidente subrogante), Carlos Ramírez y Hernán Ulloa.

El más opcionado es Ulloa, que se encuentra en la Primera Sala de lo Penal. Él no oculta su objetivo, asegura contar con 10 votos. Es decir que solo debe sumar otros dos para ser designado nuevo presidente. El paso de Ulloa en la Corte Nacional ha recibido criticas políticas y jurídicas. Él fue vinculado con el Partido Social Cristiano (PSC). Con el fiscal general, Washington Pesántez, ha tenido varias fricciones por sus fallos. Ulloa dice que es independiente de cualquier injerencia política y que su neutralidad la ha demostrado en su cargo; su supuesta vinculación con el PSC se origina porque fue abogado de León Febres Cordero.

Él dirigió la acusación particular que emprendiera el fallecido líder político en contra del ex presidente Gustavo Noboa y de su equipo económico por la negociación de la deuda externa. Acusación y juicio que fueron considerados como una persecución judicial. Sobre los cortocircuitos con el Fiscal General, Ulloa responde: “Los fiscales están preparados para acusar y los jueces para hacer justicia. Nosotros tuvimos la valentía de despachar juicios que por años fueron archivados”.

Una pugna entre instituciones

 Las críticas al sistema judicial por su presunta responsabilidad en el aumento de la inseguridad originó un cruce de cartas entre el presidente de la Corte Nacional de Justicia, José Vicente Troya, y el ministro de Justicia, José Serrano.

El 14 de diciembre pasado, el Ministro envió una misiva al Presidente de la Corte para expresarle “la frustración y indignación del Gobierno  por la lamentable situación que atraviesa la Función Judicial en el país”.

Además, aseguró que  “la ausencia de operadores de justicia idóneos y una caótica administración conspiran en contra de la aplicación de la ley y del imperio de la justicia”.

Esto no se quedó así,  el 20 de diciembre (seis días después), Troya le contestó con otra carta. 

Aunque reconoció que hay problemas en la Justicia, defendió a los funcionarios judiciales y añadió:  “Bajo ninguna circunstancia voy a permitir que usted generalice la situación de la mala actuación de ciertas personas”. Asimismo, le recordó al ministro Serrano que uno de los principales objetivos de su Cartera es apoyar y coordinar las acciones para garantizar un buen servicio judicial.

No obstante, Troya sostuvo que eso  “no se ha reflejado en su actuar”. Es importante que todas las instituciones del Estado trabajen en conjunto para lograr buenos resultados y un equilibrio. 

También recalcó que la acción del Ministro ha sido más política que técnica.

 

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