La noche en que el periodismo se reencontró

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Santiago Estrella G.

Hay ocasiones en que no se puede decir que se vive momentos saludables.
-¿Cómo estás?
-Bien –es la respuesta que la cortesía o los modales impone. Pero pocas veces es cien por ciento verdadera. Pero hay algo en el ser humano que obliga a decir eso: “bien”.

Disfrutar del momento, a pesar de la circunstancia, es seguramente la señal de que es posible disfrutar de todo, incluso de la adversidad. Algo así queda luego de la celebración de los 74 años de la Unión Nacional de Periodistas.

La posesión de la directiva de la UNP, con Vicente Ordóñez a la cabeza como presidente, la entrega de premios a los mejores trabajos periodísticos del año pasado, el homenaje rendido a la eterna rebeldía, sarcasmo, ironía y su fino humor frente a cualquiera de los poderes de turno de Simón Espinosa; o aquellos que, en verdad, dejaron su vida en ejercicio de este oficio, como los hermanos Manuel Antonio y Ángel Aníbal Utreras Aguilar, fallecidos, ambos, en un accidente en 1969 cuando registraban gráficamente la capital desde el helicóptero presidencial, dan un respiro.

Eso es algo que sentían los periodistas que llegaron hasta las instalaciones de la UNP, en Iñaquito.

Aunque ese orgullo no se reflejó tanto en los aplausos. Solo hubo un momento en que el público que llegó al auditorio estalló. Guadalupe Fierro, la vicepresidenta de la UNP, anunció que se incorporan nuevas categorías de premios: opinión y caricatura. “Y eso es algo que se decidió antes de que Bonil fuera acusado de ‘agitador social’, que ahora se encuentra junto a otra agitadora social: Mafalda”.

La directiva de la UNP prometió seguir defendiendo la dignidad del periodista “a pesar de la Ley de Comunicación y la aplicación de los organismos de control”, dijo Ordóñez, quien se hizo cargo por tercer periodo del gremio periodístico.

“Ya tenemos la primera víctima (Bonil)”, pero de lo que se trata es seguir manteniendo la dignidad del periodista, decía Ordóñez.
Y si bien fue una noche de festejos, del encuentro de generaciones de comunicadores, quedó constancia de una preocupación. La categoría ‘investigación’ fue declarada desierta. Y la explicación es que en estos tiempos, el periodismo investigativo, la que revela las cosas de interés público, quedó relegada porque hay un temor, sostenían los dirigentes gremiales.

EL COMERCIO se llevó dos premios. En la categoría Nuevas Tecnologías, el equipo multimedia y la sección Quito ganó por el especial Patrimonio, que puede encontrar en nuestra página web. Y en fotografía, el trabajo de Paúl Rivas titulado 'Desaparecidos y tatuados en la piel' fue el triunfador.

En radio, ganó Diego Oquendo, de Radio Visión, y en prensa, Santiago Molina, con su texto ‘Una lucha amazónica con rostro de mujer’, publicado en El Universo y que le valió el Premio Nacional UNP 2013.

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