29 de January de 2011 00:00

No dio importancia a las críticas a la consulta

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Jueves 27, 16:54. Alberto Acosta terminaba de exponer sus alegatos en contra de la consulta popular, dentro de la etapa de audiencias que la Corte Constitucional abrió ese día.

La magistrada Nina Pacari, que había dirigido desde las 09:00 la extensa sesión, dispuso 20 minutos de receso. Había que acomodar las sillas para que Alexis Mera, el secretario jurídico del Presidente, comenzara con la última disertación de la jornada. Estaba acompañado de los ministros Doris Soliz y José Serrano.

El salón no es muy amplio, y por el trajín, Acosta y Mera estuvieron a centímetros de distancia. El ex Presidente de la Asamblea de Montecristi le dijo algunas palabras en voz baja y le extendió la mano. Mera le contestó que no estaba para hipocresías y se alejó.

Enseguida continuó su exposición. En una hora de argumentaciones, defendió la constitucionalidad del proyecto plebiscitario en el que está empeñado Correa.

Mera empezó por argumentar que en ese espacio no cabían las reflexiones políticas sobre si la consulta popular gustaba o no. Y que quienes no estaban de acuerdo con ella debían votar ‘no’.

Fue una declaración desafiante, propia del lenguaje al que Correa y sus más cercanos colaboradores se han acostumbrado en estos cuatros años de mandato.

Mera había escuchado, por ocho horas, la posición de indígenas, académicos, dirigentes empresariales, juristas... En su gran mayoría, todas esas voces cuestionaban el trasfondo constitucional de las preguntas de la consulta y el afán del Gobierno por controlar el Poder Judicial.

Pero el funcionario, uno de los hombres más influyentes del Régimen, las minimizó por completo. No hubo una frase autocrítica y ninguna promesa de reflexión.

A la Corte Constitucional le pidió dar trámite al cuestionario y a los medios les dijo que, bajo ninguna circunstancia, el Gobierno pensaba en cambiar la redacción o retirar las preguntas.

Ocho horas de críticas no debilitaron el libreto del oficialismo, más político que jurídico.

La semana que termina ha sido una de las más intensas del Gobierno. Y, en pocos días, el talante de apertura y confianza que Mera pretendió imprimir al debate sobre la viabilidad de la consulta se escondió en una máscara que mostró su indiferencia.

El lunes 24, diario EL COMERCIO publicó una entrevista con el Secretario Jurídico de Carondelet. Durante la conversación, que fue el viernes 21, Mera vio con total apertura la posibilidad de que la magistrada Nina Pacari y la Corte en pleno replantearan las preguntas. Su principal argumento fue que el Gobierno no esconde nada con la reforma y que, por lo tanto, no cabía tanta desconfianza en el plebiscito.

Pero el jueves 27, Mera cambió de discurso. Se volvió más intransigente y esquivó el saludo de uno de los principales críticos al Régimen: Alberto Acosta.

Una semana es suficiente para que el termómetro de Carondelet cambiara radicalmente. El sábado, el presidente Correa se fue contra el foro Cauce Democrático integrado por el ex presidente Osvaldo Hurtado y dijo que Pacari podía manipular políticamente parte del cuestionario.

En Guayaquil volvió a apelar a la confianza del pueblo para que se apruebe la consulta. Fue el miércoles, día en que Correa llamó traidora a la asambleísta Betty Amores por haber rechazado la consulta, dejando entrever que se venían más disidencias.

El Gobierno, a través de su Discurso Político Unificado, cambió de estrategia: no mostrar el menor signo de debilidad o preocupación; y Mera se adaptó bien a esa consigna. Ni el saludo de Acosta ni las ocho horas de críticas gremiales y ciudadanas a la consulta lo hicieron reflexionar.

El Secretario Jurídico volvió a mostrar el rostro parco de un Gobierno para el cual el diálogo importa muy poco.

¿Quién es?

El Secretario Jurídico de la Presidencia nació en Manabí y es amigo de juventud de los hermanos Correa Delgado. Fue secretario del ex alcalde de Guayaquil, León Febres Cordero.  

¿Qué hizo?

En su audiencia del jueves, en la Corte Constitucional, radicalizó  la posición del Gobierno. Pese a las críticas que recibió el proyecto de consulta, no cambiará ni retirará ninguna de las preguntas.

¿Qué dijo?

“Tenemos apertura para las observaciones de la Corte Constitucional u otro sector” (EL COMERCIO, 24 de enero). “Quienes no están de acuerdo que voten en contra” (Jueves 27,en la audiencia”.

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